En la Avenida de Sevilla, en la rotonda, siempre se habla de todo, pero hoy, o estos días, de lo que se habla, sin ninguna duda, es de fútbol. Como en toda España, por otra parte. Pero en la Avenida de Sevilla de Los Palacios y Villafranca se hace con más motivo. De 39.000 habitantes, dos, Fabián y Gavi, estarán mañana por la noche (española) en la final del Mundial, en Nueva Jersey, como futbolistas de la selección. Hace 16 años, Jesús Navas, también nacido en el pueblo, inició una carrera por la banda derecha, con el balón al pie, que terminó en el gol de Iniesta. Niños humildes y buena gente «Comemos bien, los tomates», dice Antonio Salmerón, director de la Escuela Municipal de Fútbol «La Unión» en Los Palacios y Villafranca y, hace años, entrenador de Fabián cuando, con solo cuatro años, iba a la escuela a acompañar a su hermano Alejandro. Dejó a Antonio tan impresionado que, pese a su edad, lo metió en la escuela, le hizo jugar con niños algo mayores y vio que no desentonaba nada. Antonio habla por teléfono mientras espera a que Televisión Española le haga una entrevista: «A Fabián lo formé yo y me estoy haciendo más famoso que la serie Cuéntame», dice con gracia. Lo de los tomates era medio en broma, solo medio: «La base principal es que se hace un trabajo de formación impresionante, en el que se busca que, ahora y en el futuro, los niños sean humildes y buena gente», dice. Pero es cierto que también comen o han comido tomates, porque Los Palacios y Villafranca es una potencia que produce 15 millones de tomates. «Tiene la mayor cantidad de invernaderos de toda la provincia de Sevilla», cuenta Álvaro Romero, doctor en Periodismo por la Universidad de Sevilla, escritor, profesor de Literatura y columnista en La Voz del Sur y de Los Palacios y Villafranca. «Antes era una tierra de uva y sandía, del agro-pop que cantaba ‘‘No me pises que llevo chanclas’’, que son de aquí. Pero desde 2008, con la crisis económica, mucha gente joven que había huido del campo volvió al campo, lo modernizó y hemos pasado de 3 millones a producir 15 millones de tomates». Un lugar donde se vive bien Los tomates son parte del motor de un pueblo que crece y que se siente orgulloso. Frente a la España que se vacía, Los Palacios y Villafranca ha crecido en los últimos años; su gente no se quiere ir o vuelve, y los problemas de vivienda, tan comunes en las grandes poblaciones, también se sufren allí. «La vida es bastante tranquila, paseas por las calles, las tiendas están bastante bien. Los miércoles hay mercadillo en una zona del pueblo. Lo más importante es la Romería de San Isidro Labrador, como patrón de los agricultores; una fiesta flamenca donde van con las carretas al parque de La Corchuela y se echa el día», explican desde la Asociación Cultural Searus. Aunque el pueblo crece, todavía parte de la población va descubriendo primos segundos en cualquier momento. «Al revés de lo que ocur
En Los Palacios y Villafranca es una potencia agrícola donde, además de Jesús Navas, han nacido dos finalistas del Mundial
En la Avenida de Sevilla, en la rotonda, siempre se habla de todo, pero hoy, o estos días, de lo que se habla, sin ninguna duda, es de fútbol. Como en toda España, por otra parte. Pero en la Avenida de Sevilla de Los Palacios y Villafranca se hace con más motivo. De 39.000 habitantes, dos, Fabián y Gavi, estarán mañana por la noche (española) en la final del Mundial, en Nueva Jersey, como futbolistas de la selección. Hace 16 años, Jesús Navas, también nacido en el pueblo, inició una carrera por la banda derecha, con el balón al pie, que terminó en el gol de Iniesta.Niños humildes y buena gente«Comemos bien, los tomates», dice Antonio Salmerón, director de la Escuela Municipal de Fútbol «La Unión» en Los Palacios y Villafranca y, hace años, entrenador de Fabián cuando, con solo cuatro años, iba a la escuela a acompañar a su hermano Alejandro. Dejó a Antonio tan impresionado que, pese a su edad, lo metió en la escuela, le hizo jugar con niños algo mayores y vio que no desentonaba nada. Antonio habla por teléfono mientras espera a que Televisión Española le haga una entrevista: «A Fabián lo formé yo y me estoy haciendo más famoso que la serie Cuéntame», dice con gracia.Lo de los tomates era medio en broma, solo medio: «La base principal es que se hace un trabajo de formación impresionante, en el que se busca que, ahora y en el futuro, los niños sean humildes y buena gente», dice. Pero es cierto que también comen o han comido tomates, porque Los Palacios y Villafranca es una potencia que produce 15 millones de tomates. «Tiene la mayor cantidad de invernaderos de toda la provincia de Sevilla», cuenta Álvaro Romero, doctor en Periodismo por la Universidad de Sevilla, escritor, profesor de Literatura y columnista en La Voz del Sur y de Los Palacios y Villafranca. «Antes era una tierra de uva y sandía, del agro-pop que cantaba ‘‘No me pises que llevo chanclas’’, que son de aquí. Pero desde 2008, con la crisis económica, mucha gente joven que había huido del campo volvió al campo, lo modernizó y hemos pasado de 3 millones a producir 15 millones de tomates».Un lugar donde se vive bienLos tomates son parte del motor de un pueblo que crece y que se siente orgulloso. Frente a la España que se vacía, Los Palacios y Villafranca ha crecido en los últimos años; su gente no se quiere ir o vuelve, y los problemas de vivienda, tan comunes en las grandes poblaciones, también se sufren allí. «La vida es bastante tranquila, paseas por las calles, las tiendas están bastante bien. Los miércoles hay mercadillo en una zona del pueblo. Lo más importante es la Romería de San Isidro Labrador, como patrón de los agricultores; una fiesta flamenca donde van con las carretas al parque de La Corchuela y se echa el día», explican desde la Asociación Cultural Searus. Aunque el pueblo crece, todavía parte de la población va descubriendo primos segundos en cualquier momento. «Al revés de lo que ocurre a
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