Un estudio impulsado por la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) en colaboración con el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús ha demostrado que la terapia asistida con perros puede ayudar a reducir la ansiedad en adolescentes con trastornos alimentarios.
La investigación, publicada en la revista Actas Españolas de Psiquiatría, revela que la interacción con animales favorece la relajación y actúa como elemento de distracción en pacientes jóvenes. Este tipo de intervención se plantea como complemento a los tratamientos tradicionales, como la terapia psicológica y el seguimiento médico, ofreciendo un enfoque más integral en la recuperación.
El estudio se llevó a cabo con 30 adolescentes —todas mujeres— diagnosticadas con trastornos alimentarios como anorexia y bulimia. Las participantes recibieron sesiones semanales de terapia con perros de 50 minutos, mientras que un grupo de control continuó únicamente con su tratamiento habitual. Los resultados muestran que las jóvenes que participaron en las sesiones con animales experimentaron una reducción significativa de la ansiedad, además de mejoras en aspectos como la desconfianza interpersonal y el miedo a madurar.
Según explicó el investigador Luis-Lucio Lobato Rincón, los perros contribuyen a crear un entorno más cercano y menos estresante, lo que facilita la expresión emocional de las pacientes y reduce el miedo a ser juzgadas, un factor clave en quienes sufren problemas de autoestima e imagen corporal.
Los expertos destacan que la ansiedad suele perpetuar los síntomas de los trastornos alimentarios, por lo que su reducción puede favorecer una mejor recuperación y calidad de vida. Aunque subrayan la necesidad de continuar investigando para confirmar los beneficios a largo plazo, consideran que la incorporación de terapias asistidas con animales en equipos multidisciplinares podría marcar una diferencia en el tratamiento de estos pacientes.
El proyecto forma parte de las iniciativas financiadas por la Oficina de Intervenciones Asistidas con Animales de la URJC, junto con otros centros de investigación de la universidad.
Un estudio impulsado por la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) en colaboración con el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús ha demostrado que la terapia asistida con perros puede ayudar a reducir la ansiedad en adolescentes con trastornos alimentarios.. La investigación, publicada en la revista Actas Españolas de Psiquiatría, revela que la interacción con animales favorece la relajación y actúa como elemento de distracción en pacientes jóvenes. Este tipo de intervención se plantea como complemento a los tratamientos tradicionales, como la terapia psicológica y el seguimiento médico, ofreciendo un enfoque más integral en la recuperación.. El estudio se llevó a cabo con 30 adolescentes —todas mujeres— diagnosticadas con trastornos alimentarios como anorexia y bulimia. Las participantes recibieron sesiones semanales de terapia con perros de 50 minutos, mientras que un grupo de control continuó únicamente con su tratamiento habitual. Los resultados muestran que las jóvenes que participaron en las sesiones con animales experimentaron una reducción significativa de la ansiedad, además de mejoras en aspectos como la desconfianza interpersonal y el miedo a madurar.. Según explicó el investigador Luis-Lucio Lobato Rincón, los perros contribuyen a crear un entorno más cercano y menos estresante, lo que facilita la expresión emocional de las pacientes y reduce el miedo a ser juzgadas, un factor clave en quienes sufren problemas de autoestima e imagen corporal.. Los expertos destacan que la ansiedad suele perpetuar los síntomas de los trastornos alimentarios, por lo que su reducción puede favorecer una mejor recuperación y calidad de vida. Aunque subrayan la necesidad de continuar investigando para confirmar los beneficios a largo plazo, consideran que la incorporación de terapias asistidas con animales en equipos multidisciplinares podría marcar una diferencia en el tratamiento de estos pacientes.. El proyecto forma parte de las iniciativas financiadas por la Oficina de Intervenciones Asistidas con Animales de la URJC, junto con otros centros de investigación de la universidad.
Un reciente estudio revela que estas terapias pueden ser efectivas en jóvenes con trastornos alimentarios
Un estudio impulsado por la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) en colaboración con el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús ha demostrado que la terapia asistida con perros puede ayudar a reducir la ansiedad en adolescentes con trastornos alimentarios.. La investigación, publicada en la revista Actas Españolas de Psiquiatría, revela que la interacción con animales favorece la relajación y actúa como elemento de distracción en pacientes jóvenes. Este tipo de intervención se plantea como complemento a los tratamientos tradicionales, como la terapia psicológica y el seguimiento médico, ofreciendo un enfoque más integral en la recuperación.. El estudio se llevó a cabo con 30 adolescentes —todas mujeres— diagnosticadas con trastornos alimentarios como anorexia y bulimia. Las participantes recibieron sesiones semanales de terapia con perros de 50 minutos, mientras que un grupo de control continuó únicamente con su tratamiento habitual. Los resultados muestran que las jóvenes que participaron en las sesiones con animales experimentaron una reducción significativa de la ansiedad, además de mejoras en aspectos como la desconfianza interpersonal y el miedo a madurar.. Según explicó el investigador Luis-Lucio Lobato Rincón, los perros contribuyen a crear un entorno más cercano y menos estresante, lo que facilita la expresión emocional de las pacientes y reduce el miedo a ser juzgadas, un factor clave en quienes sufren problemas de autoestima e imagen corporal.. Los expertos destacan que la ansiedad suele perpetuar los síntomas de los trastornos alimentarios, por lo que su reducción puede favorecer una mejor recuperación y calidad de vida. Aunque subrayan la necesidad de continuar investigando para confirmar los beneficios a largo plazo, consideran que la incorporación de terapias asistidas con animales en equipos multidisciplinares podría marcar una diferencia en el tratamiento de estos pacientes.. El proyecto forma parte de las iniciativas financiadas por la Oficina de Intervenciones Asistidas con Animales de la URJC, junto con otros centros de investigación de la universidad.
