¿Quién puede detener a Jannik Sinner? Es una pregunta sin respuesta en los dos últimos meses. O mejor, con una respuesta: nadie. El número uno del mundo superó a Arthur Fils en el Mutua Madrid Open (6-2 y 6-4) y disputará su cuarta final consecutiva, todas de Masters 1.000: Indian Wells, Miami, Montecarlo y ahora en la capital de España; 22 victorias sin fallo, tres títulos, de momento, y a un triunfo del cuarto y de conseguir lo que nadie logró, ni el mismísimo Novak Djokovic.. El serbio, el hombre récord del tenis, tuvo una temporada 2011 en la que no perdió un encuentro hasta junio, hasta las semifinales de Roland Garros contra Roger Federer, pero ese curso se saltó Montecarlo, por tanto no ganó los cuatro primeros Masters 1.000 del año. Sí ganó cuatro de los cinco primeros, pues no jugó en el Principado, pero sí en Madrid y Roma, y también terminó levantando los brazos. En medio, conquistó Belgrado y Doha, y antes el Open de Australia, de ahí que sumara 43 victorias consecutivas, dos de ellas sin jugar porque el rival se retiró antes de empezar por lesión. Es el mejor inicio de temporada de la historia.. El arranque de Sinner este 2026 fue con una derrota precisamente ante el serbio en las semifinales de Melbourne, y como después tampoco ganó en Doha, ya se hablaba incluso de crisis. Tal es el nivel de dominio que tiene, junto con Carlos Alcaraz, en las últimas campañas, que a la mínima saltan las alarmas entre la afición. “El tenis es un deporte en el que se pierde cada semana”, suelen decir los jugadores. No está siendo el caso de Jannik y Carlos, o al menos no con cualquiera: han perdido entre ellos y poco más. Una de las dos miembros de esta rivalidad, el murciano, se está recuperando de su lesión.. Fils lleva un curso muy sólido, campeón recientemente en el Godó. Las oportunidades que sentía que podía tener ante Sinner se acabaron pronto. El primer set fue un paseo para el pelirrojo de San Cándido, en una tarde de calor en Madrid en la que los abanicos no paraban en la zona de sol de las gradas del estadio Manolo Santana. Jannik se mostró dominador desde el comienzo y con una táctica: jugar al revés del francés, machacarlo por ahí y, llegado el momento, cambiar con el paralelo. Daba la impresión de que el transalpino se podía tirar toda la tarde jugando en cruzado de revés a revés sin fallar una bola. Eso, unido a que estuvo fino en el saque y que restaba con agresividad los segundos servicios del galo, fue suficiente para dispararse y ganar un set en el que por momentos dio hasta la impresión de que se aburría e intentó alguna dejada sin tensión.. Arthur Fils tuvo la actitud necesaria pese a la que le estaba cayendo. Intentó jugar más sólido, con más curva, pelotas con más efecto para molestar a su rival, que empezó a estar un poco más incómodo, incluso hacía movimientos con la muñeca y con la mano izquierdas como si tuviera algún problema. Si es así, se lo guarda para sí mismo, o al menos no le impidió lograr el break definitivo en el punto del partido, un intercambio maravilloso que cerró con un revés paralelo.. Sinner no encuentra quien le gane. El siguiente en intentarlo será un Alexander, Zverev o el joven Blockx, que esta noche a las 20:00 disputan la otra semifinal.
¿Quién puede detener a Jannik Sinner? Es una pregunta sin respuesta en los dos últimos meses. O mejor, con una respuesta: nadie. El número uno del mundo superó a Arthur Fils en el Mutua Madrid Open (6-2 y 6-4) y disputará su cuarta final consecutiva, todas de Masters 1.000: Indian Wells, Miami, Montecarlo y ahora en la capital de España; 22 victorias sin fallo, tres títulos, de momento, y a un triunfo del cuarto y de conseguir lo que nadie logró, ni el mismísimo Novak Djokovic.. El serbio, el hombre récord del tenis, tuvo una temporada 2011 en la que no perdió un encuentro hasta junio, hasta las semifinales de Roland Garros contra Roger Federer, pero ese curso se saltó Montecarlo, por tanto no ganó los cuatro primeros Masters 1.000 del año. Sí ganó cuatro de los cinco primeros, pues no jugó en el Principado, pero sí en Madrid y Roma, y también terminó levantando los brazos. En medio, conquistó Belgrado y Doha, y antes el Open de Australia, de ahí que sumara 43 victorias consecutivas, dos de ellas sin jugar porque el rival se retiró antes de empezar por lesión. Es el mejor inicio de temporada de la historia.. El arranque de Sinner este 2026 fue con una derrota precisamente ante el serbio en las semifinales de Melbourne, y como después tampoco ganó en Doha, ya se hablaba incluso de crisis. Tal es el nivel de dominio que tiene, junto con Carlos Alcaraz, en las últimas campañas, que a la mínima saltan las alarmas entre la afición. “El tenis es un deporte en el que se pierde cada semana”, suelen decir los jugadores. No está siendo el caso de Jannik y Carlos, o al menos no con cualquiera: han perdido entre ellos y poco más. Una de las dos miembros de esta rivalidad, el murciano, se está recuperando de su lesión.. Fils lleva un curso muy sólido, campeón recientemente en el Godó. Las oportunidades que sentía que podía tener ante Sinner se acabaron pronto. El primer set fue un paseo para el pelirrojo de San Cándido, en una tarde de calor en Madrid en la que los abanicos no paraban en la zona de sol de las gradas del estadio Manolo Santana. Jannik se mostró dominador desde el comienzo y con una táctica: jugar al revés del francés, machacarlo por ahí y, llegado el momento, cambiar con el paralelo. Daba la impresión de que el transalpino se podía tirar toda la tarde jugando en cruzado de revés a revés sin fallar una bola. Eso, unido a que estuvo fino en el saque y que restaba con agresividad los segundos servicios del galo, fue suficiente para dispararse y ganar un set en el que por momentos dio hasta la impresión de que se aburría e intentó alguna dejada sin tensión.. Arthur Fils tuvo la actitud necesaria pese a la que le estaba cayendo. Intentó jugar más sólido, con más curva, pelotas con más efecto para molestar a su rival, que empezó a estar un poco más incómodo, incluso hacía movimientos con la muñeca y con la mano izquierdas como si tuviera algún problema. Si es así, se lo guarda para sí mismo, o al menos no le impidió lograr el break definitivo en el punto del partido, un intercambio maravilloso que cerró con un revés paralelo.. Sinner no encuentra quien le gane. El siguiente en intentarlo será un Alexander, Zverev o el joven Blockx, que esta noche a las 20:00 disputan la otra semifinal.
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