El PSOE redirige la campaña hacia las cosas del comer. El ejemplo de las victorias progresistas en Estados Unidos y Brasil no ha acaparado el discurso de Pedro Sánchez en Bilbao en su tercer mitin consecutivo tras la suspensión de la precampaña por el accidente ferroviario de Urda. Por contra, el presidente del Gobierno se ha enfocado de nuevo en la gestión de los servicios públicos y la defensa del bienestar social. Lo ha hecho asociando al PP y Vox a un retroceso en derechos y a futuros recortes, incidiendo en medidas ya anunciadas durante la semana, como la subida del salario mínimo (SMI) sin necesidad de una aprobación previa de la patronal —como dice el PP— y con compromisos muy concretos, como el blindaje de las pensiones en la Constitución y su revalorización conforme al IPC. Aunque todo ello dependerá de las mayorías en las Cortes Generales tras el 29-N, la promesa ha servido a Sánchez para arremeter contra el PP y Vox por las dudas que han planteado sobre el modelo vigente. “Se lo vamos a exigir a todos los grupos parlamentarios, para que nadie vuelva a jugar con el futuro de las pensiones”, ha aseverado el candidato socialista ante 2.800 militantes y simpatizantes en el Palacio Euskalduna de Bilbao, este domingo. Unas 300 personas se han quedado fuera tras completarse el aforo y lo han seguido por pantallas.. Seguir leyendo
El PSOE redirige la campaña hacia las cosas del comer. El ejemplo de las victorias progresistas en Estados Unidos y Brasil no ha acaparado el discurso de Pedro Sánchez en Bilbao en su tercer mitin consecutivo tras la suspensión de la precampaña por el accidente ferroviario de Urda. Por contra, el presidente del Gobierno se ha enfocado de nuevo en la gestión de los servicios públicos y la defensa del bienestar social. Lo ha hecho asociando al PP y Vox a un retroceso en derechos y a futuros recortes, incidiendo en medidas ya anunciadas durante la semana, como la subida del salario mínimo (SMI) sin necesidad de una aprobación previa de la patronal -como dice el PP- y con compromisos muy concretos, como el blindaje de las pensiones en la Constitución y su revalorización conforme al IPC. Aunque todo ello dependerá de las mayorías en las Cortes Generales tras el 29-N, la promesa ha servido a Sánchez para arremeter contra el PP y Vox por las dudas que han planteado sobre el modelo vigente. “Se lo vamos a exigir a todos los grupos parlamentarios, para que nadie vuelva a jugar con el futuro de las pensiones”, ha aseverado el candidato socialista ante 2.800 militantes y simpatizantes en el Palacio Euskalduna de Bilbao, este domingo. Unas 300 personas se han quedado fuera tras completarse el aforo y lo han seguido por pantallas.. Las casualidades no existen en política y la enésima prueba es la elección de Sánchez del País Vasco para hacerle un guiño a los pensionistas. Este electorado, de unos 10 millones de personas al que no hace falta movilizar y que se mantiene fiel al bipartidismo, explica la persistencia de los ataques al PP en un asunto muy sensible que ya penalizó a Feijóo en la recta final de las legislativas de 2023. El presidente ha valorado la movilización de los jubilados que todos los domingos se siguen manifestando en Euskadi “por unas pensiones dignas”. “Lo que más emocionaba de esas manifestaciones es, sobre todo, que no se estaban manifestando no por sus pensiones, sino por las pensiones del mañana, las de sus hijos y sus hijas, sus nietos y sus nietas”, ha recalcado, poniendo así el foco de nuevo en la sostenibilidad del sistema vigente de pensiones que ha llegado a cuestionar el PP. Su portavoz parlamentaria, Ester Muñoz, dijo que iba a “petar”, mientras Vox promueve su privatización.. Feijóo afirma que, si gobierna, actualizará las pensiones según el IPC. Sin embargo, Vox, su socio potencial en La Moncloa, no se compromete a hacerlo y plantea un sistema mixto. Esto es, privatizaciones. Sánchez ha recordado que Vox ponía como ejemplo al presidente de Paraguay, Santiago Peña, destituido y detenido por presunta corrupción, tras el fraude financiero del Banco Ueno, que ha dejado sin ahorros a casi tres millones de personas, el 60% de la población adulta del país. “Puso las pensiones en manos del banco del cual era accionista y hoy está en la cárcel. Ese es el ejemplo de la privatización y el modelo del sistema público de pensiones, mejor dicho privatizado, que quiere Vox”, ha observado el candidato del PSOE, que no ha limitado sus mensajes a los jubilados. También ha reiterado que resguardará el derecho al aborto, con el objetivo de activar al voto femenino, que fue determinante hace tres años para revalidar su Gobierno. Feijóo quiere revisar esa ley para los casos de menores de 16 y 17 años, que tendrían que informar a sus padres antes de interrumpir su embarazo. Mientras los adolescentes tienen a Vox como primera opción, el PSOE se mantiene como la fuerza más atractiva entre las jóvenes.. El presidente también ha explotado otros compromisos del líder de la oposición, como las subidas del salario mínimo con el visto bueno de la patronal. El Ministerio de Trabajo ha decidido incrementarlo un 5,3% para 2027, hasta los 1.286 euros brutos al mes en 14 pagas y 18.004 euros anuales. Sería un aumento mensual de 65 euros respecto a los 1.221 euros actuales. “Ellos solo escuchan a los grandes empresarios, a los que cobran más de 400.000 euros, y a quienes les molesta que a los trabajadores les suban el salario mínimo. Pues, mientras gobierne, vamos a subir todos los años el salario mínimo interprofesional”, ha resaltado Sánchez.. En esa línea, el secretario general del Partido Socialista de Euskadi, Eneko Andueza, ha incidido en algunas de las declaraciones que Feijóo ha hecho para “traducirlas” en lo que a juicio de los socialistas esconden esas palabras: una merma en derechos. “Dice Feijóo: ‘¿cómo es posible que la mayoría de las bajas laborales sean en viernes o en lunes?’. Traducción: los trabajadores y trabajadoras sois unas jetas y además no tenéis ni derecho a poneros enfermos. Dice: ‘vamos a volver a reabrir el debate de la eutanasia’. Traducción: no quiere que nadie tenga el derecho a tener una muerte digna. Otro: ‘El sistema de pensiones va a petar porque es insostenible’. Traducción: quiere pensionistas sin pensiones. Van a volver a vaciar la hucha de las pensiones. Quieren pensionistas pobres. Y la última: os va a pedir sacrificios. Y esa factura ya sabéis quién la paga: todos vosotros para beneficiar a unos pocos”, ha martilleado Andueza.. La vivienda como eje. Los socialistas pretenden que la vivienda sea otro de los ejes de la campaña. La Diputación Permanente del Congreso aprobará este jueves los decretos en los que el Gobierno recuperó algunas de las medidas principales que recogían la indignación social por el desalojo de Maricarmen Abascal, como el escudo antidesahucios y topes a los alquileres, que el PP, Vox y Junts tumbaron en el Parlamento. En una entrevista en EL PAÍS, Feijóo afirma que los derogará porque “perjudican a los inquilinos y a los propietarios”. Sánchez ha aprovechado esta percha para pedir a los progresistas que vayan el 29-N a “votar en masa” y “la democracia gane a la involución”. “Si queréis que lleguemos más lejos y antes en las conquistas sociales, sobre todo en materia de vivienda, yo no pido una mayoría simple, pido una mayoría amplia y progresista en el próximo Parlamento”, ha sentenciado. Su arranque de campaña le llevará, salvo cambios de última hora, el jueves a Sevilla, el viernes a Extremadura —en principio en Cáceres—, el sábado, Palma de Mallorca, y el domingo, Madrid, probablemente en Alcorcón.. Más allá de las diferencias en los programas, Sánchez también ha hecho énfasis en las alianzas internacionales y domésticas de la derecha. Su conclusión es que Feijóo “insulta a la inteligencia” tras afirmar en este diario que no depende de él que tenga que gobernar con Santiago Abascal. Esa es la mayoría que detectan todas las casas de encuestas. “Hoy he leído en EL PAÍS que Feijóo dice que una coalición con Vox no dependerá de él. ¡Pero si estás pidiendo el voto en Guipúzkoa, en Girona y en Tarragona para Vox! Pero qué insulto a la inteligencia de la gente, hombre!”, ha proferido en referencia a la coordinación de ambas formaciones en determinadas provincias para concurrir con una fórmula conjunta al Senado.. El pacto del PP con Vox en la Cámara alta para contrarrestar la coalición del PSOE con el Frente Amplio también ha sido blanco de los ataques de los socialistas. Hay otro capítulo con un fuerte valor simbólico. El PP ha aceptado no presentar candidatos al Senado en Girona, Tarragona y Gipuzkoa e instar a sus electores a votar a los aspirantes de Vox justo en dos comunidades históricas con partidos nacionalistas que disputan el electorado conservador, como el PNV y Junts, y donde la derecha española ha tenido tradicionalmente pobres resultados. El secretario general del PP, Miguel Tellado, ha reclamado el voto para la ultraderecha a la Cámara alta en esas provincias. “Pedimos a la gente que no vote al PSOE. Pedimos a la gente que vote a Vox, por supuesto que sí”, dijo el martes. “Con Tellado no hace falta intérprete. Te lo dice él directamente. Pero por si hay algún despistado, cuando te dicen eso, quieren decir que votar al PP es votar a la extrema derecha. Es abrirle las puertas a que entren en el Gobierno de España”, ha criticado Andueza.. El secretario general del PSOE ha dudado incluso de la autonomía que un Ejecutivo de coalición del PP y Vox tendría frente a Donald Trump y sus exigencias de aumentar el gasto militar al 5% del PIB. Un aumento que supondría un coste de 50.000 millones de euros más cada año, que tendría que salir de más impuestos o recortes del Estado del Bienestar. “Van de valientes, por eso Feijóo no va a la televisión pública para que le pregunten de las pensiones. Y por eso Abascal, si va a Broncano —está previsto que acuda este lunes a La revuelta—, es con un público que él decida. ¿Estos se van a atrever a decirle a Trump que no al 5% del Producto Interior Bruto si gobiernan?”, ha razonado Sánchez. Y ha seguido: “Estos tragan con todo, con el 5%, con la guerra de Irán, con el genocidio en Gaza, con cualquier cosa. Por eso el próximo 29 de noviembre tenemos que votar con fuerza para tener un gobierno valiente que defienda los intereses de España. Para decirle al que se cree sheriff del mundo que lo que pasa en España se decide en España y que no se decide ni en Washington, ni en Tel Aviv, ni en Buenos Aires, ni en Moscú. España es un país soberano y que no va a ser el patio trasero de ninguna internacional ultraderechista”, ha remarcado.. En el mitin, ninguno de los participantes se ha referido a la tragedia ferroviaria de Urda. Tampoco a Óscar Puente, que con su dimisión como ministro de Transportes ha hecho que el PSOE reconduzca la campaña poniéndole como ejemplo frente a la defensa que el PP hizo, por ejemplo, de Carlos Mazón, al que sostuvo durante más de un año como presidente de la Comunidad Valenciana hasta que los familiares de los 234 fallecidos en la dana de 2024 forzaron su caída.. Fiel a la costumbre, Patxi López ha puesto en pie a los asistentes con un discurso sentido, en el que ha repasado la presión que el PSOE sufre desde que Sánchez es presidente. “Hemos estado rodeados de propagadores de odio. Nos han atacado por tierra, mar y aire con malas artes. Se creían que ya nos habían vencido y no nos íbamos a levantar. Que estábamos derrotados… No buscaban ganarnos, buscaban destruirnos. Los socialistas hemos tenido un enemigo, la banda terrorista ETA. ¡No nos rendimos, les ganamos, y vamos a volver a ganar a los propagadores de odio!”, ha afirmado.. El portavoz socialista en el Congreso y recordado como el lehendakari cuando ETA anunció en 2011 su rendición, le ha dado “unas gracias tan enormes como Bilbao” a Sánchez. “Llevas ocho años gobernando y desde el minuto uno han ido a por ti. Con todo lo que hemos soportado, nos han atacado, insultado, incluso agredido, pero especialmente a ti, a tu familia, a Begoña, a tu núcleo más cercano, y no has dejado un solo día de trabajar por este país enfrentándote a los poderosos, los sátrapas, los señores de la guerra y los tecnooligarcas”, ha valorado López ante un público que, pese a los sondeos, cree en una nueva remontada.
El presidente considera “un insulto a la inteligencia” que Feijóo sostenga que no depende de él que gobierne con Abascal
