El primer ministro israelí, que se juega su futuro el próximo mes en las elecciones, lanza un mensaje de dureza frente a las críticas. Abbas denuncia una “limpieza étnica” contra los palestinos
Dos imágenes muestran con claridad el creciente aislamiento y crítica internacional que sufre el Israel de Benjamín Netanyahu. Dentro de la sede de la ONU, el primer ministro conservador ha sido recibido este jueves con abucheos y con la marcha de muchas delegaciones antes de que empezara a hablar. La Asamblea General semivacía era una metáfora potentísima. “Si hay otro cobarde que se quiera ir, por favor que se vaya ahora”, ha dicho él, desafiante, mientras miembros de su delegación gritaban: “Am Israel Jai” (El pueblo de Israel vive, en hebreo). Fuera del edificio, la policía detenía a un centenar de manifestantes, entre los que estaban la actriz Susan Sarandon y la candidata a congresista demócrata Darializa Ávila Chevalier, que protestaban contra la presencia de un mandatario al que acusan de cometer un genocidio en Gaza.. Precisamente esa acusación ha protagonizado uno de los momentos más calientes de una intervención dura, amenazante, en la que Netanyahu ha dejado claro que no piensa dar marcha atrás ni un milímetro. La idea de que su país, que nació con el trauma sin igual del exterminio nazi de más de seis millones de judíos en Europa durante la II Guerra Mundial, esté cometiendo un genocidio ahora es, según su gobernante, “la mayor mentira del siglo”.. Netanyahu fue más allá. No solo niega haber cometido ese crimen. Es que, además, asegura que tan solo se han defendido para evitar ser ellos las víctimas de un genocidio. “Esto es lo que los amigos de Hamás del [alcalde de Nueva York, Zohran] Mamdani nos habrían hecho si no lo hubiéramos frenado”. Esas acusaciones, ha dicho, tienen como consecuencia una creciente persecución de los judíos por todo el mundo. “Nos acuchillan por las calles”, ha asegurado.. Al margen de la opinión de Netanyahu, un creciente número de expertos y la mayor organización profesional de estudiosos del tema ―la Asociación Internacional de Académicos del Genocidio― consideran que el país ha cometido un genocidio, al actuar con la intención de destruir, total o parcialmente, a los palestinos. El político conservador no es investigado por este delito por el Tribunal Penal Internacional, sino por crímenes de guerra y contra la humanidad. En cambio, sí hay una causa abierta por genocidio contra Israel en el Tribunal Internacional de Justicia (de la ONU) por una denuncia de Suráfrica a la que se han sumado otros Estados.. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en su intervención ante la Asamblea General, este jueves. LEV RADIN (EFE). El primer ministro ha hablado ante la Asamblea General consciente de que el próximo mes se juega su futuro político. Las encuestas para las elecciones israelíes del próximo 27 de octubre muestran a los dos bloques, pro y anti-Netanyahu, muy igualados. En un mes, el mayor superviviente de la política israelí podría seguir al frente del país o tener que jubilarse, y enfrentarse quizás a distintos procesos judiciales.. En este contexto, ha lanzado un mensaje duro, combatiente, que giraba en torno a una idea: Israel no tiene otra opción que responder con toda la fuerza si quiere sobrevivir. “Vamos a ganar, no tenemos otra alternativa”, ha repetido. Esa impresión, considera, quedó más clara que nunca tras el 7 de octubre de 2023, que fue “el día más sombrío de la historia de Israel”, cuando Hamás “cometió la mayor masacre de judíos desde el Holocausto”.. Enemigos muertos y espíritu quebrado. Ha sacado pecho por que un país del tamaño del Estado de Nueva Jersey sea capaz de librar una guerra en siete frentes (Gaza, Cisjordania, Líbano, Irán, los hutíes de Yemen y las milicias chíies de Irak y Siria). Y se enorgullece de los resultados cosechados hasta ahora, con muchos de sus enemigos y su espíritu, quebrado: “Los terroristas que mataban israelíes y estadounidenses ya no están. Y los que quedan, están tratando de reorganizarse”.. Por eso, Netanyahu ve las acusaciones que le llegan del mundo exterior como ataques a Israel o al pueblo judío en general. La violencia de los colonos en Cisjordania, que un creciente número de países occidentales, liderados por el Reino Unido, se empiezan a tomar en serio con la imposición de sanciones a Israel, son para él una minucia. Los ha definido como “un puñado de delincuentes menores de edad”, en torno a 150 que a veces “encienden fuegos” y que han causado “a lo mejor dos o tres muertos” en lo que va de año. Netanyahu lo ha comparado con los “miles de ataques” palestinos contra “colonos pacíficos” y “honorables”.. “Los antisemitas del mundo quieren aterrorizar a nuestro pueblo”, ha afirmado. En esta cosmovisión en la que gran parte del planeta está en contra de ellos, Netanyahu ha tenido palabras de agradecimiento a un país, Estados Unidos, y a un hombre, Donald Trump, su mayor aliado, con el que el pasado febrero emprendió una guerra en Irán de incierto futuro: “Entendió que no podía dejar avanzar a los ayatolás fanáticos que gritan ‘muerte a Estados Unidos’. No fue un acto solo para protegerse, sino para salvar a la civilización”. El contraejemplo de Trump es el alcalde Nueva York, al que ha acusado de antisemitismo rampante: “A todos los que difunden mentiras sobre mi país y sobre nuestros valientes soldados, ya se encuentren en esta sala o en el despacho del alcalde antisemita de Nueva York, les digo lo siguiente: ¡Deberían avergonzarse!”.. El presidente palestino, Mahmud Abbas, en el vídeo con su mensaje para la Asamblea General de la ONU, este jueves. LEV RADIN (EFE). Abbas: “Un plan colonial maligno”. Netanyahu ha hablado pocas horas después de que lo hiciera el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas. Pero este no lo ha hecho desde Nueva York, sino que se tuvo que conformar con mandar un vídeo. El Gobierno de Estados Unidos no le concedió un visado para entrar en el país argumentando que no había cumplido con sus acuerdos para buscar la paz, una decisión que va contra las normas de la ONU.. En su alocución, Abbas ha acusado a Israel de llevar a cabo una política de “discriminación racial, limpieza étnica y terrorismo” contra los palestinos, con el objetivo de que se marchen y quedarse con la tierra. “Lo que está sucediendo en Gaza, Cisjordania y Jerusalén no son incidentes aislados, sino un plan colonial maligno cuyo objetivo es hacer imposible la vida de los palestinos en su tierra, para obligarlos a dejarla. . No permitan una nueva Nakba [la expulsión o huida de cientos de miles de palestinos entre 1947 y 1949], no permitan más masacres”, ha reclamado a la comunidad internacional.. Las críticas del líder palestino no se circunscriben a Israel, también ha pedido un examen de conciencia a los países que a su juicio se lavan las manos ante la tragedia que vive su pueblo: “¿Por cuánto tiempo más algunos Estados permanecerán en silencio sobre Israel o le seguirán suministrando armas que pueda usar contra nuestra gente?”.. “El mundo ha sido testigo de un tremendo costo para la franja de Gaza y Cisjordania. ¿Qué espera la comunidad internacional para proteger al pueblo palestino, garantizar su presencia en su tierra (…) e implementar la solución de dos Estados sobre una base de legitimidad internacional?”, se ha preguntado Abbas.. La actriz Susan Sarandon, junto a otros manifestantes, es detenida en la protesta en Nueva York contra Netanyahu.Madison Swart (AP Photo/Madison Swart)
Dos imágenes muestran con claridad el creciente aislamiento y crítica internacional que sufre el Israel de Benjamín Netanyahu. Dentro de la sede de la ONU, el primer ministro conservador ha sido recibido este jueves con abucheos y con la marcha de muchas delegaciones antes de que empezara a hablar. La Asamblea General semivacía era una metáfora potentísima. “Si hay otro cobarde que se quiera ir, por favor que se vaya ahora”, ha dicho él, desafiante, mientras miembros de su delegación gritaban: “Am Israel Jai” (El pueblo de Israel vive, en hebreo). Fuera del edificio, la policía detenía a un centenar de manifestantes, entre los que estaban la actriz Susan Sarandon y la candidata a congresista demócrata Darializa Ávila Chevalier, que protestaban contra la presencia de un mandatario al que acusan de cometer un genocidio en Gaza.. Seguir leyendo
