Permanecer demasiado tiempo sentados, ya sea en el trabajo, en el coche o en casa afecta en nuestra espalda. Y con la llegada de las vacaciones de verano, millones de personas realizan desplazamientos por carretera mucho más largos de lo habitual. Aunque un viaje en coche no provoca necesariamente dolor lumbar, la evidencia científica sí relaciona los periodos prolongados de conducción y de tiempo sentado con una mayor presencia de este problema de salud, considerado la principal causa de discapacidad a nivel mundial. Según explica Javier Bonastre, coordinador del Grado en Fisioterapia de la Universidad Europea de Valencia, muchas personas pasan durante el verano varias horas seguidas en un vehículo, una situación poco frecuente durante el resto del año y que puede favorecer la aparición o el empeoramiento de molestias lumbares: “Muchas personas que durante el año no pasan cuatro o cinco horas seguidas en un coche lo hacen cuando llegan las vacaciones. Ese cambio puntual en nuestra rutina puede hacer que aparezcan molestias que habitualmente no tenemos”. Actualmente, el dolor lumbar afecta a cientos de millones de personas en todo el mundo y representa una de las principales causas de limitación funcional. Diversas investigaciones han observado que permanecer sentado durante largos periodos se asocia con una mayor probabilidad de presentar dolor lumbar, una relación que también se ha identificado en el caso de la conducción prolongada. El especialista destaca que el problema durante los viajes largos no reside únicamente en la postura adoptada al volante o en el asiento del copiloto, sino en permanecer demasiado tiempo en una posición prácticamente invariable. “El problema de un viaje largo no es simplemente sentarse, sino pasar varias horas con muy poca variabilidad de movimiento”, afirma Bonastre. En este sentido, el experto recuerda que no existe una postura perfecta capaz de mantenerse de forma cómoda durante varias horas: “Muchas veces buscamos la postura perfecta para evitar el dolor de espalda, pero probablemente sea más importante no mantener ninguna postura durante demasiado tiempo”. Por ello, recomienda ajustar correctamente el asiento y los apoyos del vehículo, así como introducir oportunidades para cambiar de posición durante el trayecto. Los descansos durante el viaje ofrecen una oportunidad para interrumpir largos periodos de inactividad y devolver movimiento al cuerpo. “Las paradas durante un viaje deberían servir también para que el cuerpo vuelva a moverse. Bajarse del coche y caminar unos minutos es una forma sencilla de romper varias horas de inactividad”, afirma. El fisioterapeuta aclara que tampoco es necesario realizar rutinas complejas de ejercicios en cada parada. “No hace falta convertir cada parada en una sesión de estiramientos. Caminar, moverse y cambiar de posición ya es una buena estrategia después de pasar mucho tiempo en el coche”, aclara. Además, Bonastre subraya que
Es importante hacer paradas y caminar unos minutos antes de volver al vehículo
Permanecer demasiado tiempo sentados, ya sea en el trabajo, en el coche o en casa afecta en nuestra espalda. Y con la llegada de las vacaciones de verano, millones de personas realizan desplazamientos por carretera mucho más largos de lo habitual.Aunque un viaje en coche no provoca necesariamente dolor lumbar, la evidencia científica sí relaciona los periodos prolongados de conducción y de tiempo sentado con una mayor presencia de este problema de salud, considerado la principal causa de discapacidad a nivel mundial.Según explica Javier Bonastre, coordinador del Grado en Fisioterapia de la Universidad Europea de Valencia, muchas personas pasan durante el verano varias horas seguidas en un vehículo, una situación poco frecuente durante el resto del año y que puede favorecer la aparición o el empeoramiento de molestias lumbares: “Muchas personas que durante el año no pasan cuatro o cinco horas seguidas en un coche lo hacen cuando llegan las vacaciones. Ese cambio puntual en nuestra rutina puede hacer que aparezcan molestias que habitualmente no tenemos”.Actualmente, el dolor lumbar afecta a cientos de millones de personas en todo el mundo y representa una de las principales causas de limitación funcional. Diversas investigaciones han observado que permanecer sentado durante largos periodos se asocia con una mayor probabilidad de presentar dolor lumbar, una relación que también se ha identificado en el caso de la conducción prolongada.El especialista destaca que el problema durante los viajes largos no reside únicamente en la postura adoptada al volante o en el asiento del copiloto, sino en permanecer demasiado tiempo en una posición prácticamente invariable. “El problema de un viaje largo no es simplemente sentarse, sino pasar varias horas con muy poca variabilidad de movimiento”, afirma Bonastre.En este sentido, el experto recuerda que no existe una postura perfecta capaz de mantenerse de forma cómoda durante varias horas: “Muchas veces buscamos la postura perfecta para evitar el dolor de espalda, pero probablemente sea más importante no mantener ninguna postura durante demasiado tiempo”.Por ello, recomienda ajustar correctamente el asiento y los apoyos del vehículo, así como introducir oportunidades para cambiar de posición durante el trayecto.Los descansos durante el viaje ofrecen una oportunidad para interrumpir largos periodos de inactividad y devolver movimiento al cuerpo.“Las paradas durante un viaje deberían servir también para que el cuerpo vuelva a moverse. Bajarse del coche y caminar unos minutos es una forma sencilla de romper varias horas de inactividad”, afirma.El fisioterapeuta aclara que tampoco es necesario realizar rutinas complejas de ejercicios en cada parada. “No hace falta convertir cada parada en una sesión de estiramientos. Caminar, moverse y cambiar de posición ya es una buena estrategia después de pasar mucho tiempo en el coche”, aclara.Además, Bonastre subraya que las person
