Iván Pérez (Tenerife, 26 años) fue bronce en el último Europeo de squash, un deporte que será olímpico en los Juegos de Los Ángeles 2028 y que es pura velocidad. Con su acento canario, pero desde Barcelona, donde tuvo que irse para mejorar y hacerse profesional, el medallista continental atiende a LA RAZÓN.. ¿A qué le sabe el bronce en el Europeo?. Si te soy sincero, hacer medalla con España es un sueño, sobre todo en individual, porque por equipos creo que es más factible. Nunca lo veía muy posible, porque los cinco mejores de Europa son “top 30” del mundo y son jugadores muy buenos. Yo ahora estoy cerca de ese ranking, pero nunca había estado tan cerca, entonces siempre los veía como buenísimos y meterme entre los ocho primeros es un buen resultado para mí. Hay gente muy, muy buena en Europa, y eso que se quedaron un par fuera, y es muy chungo. Este año ni antes del torneo me vi haciendo medalla, me veía haciendo unos cuartos, porque estaba muy bien el resultado, pero medalla era como inimaginable. Tenía que ganar a dos muy, muy buenos porque los cuartos de final ya fueron con el 20 del mundo, y el tercer y cuarto puesto fue contra el 35.. En el partido por el bronce jugó contra otro español, Bernat Jaume.. Sí, además compartíamos habitación.. ¿Y cómo es ese día de antes, se habla de squash?. Supernormal. Estábamos de buen rollo todo el torneo y lo mantuvimos. El partido obviamente los dos queríamos ganarlo, los dos vamos a darlo todo en la pista, pero no hay necesidad de estar antes de jugar con malos rollos, o no malos rollos, pero como distanciarse así de la nada. Entonces, estuvimos bien, relajados hasta una hora antes del partido que ya no nos vimos más. Los dos sabemos que en la pista íbamos a darlo todo, y así fue, pero luego fuera bien. Después del partido superbién. Llegué a la habitación y estaba él, roto, estirando, diciendo: “Eres un cabrón, tal”. Era muy gracioso estar los dos rotos y que nuestro coach no estuviera dando un masaje.. En el segundo partido ya lo pasó mal.. Fue contra el número uno de Portugal, con Rui. He jugado muchas veces con Rui y siempre son partidos durísimos, me cuesta jugar con él. Llegué un poquito cansado de la semana anterior. No es excusa, pero es verdad que tuve un torneo la semana anterior muy, muy duro, y tuve dos días para recuperarme y empezar el Europeo. Este era el segundo partido y lo estaba notando un poquito en las patas, estaba un poquito lentito, pero al final lo saqué. Como que este Europeo ha sido el de los partidos que he sacado no sé ni cómo, la verdad; un poco más por táctica que por calidad. Con él sufrí mucho, gané por dos puntos, que es nada.. ¿Quién domina en Europa?. Los ingleses son los mejores. Lo que pasa es que esta vez no han competido en el Europeo. En Inglaterra hay tres que juegan muy bien. De hecho, el año que viene, como es el clasificatorio para los Juegos, ahí sí van a venir. Normalmente Inglaterra y Francia son los dos mejores países con diferencia. Después yo diría que España, Suiza… Pero Francia e Inglaterra tienen mucho presupuesto y mucha diferencia. Se ve que los equipos tienen de todo, básicamente. Y nosotros vamos justitos siempre.. Ha comentado que en un momento de su carrera dudó y decidió darse una última oportunidad…. Lo de mi último intento fue ya hace un tiempo. Digamos que con 20 años ya estaba como el 80 del mundo, subí relativamente rápido. Y luego me mantuve tres años entre el 80 y el 100. O sea, bajaba, me quedé como estancado ahí. Tuve un montón de dudas. Seguía en el mismo ranking, perdía con peña que no tenía que perder, estaba un poco ahí, ahí, pero entonces se me dieron un par de cosas de fuera que me hicieron replantearme todo e ir al cien por cien ya de verdad en esto. Me dije que iba a probar a hacer todo bien, o a intentar hacerlo, mejorar en todo, sin ponerme límite de un año, seis meses o lo que sea, pero si veía que la cosa no iba a más, parar. Empezó a ir a más, poquito a poco, empecé a confiar más, más, más, más, la confianza así poquito a poquito, y ahora estoy en un punto de confianza muy alto. Incluso en los malos momentos de ahora, ya estoy mucho mejor que en aquella época. Ese fue como mi último intento.. «En squash en España si eres el 80 del mundo puedes sobrevivir. Para no llegar apurado a fin de mes tienes que estar en el ‘top 50′». Ha hablado del presupuesto de los ingleses. ¿Se puede vivir del squash en España?. Se puede vivir, sí. Tienes que ser bueno, muy bueno. Yo te diría que se puede vivir. Yo por esa época que acabo de comentar, sobrevivía. Entre el 80 y el 100, si te lo montas más o menos bien, puedes sobrevivir del squash. Pero para vivir tranquilo, no llegando apurado a final de mes, te diría que estando “top 50” del mundo. “Top 50” ya son palabras mayores, entras a mejores torneos, tienes más caché en liga, es más fácil tener un sponsor… Ahí ya sube todo en general.. ¿Se han notado cambios porque vaya a ser deporte olímpico?. Han cambiado cosas, han incrementado un poco el presupuesto general en torneos internacionales, han intentado conseguir más ayudas para el tema de Olimpiadas y tal, pero tampoco te creas tú que es una mega ayuda. Nosotros, te digo, si no eres muy bueno, tenemos que estar ahí para llegar a fin de año. Es chunguillo, es chunguillo. Yo creo que para el nivel de squash que hay, para el nivel del deporte, de la profesionalidad, es muy poco dinero.. ¿Estáis por encima si comparamos recursos y resultados?. Sí, sí. Somos un deporte igual de intenso que el tenis al menos y bonito de ver, porque cuando la gente lo ve en vivo es muy bonito. No te voy a comparar lo que gana un jugador de tenis en el “top 50”, que es una locura. Nosotros lo hacemos más por pasión que realmente por que vayamos a estar sobrados.. En el squash hay más tiempo real de juego que en el tenis.. En el squash máximo entre puntos son 10 o 15 segundos, y entre juegos, acabas 11-9 y sólo tienes dos minutos para descansar. Los juegos son intensos, son muy rápidos, los rallies pueden ser de un minuto y medio o dos, de ir adelante, atrás, agacharte, aquí, esto, lo otro. Es muy intenso todo el rato y eso no se aprecia tanto desde fuera.. El camino olímpico es complicado porque el cuadro en los Juegos es pequeño.. Sólo los 16 mejores jugadores del mundo irán. Una pena que sólo vaya a haber cuatro rondas en los Juegos. Es muy poquito y creo que haría mucho favor ver incluso de equipo o dobles, para que la gente vea lo guapo que es el deporte, porque al final son dos competiciones más que se pueden hacer. Pero bueno, independientemente de eso es muy difícil. Cinco son clasificatorios por continente, hay un “wild card” que es para uno de Estados Unidos por ser ahí las Olimpiadas y otro es un “Universality Place”, digamos que es coger a alguien random y ya está. Y luego los otros nueve, del ranking mundial, los nueve que estén con mejor ranking de diferente país. O sea, si hay tres de Egipto sólo irá el uno. Con todo esto, habría que estar más o menos en el “top 25” y ser el uno de España, obviamente. Se ha notado un montón cómo ha subido el nivel en estos últimos dos años.. «Empecé con mi padre y su grupo de amigos, ‘la liguilla del sur’ les decían, pero era un nivel muy amateur». Nació en Tenerife. ¿Hay afición al squash allí?. En Tenerife sí, de las islas es en la que más afición hay, pero no donde yo vivía. Yo soy de Adeje, un municipio del sur al lado de la playa, y ahí había pistas de squash, pero no había gente jugando. Iba con mi padre, que tenía su grupo de amigos, «la liguilla del sur» les decían, pero era un nivel muy amateur. Yo me fui metiendo de pequeñito en las pistas, poquito a poco, hasta que empecé a jugar. Con 10 u 11 años ya entrenaba un poquito, pero fue con mi padre, y luego cuando crecí más, con 13 o 14, ya comencé a ir a la otra parte de la isla, que era donde había un poco más de nivel y podía entrenar mejor. Ahí mejoré bastante en el tema júnior, aunque tardaba la vida en llegar.. ¿Cuánto tardaba?. Tenía que coger la guagua nada más salir del colegio, tardaba una hora y media en ir, porque siempre había un montón de tráfico, iba al club, entrenábamos dos horas, dos horas y media, o tres, y luego la guagua de vuelta, hora y media para abajo otra vez, porque había el mismo tráfico. Llegaba a casa a las nueve y media de la noche, desde las cuatro. Era todos los días así, era durísimo, pero estaba guay, aprovechaba bien el tiempo.. Y necesitaba competencia para mejorar.. Y alguien que me enseñara realmente squash, que nunca me enseñaron bien hasta que cumplí 13 o 14 años.. Luego se va a Barcelona.. Cuando acabo el colegio, sí. Después del bachillerato vengo aquí a la Universidad de Barcelona a estudiar y a la vez a entrenar, pero acabé sólo entrenando, me dediqué “full” profesional al squash, dejé la carrera y me hice profesional directo. Desde 2018 llevo aquí en Barcelona, llegué con 17.. «El primer año que me fui a Barcelona, quise volverme a Tenerife cinco o seis veces». ¿Echa de menos Tenerife? ¿Va mucho?. Voy menos de lo que me gustaría, siempre voy mal entre que tengo que hacer viajes y pretemporadas y que estoy en temporada. No voy mucho, lo echo de menos un montón, sobre todo cuando vine aquí el primer año, me quería volver cinco o seis veces, por lo menos, porque es duro pasar de no tener nunca invierno a venir a un invierno, aquí en Barcelona hacía frío, la gente es más fría, es una ciudad grande. Venir de una isla es muy diferente. El cambio es muy grande. Fue chungo adaptarse, pero una vez adaptado es una ciudad que te ofrece mucho y te ayuda mucho también para viajar a todos lados. La verdad, es mucho mejor. Vivir es mejor aquí que allí, pero allí me iré cuando acabe mi carrera, seguro.. También jugaba al fútbol.. Jugaba al fútbol hasta los 15 o 16 años, cuando ya me dediqué más en serio al squash. Me era muy difícil combinar las dos, no podía estar en los dos lados a la vez. Un finde que tenía torneo de squash era ya decidir; a veces no ir a entrenos de fútbol… El squash me daba mucho más que el fútbol, en el fútbol es muy difícil, aunque tú seas muy bueno, llegar a algo. El squash se me daba bien, me gustaba, podía viajar, podía tener un futuro, a lo mejor, siendo muy optimista, aunque en ese momento no lo pensábamos mucho, pero bueno, siendo muy optimista puedes vivir mejor del squash que del fútbol, irónicamente.. «En el squash siempre estás al límite». Defíname su deporte.. Es el mejor deporte para la velocidad, para la reacción, para la gente a la que le gusta ser rápida, a la que le gusta el tema físico, porque siempre estás al límite en este deporte. Entonces, es guay cada vez agrandar eso más y más. Es un deporte de raqueta muy intenso, muy muy intenso, tienes que agacharte mucho todo el rato, hay poco tiempo entre puntos, va muy rápido todo, y bota poco la bola, que eso es un gran factor y es lo complicado realmente: la bola bota muy poquito, entonces tienes que ir muy muy rápido, los movimientos son muy explosivos.. ¿Qué velocidad alcanza la bola?. Buah, yo creo que pasa fácil doscientos y pico kilómetros por hora, porque piensa que le vas a dar con toda tu fuerza, porque va contra la pared y luego rebota y pierde mucha potencia, pero aún así se ve rapidísima, casi no la ves. Nosotros la vemos así, rápida, es chungo, por eso está guay este deporte, porque hay mucho de reflejos, de estar atento, de estar rápido, activo.. ¿Esa reacción se entrena?. Sí, sí, con nuestra preparadora física, ella siempre se reinventa, siempre está innovando, haciendo entrenamientos nuevos. Nos explota todas las características. Es la mujer de nuestro entrenador y sabe un rato de squash, ha vivido toda su vida en el mundo del squash, sabe perfectamente lo que necesitan los jugadores de squash y sabe perfectamente cómo trabajar cada cuerpo. Nos hace ejercicios de todo tipo, tenemos pods, que son las luces estas para los reflejos, para ir con movimientos como en la pista, todo muy guapo, muy guapo. Y obviamente también pesas, hacer cardio…. ¿Se queman muchas calorías?. Yo, mira, últimamente me estoy pesando mucho, siempre me peso después del entreno ahora, tengo esa manía. Entonces, cuando empiezo la semana, normalmente estoy en 76 kilos, 77, yo mido 1,74, eso es mucho para alguien de mi altura, y al final de la semana, el viernes, suelo estar pesando 73, 72 y medio, o sea, que piensa que en cinco días pierdo toda esa cantidad de kilos, esa cantidad de calorías, y estando comiendo como un animal, porque me da mucha hambre. Entonces, sí, es muy intenso. Una buena semana, por ejemplo, puedes perder fácil 4 o 5 kilos.. Habrá que engancharse.. Las agujetas son duras al principio, muy duras, en el culo sobre todo.
El tinerfeño desgrana cómo es un deporte en el que «siempre estás al límite» y que será olímpico en Los Ángeles 2028
Iván Pérez (Tenerife, 26 años) fue bronce en el último Europeo de squash, un deporte que será olímpico en los Juegos de Los Ángeles 2028 y que es pura velocidad. Con su acento canario, pero desde Barcelona, donde tuvo que irse para mejorar y hacerse profesional, el medallista continental atiende a LA RAZÓN.. ¿A qué le sabe el bronce en el Europeo?. Si te soy sincero, hacer medalla con España es un sueño, sobre todo en individual, porque por equipos creo que es más factible. Nunca lo veía muy posible, porque los cinco mejores de Europa son “top 30” del mundo y son jugadores muy buenos. Yo ahora estoy cerca de ese ranking, pero nunca había estado tan cerca, entonces siempre los veía como buenísimos y meterme entre los ocho primeros es un buen resultado para mí. Hay gente muy, muy buena en Europa, y eso que se quedaron un par fuera, y es muy chungo. Este año ni antes del torneo me vi haciendo medalla, me veía haciendo unos cuartos, porque estaba muy bien el resultado, pero medalla era como inimaginable. Tenía que ganar a dos muy, muy buenos porque los cuartos de final ya fueron con el 20 del mundo, y el tercer y cuarto puesto fue contra el 35.. En el partido por el bronce jugó contra otro español, Bernat Jaume.. Sí, además compartíamos habitación.. ¿Y cómo es ese día de antes, se habla de squash?. Supernormal. Estábamos de buen rollo todo el torneo y lo mantuvimos. El partido obviamente los dos queríamos ganarlo, los dos vamos a darlo todo en la pista, pero no hay necesidad de estar antes de jugar con malos rollos, o no malos rollos, pero como distanciarse así de la nada. Entonces, estuvimos bien, relajados hasta una hora antes del partido que ya no nos vimos más. Los dos sabemos que en la pista íbamos a darlo todo, y así fue, pero luego fuera bien. Después del partido superbién. Llegué a la habitación y estaba él, roto, estirando, diciendo: “Eres un cabrón, tal”. Era muy gracioso estar los dos rotos y que nuestro coach no estuviera dando un masaje.. En el segundo partido ya lo pasó mal.. Fue contra el número uno de Portugal, con Rui. He jugado muchas veces con Rui y siempre son partidos durísimos, me cuesta jugar con él. Llegué un poquito cansado de la semana anterior. No es excusa, pero es verdad que tuve un torneo la semana anterior muy, muy duro, y tuve dos días para recuperarme y empezar el Europeo. Este era el segundo partido y lo estaba notando un poquito en las patas, estaba un poquito lentito, pero al final lo saqué. Como que este Europeo ha sido el de los partidos que he sacado no sé ni cómo, la verdad; un poco más por táctica que por calidad. Con él sufrí mucho, gané por dos puntos, que es nada.. ¿Quién domina en Europa?. Los ingleses son los mejores. Lo que pasa es que esta vez no han competido en el Europeo. En Inglaterra hay tres que juegan muy bien. De hecho, el año que viene, como es el clasificatorio para los Juegos, ahí sí van a venir. Normalmente Inglaterra y Francia son los dos mejores países con diferencia. Después yo diría que España, Suiza… Pero Francia e Inglaterra tienen mucho presupuesto y mucha diferencia. Se ve que los equipos tienen de todo, básicamente. Y nosotros vamos justitos siempre.. Ha comentado que en un momento de su carrera dudó y decidió darse una última oportunidad…. Lo de mi último intento fue ya hace un tiempo. Digamos que con 20 años ya estaba como el 80 del mundo, subí relativamente rápido. Y luego me mantuve tres años entre el 80 y el 100. O sea, bajaba, me quedé como estancado ahí. Tuve un montón de dudas. Seguía en el mismo ranking, perdía con peña que no tenía que perder, estaba un poco ahí, ahí, pero entonces se me dieron un par de cosas de fuera que me hicieron replantearme todo e ir al cien por cien ya de verdad en esto. Me dije que iba a probar a hacer todo bien, o a intentar hacerlo, mejorar en todo, sin ponerme límite de un año, seis meses o lo que sea, pero si veía que la cosa no iba a más, parar. Empezó a ir a más, poquito a poco, empecé a confiar más, más, más, más, la confianza así poquito a poquito, y ahora estoy en un punto de confianza muy alto. Incluso en los malos momentos de ahora, ya estoy mucho mejor que en aquella época. Ese fue como mi último intento.. «En squash en España si eres el 80 del mundo puedes sobrevivir. Para no llegar apurado a fin de mes tienes que estar en el ‘top 50′». Ha hablado del presupuesto de los ingleses. ¿Se puede vivir del squash en España?. Se puede vivir, sí. Tienes que ser bueno, muy bueno. Yo te diría que se puede vivir. Yo por esa época que acabo de comentar, sobrevivía. Entre el 80 y el 100, si te lo montas más o menos bien, puedes sobrevivir del squash. Pero para vivir tranquilo, no llegando apurado a final de mes, te diría que estando “top 50” del mundo. “Top 50” ya son palabras mayores, entras a mejores torneos, tienes más caché en liga, es más fácil tener un sponsor… Ahí ya sube todo en general.. ¿Se han notado cambios porque vaya a ser deporte olímpico?. Han cambiado cosas, han incrementado un poco el presupuesto general en torneos internacionales, han intentado conseguir más ayudas para el tema de Olimpiadas y tal, pero tampoco te creas tú que es una mega ayuda. Nosotros, te digo, si no eres muy bueno, tenemos que estar ahí para llegar a fin de año. Es chunguillo, es chunguillo. Yo creo que para el nivel de squash que hay, para el nivel del deporte, de la profesionalidad, es muy poco dinero.. ¿Estáis por encima si comparamos recursos y resultados?. Sí, sí. Somos un deporte igual de intenso que el tenis al menos y bonito de ver, porque cuando la gente lo ve en vivo es muy bonito. No te voy a comparar lo que gana un jugador de tenis en el “top 50”, que es una locura. Nosotros lo hacemos más por pasión que realmente por que vayamos a estar sobrados.. En el squash hay más tiempo real de juego que en el tenis.. En el squash máximo entre puntos son 10 o 15 segundos, y entre juegos, acabas 11-9 y sólo tienes dos minutos para descansar. Los juegos son intensos, son muy rápidos, los rallies pueden ser de un minuto y medio o dos, de ir adelante, atrás, agacharte, aquí, esto, lo otro. Es muy intenso todo el rato y eso no se aprecia tanto desde fuera.. El camino olímpico es complicado porque el cuadro en los Juegos es pequeño.. Sólo los 16 mejores jugadores del mundo irán. Una pena que sólo vaya a haber cuatro rondas en los Juegos. Es muy poquito y creo que haría mucho favor ver incluso de equipo o dobles, para que la gente vea lo guapo que es el deporte, porque al final son dos competiciones más que se pueden hacer. Pero bueno, independientemente de eso es muy difícil. Cinco son clasificatorios por continente, hay un “wild card” que es para uno de Estados Unidos por ser ahí las Olimpiadas y otro es un “Universality Place”, digamos que es coger a alguien random y ya está. Y luego los otros nueve, del ranking mundial, los nueve que estén con mejor ranking de diferente país. O sea, si hay tres de Egipto sólo irá el uno. Con todo esto, habría que estar más o menos en el “top 25” y ser el uno de España, obviamente. Se ha notado un montón cómo ha subido el nivel en estos últimos dos años.. «Empecé con mi padre y su grupo de amigos, ‘la liguilla del sur’ les decían, pero era un nivel muy amateur». Nació en Tenerife. ¿Hay afición al squash allí?. En Tenerife sí, de las islas es en la que más afición hay, pero no donde yo vivía. Yo soy de Adeje, un municipio del sur al lado de la playa, y ahí había pistas de squash, pero no había gente jugando. Iba con mi padre, que tenía su grupo de amigos, «la liguilla del sur» les decían, pero era un nivel muy amateur. Yo me fui metiendo de pequeñito en las pistas, poquito a poco, hasta que empecé a jugar. Con 10 u 11 años ya entrenaba un poquito, pero fue con mi padre, y luego cuando crecí más, con 13 o 14, ya comencé a ir a la otra parte de la isla, que era donde había un poco más de nivel y podía entrenar mejor. Ahí mejoré bastante en el tema júnior, aunque tardaba la vida en llegar.. ¿Cuánto tardaba?. Tenía que coger la guagua nada más salir del colegio, tardaba una hora y media en ir, porque siempre había un montón de tráfico, iba al club, entrenábamos dos horas, dos horas y media, o tres, y luego la guagua de vuelta, hora y media para abajo otra vez, porque había el mismo tráfico. Llegaba a casa a las nueve y media de la noche, desde las cuatro. Era todos los días así, era durísimo, pero estaba guay, aprovechaba bien el tiempo.. Y necesitaba competencia para mejorar.. Y alguien que me enseñara realmente squash, que nunca me enseñaron bien hasta que cumplí 13 o 14 años.. Luego se va a Barcelona.. Cuando acabo el colegio, sí. Después del bachillerato vengo aquí a la Universidad de Barcelona a estudiar y a la vez a entrenar, pero acabé sólo entrenando, me dediqué “full” profesional al squash, dejé la carrera y me hice profesional directo. Desde 2018 llevo aquí en Barcelona, llegué con 17.. «El primer año que me fui a Barcelona, quise volverme a Tenerife cinco o seis veces». ¿Echa de menos Tenerife? ¿Va mucho?. Voy menos de lo que me gustaría, siempre voy mal entre que tengo que hacer viajes y pretemporadas y que estoy en temporada. No voy mucho, lo echo de menos un montón, sobre todo cuando vine aquí el primer año, me quería volver cinco o seis veces, por lo menos, porque es duro pasar de no tener nunca invierno a venir a un invierno, aquí en Barcelona hacía frío, la gente es más fría, es una ciudad grande. Venir de una isla es muy diferente. El cambio es muy grande. Fue chungo adaptarse, pero una vez adaptado es una ciudad que te ofrece mucho y te ayuda mucho también para viajar a todos lados. La verdad, es mucho mejor. Vivir es mejor aquí que allí, pero allí me iré cuando acabe mi carrera, seguro.. También jugaba al fútbol.. Jugaba al fútbol hasta los 15 o 16 años, cuando ya me dediqué más en serio al squash. Me era muy difícil combinar las dos, no podía estar en los dos lados a la vez. Un finde que tenía torneo de squash era ya decidir; a veces no ir a entrenos de fútbol… El squash me daba mucho más que el fútbol, en el fútbol es muy difícil, aunque tú seas muy bueno, llegar a algo. El squash se me daba bien, me gustaba, podía viajar, podía tener un futuro, a lo mejor, siendo muy optimista, aunque en ese momento no lo pensábamos mucho, pero bueno, siendo muy optimista puedes vivir mejor del squash que del fútbol, irónicamente.. «En el squash siempre estás al límite». Defíname su deporte.. Es el mejor deporte para la velocidad, para la reacción, para la gente a la que le gusta ser rápida, a la que le gusta el tema físico, porque siempre estás al límite en este deporte. Entonces, es guay cada vez agrandar eso más y más. Es un deporte de raqueta muy intenso, muy muy intenso, tienes que agacharte mucho todo el rato, hay poco tiempo entre puntos, va muy rápido todo, y bota poco la bola, que eso es un gran factor y es lo complicado realmente: la bola bota muy poquito, entonces tienes que ir muy muy rápido, los movimientos son muy explosivos.. ¿Qué velocidad alcanza la bola?. Buah, yo creo que pasa fácil doscientos y pico kilómetros por hora, porque piensa que le vas a dar con toda tu fuerza, porque va contra la pared y luego rebota y pierde mucha potencia, pero aún así se ve rapidísima, casi no la ves. Nosotros la vemos así, rápida, es chungo, por eso está guay este deporte, porque hay mucho de reflejos, de estar atento, de estar rápido, activo.. ¿Esa reacción se entrena?. Sí, sí, con nuestra preparadora física, ella siempre se reinventa, siempre está innovando, haciendo entrenamientos nuevos. Nos explota todas las características. Es la mujer de nuestro entrenador y sabe un rato de squash, ha vivido toda su vida en el mundo del squash, sabe perfectamente lo que necesitan los jugadores de squash y sabe perfectamente cómo trabajar cada cuerpo. Nos hace ejercicios de todo tipo, tenemos pods, que son las luces estas para los reflejos, para ir con movimientos como en la pista, todo muy guapo, muy guapo. Y obviamente también pesas, hacer cardio…. ¿Se queman muchas calorías?. Yo, mira, últimamente me estoy pesando mucho, siempre me peso después del entreno ahora, tengo esa manía. Entonces, cuando empiezo la semana, normalmente estoy en 76 kilos, 77, yo mido 1,74, eso es mucho para alguien de mi altura, y al final de la semana, el viernes, suelo estar pesando 73, 72 y medio, o sea, que piensa que en cinco días pierdo toda esa cantidad de kilos, esa cantidad de calorías, y estando comiendo como un animal, porque me da mucha hambre. Entonces, sí, es muy intenso. Una buena semana, por ejemplo, puedes perder fácil 4 o 5 kilos.. Habrá que engancharse.. Las agujetas son duras al principio, muy duras, en el culo sobre todo.
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