Maya de la Joya Fernández-Longoria ha sido la imagen de la IV Copa Comunidad de Madrid. Protagonizó el cartel oficial del concurso y su figura representa perfectamente la filosofía de una competición que nació para impulsar la hípica y que cuatro ediciones despué se ha consolidado como una de las grandes citas del calendario nacional. Maya pertenece además a una familia comprometida con el desarrollo de este deporte y lleva años defendiendo la necesidad de que instituciones, organizadores, patrocinadores y medios trabajen en la misma dirección para generar oportunidades reales para los jinetes. Un mensaje que trasladó durante la presentación oficial del concurso celebrada en la sede de LA RAZÓN y que volvió a repetir durante los días de competición en el Club Hípico RACE.. La amazona madrileña llegaba a esta edición después de una temporada menos activa de lo habitual. Compaginar estudios y alta competición no es sencillo y ella lo sabe bien. Por eso, una vez finalizada la Copa Comunidad de Madrid, el balance que hacía de su actuación estaba marcado por la satisfacción, aunque terminó «un poco acalorada», pero feliz con el rendimiento de sus caballos. Sólo un roce en la segunda manga la impidió ir más allá de la sexta plaza.. La competición comenzó para ella el viernes clasificándose para el Gran Premio del domingo. Entre medias disputó el Gran Premio LA RAZÓN que contó con el diseño de recorridos de Santiago Varela. Recordaba que había cometido un punto por tiempo con «Galipette», aunque la sensación general fue positiva. «No puedo pedir más después de la temporada que no he estado muy activa», comentaba entre sonrisas valorando un concurso que había cumplido sobradamente con las expectativas.. Maya nunca ha sido una amazona que ponga el foco únicamente en los resultados y volvió a demostrarlo al referirse a sus caballos. Lejos de detenerse en clasificaciones o estadísticas, prefirió hablar de la relación diaria que mantiene con sus compañeros de equipo. Explicaba que sus caballos «lo dan todo por mí» y que para cualquier jinete es un privilegio poder trabajar cada día con animales que responden de esa manera tanto en casa como en competición.. Además de lo que vivido en pista, Maya también valoró el ambiente durante los tres días de competición. La única pega, bromeaba, fue el calor. Su relación con esta competición va mucho más allá de una simple participación. Ha sido la imagen de la cuarta edición y su apoyo, y el de su familia, al proyecto son permanentes. ¿La prueba? «Me comprometo a saltar la V Copa Comunidad de Madrid», afirmó tajante.
Maya de la Joya Fernández-Longoria ha sido la imagen de la IV Copa Comunidad de Madrid. Protagonizó el cartel oficial del concurso y su figura representa perfectamente la filosofía de una competición que nació para impulsar la hípica y que cuatro ediciones despué se ha consolidado como una de las grandes citas del calendario nacional. Maya pertenece además a una familia comprometida con el desarrollo de este deporte y lleva años defendiendo la necesidad de que instituciones, organizadores, patrocinadores y medios trabajen en la misma dirección para generar oportunidades reales para los jinetes. Un mensaje que trasladó durante la presentación oficial del concurso celebrada en la sede de LA RAZÓN y que volvió a repetir durante los días de competición en el Club Hípico RACE.. La amazona madrileña llegaba a esta edición después de una temporada menos activa de lo habitual. Compaginar estudios y alta competición no es sencillo y ella lo sabe bien. Por eso, una vez finalizada la Copa Comunidad de Madrid, el balance que hacía de su actuación estaba marcado por la satisfacción, aunque terminó «un poco acalorada», pero feliz con el rendimiento de sus caballos. Sólo un roce en la segunda manga la impidió ir más allá de la sexta plaza.. La competición comenzó para ella el viernes clasificándose para el Gran Premio del domingo. Entre medias disputó el Gran Premio LA RAZÓN que contó con el diseño de recorridos de Santiago Varela. Recordaba que había cometido un punto por tiempo con «Galipette», aunque la sensación general fue positiva. «No puedo pedir más después de la temporada que no he estado muy activa», comentaba entre sonrisas valorando un concurso que había cumplido sobradamente con las expectativas.. Maya nunca ha sido una amazona que ponga el foco únicamente en los resultados y volvió a demostrarlo al referirse a sus caballos. Lejos de detenerse en clasificaciones o estadísticas, prefirió hablar de la relación diaria que mantiene con sus compañeros de equipo. Explicaba que sus caballos «lo dan todo por mí» y que para cualquier jinete es un privilegio poder trabajar cada día con animales que responden de esa manera tanto en casa como en competición.. Además de lo que vivido en pista, Maya también valoró el ambiente durante los tres días de competición. La única pega, bromeaba, fue el calor. Su relación con esta competición va mucho más allá de una simple participación. Ha sido la imagen de la cuarta edición y su apoyo, y el de su familia, al proyecto son permanentes. ¿La prueba? «Me comprometo a saltar la V Copa Comunidad de Madrid», afirmó tajante.
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