La actriz ha afirmado que, para dar vida a la excepcional documentalista del archivo policial que está en el espectro autista, se preparó leyendo y viendo documentales, además de ponerse en contacto con varias asociaciones
El trabajo de los actores va más allá de aprenderse un guion y actuar delante de la cámara. Detrás de cada interpretación hay una construcción del personaje que exige una profunda labor de investigación, empatía y exploración psicológica para darle vida, credibilidad y alma a la historia. Un reto que se multiplica cuando se trata de abordar realidades complejas y poco visibilizadas como ocurre en ‘Perdiendo el juicio’ con el Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC) o el espectro autista en ‘Ágata y Lola’, donde la precisión y el respeto son fundamentales.Esta última serie se acaba de estrenar en atresplayer y uno de sus personajes principales, Ágata Díaz, es una excepcional documentalista del archivo policial que está en el espectro autista. La joven y prometedora Mireia Oriol es la actriz encargada de darle vida y en una entrevista para la web de Antena 3 ha explicado cómo se ha preparado para no caer en prejuicios y llevar a cabo una interpretación que roza la perfección.La actriz catalana ha asegurado que lo primero que hizo fue acudir a la lectura y a los documentales y ficciones que trataban esta afección relacionada con el desarrollo del cerebro «para ver qué es lo que sí me funcionaba y qué es lo que no».Además, estuvo en contacto con un par de asociaciones: Aprenem Autism en Barcelona y Fundación Menela en Vigo. «Tuve la oportunidad de hablar con gente que muy amablemente estuvieron hablando conmigo y me estuvieron compartiendo sus vidas», ha relatado.Por otro lado, tanto la guionista de la serie, Carlota Dans, como su productor ejecutivo, Alfonso Blanco, coinciden en que el proceso de documentación es vital en este tipo de producciones. «Para nosotros lo primero fue documentarnos y entenderlo nosotros, quitarnos los prejuicios de los conocimientos previos que pudiéramos tener», ha comentado Dans.Por su parte, Blanco admite que «uno de los retos de la serie fue el tratamiento del autismo» para «entender bien cuáles son las dinámicas y cuáles son los rangos en los que se puede mover alguien que estuviese en el espectro». Asimismo, ha alabado la preparación de la protagonista: «En el caso de Mireia, hizo un trabajo de inmersión fantástico». ‘Ágata y Lola’ es la ficción que emite actualmente atresplayer. A lo largo de ocho capítulos de 50 minutos, este procedimental policiaco gira en torno a la inusual pero poderosa alianza entre dos mujeres completamente diferentes. Por un lado está la empática e impulsiva inspectora de policía Lola Castro (Eva Martín) y, por otro, la mencionada anteriormente Ágata Díaz.Juntas, combinan sus fortalezas para resolver crímenes que desafían los métodos policiales ortodoxos. A lo largo de la ficción, además de resolver casos, aprenden a comprender y respetar sus mundos divergentes, desarrollando una amistad profunda que rompe con los prejuicios y las barreras sociales.La historia se desarrolla a partir de un caso en el que comienzan a colaborar. Lola, impresionada por su
El trabajo de los actores va más allá de aprenderse un guion y actuar delante de la cámara. Detrás de cada interpretación hay una construcción del personaje que exige una profunda labor de investigación, empatía y exploración psicológica para darle vida, credibilidad y alma a la historia. Un reto que se multiplica cuando se trata de abordar realidades complejas y poco visibilizadas como ocurre en ‘Perdiendo el juicio’ con el Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC) o el espectro autista en ‘Ágata y Lola’, donde la precisión y el respeto son fundamentales.. Esta última serie se acaba de estrenar en atresplayer y uno de sus personajes principales, Ágata Díaz, es una excepcional documentalista del archivo policial que está en el espectro autista. La joven y prometedora Mireia Oriol es la actriz encargada de darle vida y en una entrevista para la web de Antena 3 ha explicado cómo se ha preparado para no caer en prejuicios y llevar a cabo una interpretación que roza la perfección.. La actriz catalana ha asegurado que lo primero que hizo fue acudir a la lectura y a los documentales y ficciones que trataban esta afección relacionada con el desarrollo del cerebro «para ver qué es lo que sí me funcionaba y qué es lo que no».. Además, estuvo en contacto con un par de asociaciones: Aprenem Autism en Barcelona y Fundación Menela en Vigo. «Tuve la oportunidad de hablar con gente que muy amablemente estuvieron hablando conmigo y me estuvieron compartiendo sus vidas», ha relatado.. Por otro lado, tanto la guionista de la serie, Carlota Dans, como su productor ejecutivo, Alfonso Blanco, coinciden en que el proceso de documentación es vital en este tipo de producciones. «Para nosotros lo primero fue documentarnos y entenderlo nosotros, quitarnos los prejuicios de los conocimientos previos que pudiéramos tener», ha comentado Dans.. Por su parte, Blanco admite que «uno de los retos de la serie fue el tratamiento del autismo» para «entender bien cuáles son las dinámicas y cuáles son los rangos en los que se puede mover alguien que estuviese en el espectro». Asimismo, ha alabado la preparación de la protagonista: «En el caso de Mireia, hizo un trabajo de inmersión fantástico».. Sobre la serie. ‘Ágata y Lola’ es la ficción que emite actualmente atresplayer. A lo largo de ocho capítulos de 50 minutos, este procedimental policiaco gira en torno a la inusual pero poderosa alianza entre dos mujeres completamente diferentes. Por un lado está la empática e impulsiva inspectora de policía Lola Castro (Eva Martín) y, por otro, la mencionada anteriormente Ágata Díaz.. Juntas, combinan sus fortalezas para resolver crímenes que desafían los métodos policiales ortodoxos. A lo largo de la ficción, además de resolver casos, aprenden a comprender y respetar sus mundos divergentes, desarrollando una amistad profunda que rompe con los prejuicios y las barreras sociales.. La historia se desarrolla a partir de un caso en el que comienzan a colaborar. Lola, impresionada por sus conocimientos y la manera diferente de pensar de Ágata, considera que su talento está desaprovechado en el archivo y es por ello que decide integrarla en sus casos dando origen a una relación que trasciende lo profesional.
