El presidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola, y el consejero delegado y anterior director financiero de la aerolínea, Roberto Rosilli, ambos imputados por el juez José Luis Calama en la causa en la que se investigan las supuestas irregularidades en la concesión en 2021 de una ayuda pública de 53 millones de euros a la compañía, han aprovechado los escritos presentados el lunes para mostrar su disposición a colaborar con la justicia para “ratificar” la veracidad de una de las piezas claves de la causa: los mensajes que intercambiaron con otro de los investigados, el empresario venezolano Rodolfo Reyes Rojas, accionista de la compañía y contra el que el magistrado tiene dictada una orden de detención, y que fueron localizados en el teléfono móvil de este último. Seguir leyendo
El presidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola, y el consejero delegado y anterior director financiero de la aerolínea, Roberto Rosilli, ambos imputados por el juez José Luis Calama en la causa en la que se investigan las supuestas irregularidades en la concesión en 2021 de una ayuda pública de 53 millones de euros a la compañía, han aprovechado los escritos presentados el lunes para mostrar su disposición a colaborar con la justicia para “ratificar” la veracidad de una de las piezas claves de la causa: los mensajes que intercambiaron con otro de los investigados, el empresario venezolano Rodolfo Reyes Rojas, accionista de la compañía y contra el que el magistrado tiene dictada una orden de detención, y que fueron localizados en el teléfono móvil de este último. Estos mensajes son parte importante en la investigación y, de hecho, son recurrentemente citados como incriminatorios por la UDEF en los informes en los que el juez Calama sustenta su acusación contra Zapatero de liderar “una estructura organizada y estable orientada al ejercicio ilícito de influencias”. A través de estas conversaciones, se apunta a la intervención del expresidente del Gobierno en el rescate millonario que el Ejecutivo de Pedro Sánchez concedió a la aerolínea tras la pandemia. “Nuestro pana [amigo] Zapatero detrás”, se lee en una de ellas. La defensa del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero ha cuestionado su validez con el argumento de que fueron intervenidas en 2021 en Miami por la Oficina de Investigaciones de Seguridad (HSI por sus siglas en inglés) de Estados Unidos sin autorización judicial expresa, y facilitadas a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional cinco años más tarde, el 18 de marzo de 2026.Martínez Sola y Roselli señalan, en concreto, tres conversaciones de ese teléfono que “reflejan fielmente lo que se dijo” entre los interlocutores. En dos de ellos hay alusiones directas a Zapatero. La primera de estas últimas es del 18 de mayo de 2020 y la mantienen Reyes y Roselli y, como apunta en sus escritos este último y el presidente de Plus Ultra, coincide con lo que le había transmitido a Martínez Sola el empresario Julio Martínez Martínez, amigo de Zapatero y administrador de Análisis Relevante, la empresa clave de la supuesta red de influencias.―Rodolfo Reyes. ¿Vas [a] estar en la conversación con Zapatero?―Roberto Roselli. No con él directo. Hablo con un lacayo [en referencia a Martínez Martínez]. Ya le he mandado varios mensajes. A ver qué sale.―Reyes. Deben tener su guiso montado.―Roselli. Pues ya le dijo a Julio [Martínez Sola] que montaron su finance boutique. Así que por [ahí] vendrá la mordida.―Reyes. Jajajaja. Pues sí funciona.Según Martínez Sola y el propio Roselli, fue en ese momento cuando ambos “tuvieron plena conciencia de que el señor Martínez Martínez y el señor Zapatero sí tenían la pretensión de cobrar por las gestio
El juez Calama pidió autorización a Washington para incluir formalmente en la causa las conversaciones del venezolano Rodolfo Reyes que señalan el expresidente
