El Ayuntamiento de Livorno ha decidido ir un paso más allá en la limpieza urbana y obligará a los dueños de perros a limpiar también la orina de sus mascotas en la vía pública, bajo amenaza de multas que pueden alcanzar los 500 euros.
La medida, impulsada por el alcalde Luca Salvetti, responde a las quejas vecinales por los malos olores, especialmente en parques y zonas infantiles, en una ciudad donde el número de mascotas ha aumentado en los últimos años.
Agua obligatoria para pasear al perro
A partir de ahora, no bastará con llevar bolsas para recoger los excrementos. Los dueños (o cualquier persona que pasee al animal) deberán llevar también botellas de agua o pulverizadores para limpiar aceras, bancos e incluso las ruedas de coches o motos si el perro orina sobre ellas.
La normativa incluye además la prohibición de que los animales orinen en zonas especialmente sensibles, como portales, escaparates o entradas de viviendas, comercios y oficinas.
Desde el consistorio defienden que se trata de una cuestión de convivencia y de cuidado del espacio público. “Los espacios públicos son de todos y deben preservarse para garantizar la higiene y la calidad de vida”, señalan.
El incumplimiento de esta obligación puede acarrear sanciones de entre 25 y 500 euros, y los propietarios podrán ser sometidos a controles para comprobar que llevan el material necesario, como ya ocurre con la recogida de excrementos.
La medida estará en vigor entre el 20 de mayo y el 31 de octubre, el periodo considerado más crítico por las altas temperaturas y la menor frecuencia de lluvias, factores que intensifican los olores.
La iniciativa ha generado división entre los vecinos. Mientras algunos la consideran una medida necesaria para mejorar la limpieza, otros creen que resulta excesiva y difícil de aplicar en el día a día.
No es un caso aislado. En otras ciudades italianas ya se han planteado medidas similares, como tasas para perros o controles más estrictos.
El Ayuntamiento de Livorno ha decidido ir un paso más allá en la limpieza urbana y obligará a los dueños de perros a limpiar también la orina de sus mascotas en la vía pública, bajo amenaza de multas que pueden alcanzar los 500 euros.. La medida, impulsada por el alcalde Luca Salvetti, responde a las quejas vecinales por los malos olores, especialmente en parques y zonas infantiles, en una ciudad donde el número de mascotas ha aumentado en los últimos años.. Agua obligatoria para pasear al perro. A partir de ahora, no bastará con llevar bolsas para recoger los excrementos. Los dueños (o cualquier persona que pasee al animal) deberán llevar también botellas de agua o pulverizadores para limpiar aceras, bancos e incluso las ruedas de coches o motos si el perro orina sobre ellas.. La normativa incluye además la prohibición de que los animales orinen en zonas especialmente sensibles, como portales, escaparates o entradas de viviendas, comercios y oficinas.. Desde el consistorio defienden que se trata de una cuestión de convivencia y de cuidado del espacio público. “Los espacios públicos son de todos y deben preservarse para garantizar la higiene y la calidad de vida”, señalan.. El incumplimiento de esta obligación puede acarrear sanciones de entre 25 y 500 euros, y los propietarios podrán ser sometidos a controles para comprobar que llevan el material necesario, como ya ocurre con la recogida de excrementos.. La medida estará en vigor entre el 20 de mayo y el 31 de octubre, el periodo considerado más crítico por las altas temperaturas y la menor frecuencia de lluvias, factores que intensifican los olores.. La iniciativa ha generado división entre los vecinos. Mientras algunos la consideran una medida necesaria para mejorar la limpieza, otros creen que resulta excesiva y difícil de aplicar en el día a día.. No es un caso aislado. En otras ciudades italianas ya se han planteado medidas similares, como tasas para perros o controles más estrictos.
Una ciudad italiana ha decidido endurecer las normas y obligar a los dueños de perros a limpiar también la orina en la calle, una medida que ha abierto un intenso debate entre quienes la ven necesaria y quienes la consideran excesiva
El Ayuntamiento de Livorno ha decidido ir un paso más allá en la limpieza urbana y obligará a los dueños de perros a limpiar también la orina de sus mascotas en la vía pública, bajo amenaza de multas que pueden alcanzar los 500 euros.. La medida, impulsada por el alcalde Luca Salvetti, responde a las quejas vecinales por los malos olores, especialmente en parques y zonas infantiles, en una ciudad donde el número de mascotas ha aumentado en los últimos años.. A partir de ahora, no bastará con llevar bolsas para recoger los excrementos. Los dueños (o cualquier persona que pasee al animal) deberán llevar también botellas de agua o pulverizadores para limpiar aceras, bancos e incluso las ruedas de coches o motos si el perro orina sobre ellas.. La normativa incluye además la prohibición de que los animales orinen en zonas especialmente sensibles, como portales, escaparates o entradas de viviendas, comercios y oficinas.. Desde el consistorio defienden que se trata de una cuestión de convivencia y de cuidado del espacio público. “Los espacios públicos son de todos y deben preservarse para garantizar la higiene y la calidad de vida”, señalan.. El incumplimiento de esta obligación puede acarrear sanciones de entre 25 y 500 euros, y los propietarios podrán ser sometidos a controles para comprobar que llevan el material necesario, como ya ocurre con la recogida de excrementos.. La medida estará en vigor entre el 20 de mayo y el 31 de octubre, el periodo considerado más crítico por las altas temperaturas y la menor frecuencia de lluvias, factores que intensifican los olores.. La iniciativa ha generado división entre los vecinos. Mientras algunos la consideran una medida necesaria para mejorar la limpieza, otros creen que resulta excesiva y difícil de aplicar en el día a día.. No es un caso aislado. En otras ciudades italianas ya se han planteado medidas similares, como tasas para perros o controles más estrictos.
