El letrado Juanma Lorente advierte en un vídeo que la falta de una respuesta afirmativa y expresa de la empresa convierte cualquier ausencia en una falta muy grave que puede costar el puesto de trabajo sin indemnización
Llega el verano y con él la planificación de las escapadas, pero también los conflictos laborales derivados de permisos que se dan por concedidos sin serlo.El abogado laboralista Juanma Lorente ha publicado un vídeo en TikTok que simula una conversación con su propia mujer, Sara, en la que ella se dispone a disfrutar de unos días de descanso sin haber recibido una confirmación explícita por parte de su empresa. La escena encierra una advertencia jurídica que pocos empleados tienen en cuenta a la hora de interpretar el silencio de sus superiores.En la grabación, Sara se muestra tranquila porque envió un correo electrónico solicitando las vacaciones con dos semanas de antelación y considera que la empresa ha tenido «tiempo suficiente como para decirme que sí». Esa seguridad choca frontalmente con la reacción de Lorente, que trata de frenarla con un argumento demoledor: «Me da igual, Sara, que te tienen que decir que sí. Llega el miércoles, no te presentas y te despiden sin indemnización, una mano delante y otra detrás».La conversación, a pesar de su tono distendido, refleja un error de concepto muy extendido entre los trabajadores, que asimilan la ausencia de respuesta con una autorización tácita.La diferencia entre avisar y que te autoricenDesde el punto de vista jurídico, la comunicación previa del empleado es solo la primera parte del procedimiento. Lo verdaderamente determinante es la concesión expresa por parte de la empresa.La legislación española establece que las vacaciones deben fijarse de común acuerdo, y en caso de desacuerdo, corresponde a la jurisdicción social resolver. Pero en ningún caso contempla que el mutismo del empleador convalide la decisión unilateral del trabajador. La insistencia de Lorente en que «te tienen que decir que sí» no es una manía de abogado, sino la constatación de que el consentimiento no se presume en el ámbito laboral.En el vídeo, el letrado llega a advertir a su mujer de que si finalmente se ausenta sin la luz verde de la empresa, «el miércoles llegarás, te encontrarás el finiquito encima de la mesa y a ver cómo pagamos las cosas ahora». La frase, elegida por el propio Lorente como reclamo del contenido, resume de forma muy gráfica el peor escenario posible: una falta de asistencia que puede ser calificada como abandono del puesto de trabajo y sancionada con el despido disciplinario.Un despido disciplinario que te deja sin indemnizaciónEl trabajador se marcha, literalmente, con «una mano delante y otra detrás», como repite Lorente.El vídeo concluye con Sara despidiéndose, expresando que volverá al trabajo, mientras Lorente lamenta que tener un marido abogado no sirva de nada si no se escuchan sus consejos.Más allá de la anécdota, el mensaje cala: dar por supuesto que el silencio equivale a un sí puede salir muy caro. Cualquier trabajador que haya solicitado sus vacaciones sin obtener respuesta debe insistir hasta recibir una confirmación por escrito o, en ca
Llega el verano y con él la planificación de las escapadas, pero también los conflictos laborales derivados de permisos que se dan por concedidos sin serlo. El abogado laboralista Juanma Lorente ha publicado un vídeo en TikTok que simula una conversación con su propia mujer, Sara, en la que ella se dispone a disfrutar de unos días de descanso sin haber recibido una confirmación explícita por parte de su empresa. La escena encierra una advertencia jurídica que pocos empleados tienen en cuenta a la hora de interpretar el silencio de sus superiores. En la grabación, Sara se muestra tranquila porque envió un correo electrónico solicitando las vacaciones con dos semanas de antelación y considera que la empresa ha tenido «tiempo suficiente como para decirme que sí». Esa seguridad choca frontalmente con la reacción de Lorente, que trata de frenarla con un argumento demoledor: «Me da igual, Sara, que te tienen que decir que sí. Llega el miércoles, no te presentas y te despiden sin indemnización, una mano delante y otra detrás». La conversación, a pesar de su tono distendido, refleja un error de concepto muy extendido entre los trabajadores, que asimilan la ausencia de respuesta con una autorización tácita. La diferencia entre avisar y que te autoricen Desde el punto de vista jurídico, la comunicación previa del empleado es solo la primera parte del procedimiento. Lo verdaderamente determinante es la concesión expresa por parte de la empresa. La legislación española establece que las vacaciones deben fijarse de común acuerdo, y en caso de desacuerdo, corresponde a la jurisdicción social resolver. Pero en ningún caso contempla que el mutismo del empleador convalide la decisión unilateral del trabajador. La insistencia de Lorente en que «te tienen que decir que sí» no es una manía de abogado, sino la constatación de que el consentimiento no se presume en el ámbito laboral. En el vídeo, el letrado llega a advertir a su mujer de que si finalmente se ausenta sin la luz verde de la empresa, «el miércoles llegarás, te encontrarás el finiquito encima de la mesa y a ver cómo pagamos las cosas ahora». La frase, elegida por el propio Lorente como reclamo del contenido, resume de forma muy gráfica el peor escenario posible: una falta de asistencia que puede ser calificada como abandono del puesto de trabajo y sancionada con el despido disciplinario. Un despido disciplinario que te deja sin indemnización El trabajador se marcha, literalmente, con «una mano delante y otra detrás», como repite Lorente. El vídeo concluye con Sara despidiéndose, expresando que volverá al trabajo, mientras Lorente lamenta que tener un marido abogado no sirva de nada si no se escuchan sus consejos. Más allá de la anécdota, el mensaje cala: dar por supuesto que el silencio equivale a un sí puede salir muy caro. Cualquier trabajador que haya solicitado sus vacaciones sin obtener respuesta debe insistir hasta recibir una confirmación por escri
