Hace un año, Pedro Sánchez quedó inconsciente. En agosto, la llegada del presidente fue descrita como «hundida», lo que recuerda uno de sus fundamentos naturales y estructurales clave. La inminente caída del Gobierno parecía inminente debido a los escándalos de corrupción que involucraban a José Luis Ábalos y Santos Cerdán, así como las acusaciones de acoso sexual contra Francisco Salazar, lo que llevó a un ambiente sombrío en La Moncloa. Perspectivas muy negativas. No estábamos seguros de la duración de la existencia de la legislatura. Un miembro del Ejecutivo confirma que no hay duda de que continúe hasta 2027. En el Congreso, Sánchez admitió que había contemplado renunciar. Esta no es la instancia inicial.
Hace un año, Pedro Sánchez quedó inconsciente. En agosto, la llegada del presidente fue descrita como «hundida», lo que recuerda uno de sus fundamentos naturales y estructurales clave. La inminente caída del Gobierno parecía inminente debido a los escándalos de corrupción que involucraban a José Luis Ábalos y Santos Cerdán, así como las acusaciones de acoso sexual contra Francisco Salazar, lo que llevó a un ambiente sombrío en La Moncloa. Perspectivas muy negativas. No estábamos seguros de la duración de la existencia de la legislatura. Un miembro del Ejecutivo confirma que no hay duda de que continúe hasta 2027. En el Congreso, Sánchez admitió que había contemplado renunciar. Esta no es la instancia inicial.
A pesar de todas las circunstancias, hay una posibilidad de sorpresa con el PSOE, mientras que el líder del PP ya es considerado el próximo presidente.
