Ni un cambio en la agenda. Ni un solo signo de debilidad. Ni una sola referencia en sus palabras. Como si no pasara nada. Así se plantó este mediodía León XIV en la Sala de las Bendiciones, ante las más de ochocientas personas que participaban en la audiencia que concedió al Circolo San Pietro, una asociación de laicos fundada en Roma en 1869 por iniciativa de Pío IX, centrada en la ayuda a la población vulnerable bajo el lema «Oración, acción y sacrificio».
El Pontífice sintió el calor de los asistentes, que a buen seguro le expresaron su deseo de una pronta recuperación y le garantizaron sus oraciones por la inminente operación. Sin embargo, en la alocución que dirigió al grupo, el Pontífice no hizo referencia alguna a su intervención quirúrgica. Al menos, en el discurso oficial facilitado por la Santa Sede a los medios de comunicación, que incluye cualquier chascarrillo o referencia espontánea.
Esa ausencia de alusiones habla de la normalidad con la que está afrontando su primera crisis de salud de relevancia desde que, hace un año y medio, fuera elegido Sucesor de Pedro. León XIV invitó a esta entidad caritativa a seguir contribuyendo «a dar forma al hermoso rostro de la Iglesia, que da testimonio del Evangelio entre los pobres y los últimos». «Al ofrecer vuestro tiempo, vuestro entusiasmo e incluso vuestro esfuerzo en favor de los más pequeños, participáis en la obra misma de Cristo, que nos ha amado y ha dado su vida por nosotros», dijo Prevost.
Fue este domingo, al rematar su reflexión durante el rezo mariano del ángelus, cuando Robert Prevost, de 71 años, compartió que «recientemente, durante una revisión, los médicos me han detectado un nódulo localizado en el pulmón». El Pontífice agustino desveló que sería operado en «los próximos días» para extirparlo. Según confirmó ayer la Santa Sede, el Papa ingresará hoy a última hora de la mañana en el Policlínico Gemelli de Roma.
Este lunes, el Papa de origen norteamericano actuó sin rebajar un ápice su ritmo de trabajo. Ni un solo cambio en una agenda maratoniana que incluyó hasta seis reuniones de trabajo de tú a tú, amén de este encuentro multitudinario. El primero en citarse con León XIV fue el nuncio en Suiza, Liechtenstein y Mónaco, el arzobispo Martin Krebs. También se vio las caras con el nuncio en Nigeria, el arzobispo Michael Francis Crotty.
Su repaso a la realidad eclesial global no acabó ahí, porque también se vio con el arzobispo castrense de Estados Unidos y expresidente de los obispos, Timothy Broglio, y con el presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, Carlos Enrique Herrera Gutiérrez. El diálogo con este religioso franciscano fue de especial relevancia, teniendo en cuenta la persecución a la que está siendo sometida la Iglesia por parte del régimen dictatorial de Daniel Ortega y su esposa.
De la misma manera, también era importante su cita con los responsables de la mayor plataforma social de la Iglesia. Y es que, en esta maratón de audiencias, el Papa matemático recibió al presidente y al secretario general de Caritas Internationalis, el cardenal Tarcisio Isao Kikuchi y el laico Alistair Dutton.
Tras este encuentro, fue el turno del arzobispo argentino de San Juan de Cuyo, Jorge Lozano, quien seguramente le preguntó por su inminente visita a América.
Precisamente, uno de los amigos más cercanos de León XIV, el agustino Alejandro Moral, compartió ayer su parecer sobre la operación: «Creo que el Papa quiere realizar esta operación de inmediato para no cancelar el viaje de noviembre». Así lo expuso quien fuera prior general de los agustinos a Iacopo Scaramuzzi, vaticanista de La Repubblica.
De esta manera, la premura para ingresar en el Policlínico Gemelli en estos días no estaría motivada tanto por la gravedad del diagnóstico como por la necesidad de iniciar la recuperación con margen suficiente para poder mantener su peregrinación a Uruguay, Argentina y Perú. La visita arranca en menos de un mes, el próximo 6 de noviembre, e implica no pocos riesgos para alguien recién operado. Robert Prevost se enfrenta a cambios de altitud y de presión atmosférica por los múltiples vuelos que tendrá que tomar, así como por la propia orografía de algunos de sus destinos, como Cusco. Por ello, se da por hecho que se utilizará una técnica mínimamente invasiva para recuperar con rapidez la función pulmonar. Eso sí, tal y como ya ha adelantado la Santa Sede, el postoperatorio en el hospital se alargará al menos durante una semana.
Al parecer, el nódulo se detectó después de que el Papa se sometiera a unas pruebas para analizar una leve inflamación de las vías respiratorias. Tras el diagnóstico, el Pontífice optó por informar a un grupo muy reducido de colaboradores, entre los que se encontraban su secretario personal, Edgar Rimaycuna, y el médico vaticano Luigi Carbone. A la vista está la absoluta discreción y fidelidad de su equipo más cercano, puesto que la mayoría de la Curia se enteró el domingo de la operación a través del ángelus.
Ni un cambio en la agenda. Ni un solo signo de debilidad. Ni una sola referencia en sus palabras. Como si no pasara nada. Así se plantó este mediodía León XIV en la Sala de las Bendiciones, ante las más de ochocientas personas que participaban en la audiencia que concedió al Circolo San Pietro, una asociación de laicos fundada en Roma en 1869 por iniciativa de Pío IX, centrada en la ayuda a la población vulnerable bajo el lema «Oración, acción y sacrificio».. El Pontífice sintió el calor de los asistentes, que a buen seguro le expresaron su deseo de una pronta recuperación y le garantizaron sus oraciones por la inminente operación. Sin embargo, en la alocución que dirigió al grupo, el Pontífice no hizo referencia alguna a su intervención quirúrgica. Al menos, en el discurso oficial facilitado por la Santa Sede a los medios de comunicación, que incluye cualquier chascarrillo o referencia espontánea.. Esa ausencia de alusiones habla de la normalidad con la que está afrontando su primera crisis de salud de relevancia desde que, hace un año y medio, fuera elegido Sucesor de Pedro. León XIV invitó a esta entidad caritativa a seguir contribuyendo «a dar forma al hermoso rostro de la Iglesia, que da testimonio del Evangelio entre los pobres y los últimos». «Al ofrecer vuestro tiempo, vuestro entusiasmo e incluso vuestro esfuerzo en favor de los más pequeños, participáis en la obra misma de Cristo, que nos ha amado y ha dado su vida por nosotros», dijo Prevost.. Fue este domingo, al rematar su reflexión durante el rezo mariano del ángelus, cuando Robert Prevost, de 71 años, compartió que «recientemente, durante una revisión, los médicos me han detectado un nódulo localizado en el pulmón». El Pontífice agustino desveló que sería operado en «los próximos días» para extirparlo. Según confirmó ayer la Santa Sede, el Papa ingresará hoy a última hora de la mañana en el Policlínico Gemelli de Roma.. Este lunes, el Papa de origen norteamericano actuó sin rebajar un ápice su ritmo de trabajo. Ni un solo cambio en una agenda maratoniana que incluyó hasta seis reuniones de trabajo de tú a tú, amén de este encuentro multitudinario. El primero en citarse con León XIV fue el nuncio en Suiza, Liechtenstein y Mónaco, el arzobispo Martin Krebs. También se vio las caras con el nuncio en Nigeria, el arzobispo Michael Francis Crotty.. Su repaso a la realidad eclesial global no acabó ahí, porque también se vio con el arzobispo castrense de Estados Unidos y expresidente de los obispos, Timothy Broglio, y con el presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, Carlos Enrique Herrera Gutiérrez. El diálogo con este religioso franciscano fue de especial relevancia, teniendo en cuenta la persecución a la que está siendo sometida la Iglesia por parte del régimen dictatorial de Daniel Ortega y su esposa.. De la misma manera, también era importante su cita con los responsables de la mayor plataforma social de la Iglesia. Y es que, en esta maratón de audiencias, el Papa matemático recibió al presidente y al secretario general de Caritas Internationalis, el cardenal Tarcisio Isao Kikuchi y el laico Alistair Dutton.. Tras este encuentro, fue el turno del arzobispo argentino de San Juan de Cuyo, Jorge Lozano, quien seguramente le preguntó por su inminente visita a América.. Precisamente, uno de los amigos más cercanos de León XIV, el agustino Alejandro Moral, compartió ayer su parecer sobre la operación: «Creo que el Papa quiere realizar esta operación de inmediato para no cancelar el viaje de noviembre». Así lo expuso quien fuera prior general de los agustinos a Iacopo Scaramuzzi, vaticanista de La Repubblica.. De esta manera, la premura para ingresar en el Policlínico Gemelli en estos días no estaría motivada tanto por la gravedad del diagnóstico como por la necesidad de iniciar la recuperación con margen suficiente para poder mantener su peregrinación a Uruguay, Argentina y Perú. La visita arranca en menos de un mes, el próximo 6 de noviembre, e implica no pocos riesgos para alguien recién operado. Robert Prevost se enfrenta a cambios de altitud y de presión atmosférica por los múltiples vuelos que tendrá que tomar, así como por la propia orografía de algunos de sus destinos, como Cusco. Por ello, se da por hecho que se utilizará una técnica mínimamente invasiva para recuperar con rapidez la función pulmonar. Eso sí, tal y como ya ha adelantado la Santa Sede, el postoperatorio en el hospital se alargará al menos durante una semana.. Al parecer, el nódulo se detectó después de que el Papa se sometiera a unas pruebas para analizar una leve inflamación de las vías respiratorias. Tras el diagnóstico, el Pontífice optó por informar a un grupo muy reducido de colaboradores, entre los que se encontraban su secretario personal, Edgar Rimaycuna, y el médico vaticano Luigi Carbone. A la vista está la absoluta discreción y fidelidad de su equipo más cercano, puesto que la mayoría de la Curia se enteró el domingo de la operación a través del ángelus.
León XIV mantiene ocho reuniones, antes de ingresar mañana en el Gemelli para quitarle un nódulo
Ni un cambio en la agenda. Ni un solo signo de debilidad. Ni una sola referencia en sus palabras. Como si no pasara nada. Así se plantó este mediodía León XIV en la Sala de las Bendiciones, ante las más de ochocientas personas que participaban en la audiencia que concedió al Circolo San Pietro, una asociación de laicos fundada en Roma en 1869 por iniciativa de Pío IX, centrada en la ayuda a la población vulnerable bajo el lema «Oración, acción y sacrificio».. El Pontífice sintió el calor de los asistentes, que a buen seguro le expresaron su deseo de una pronta recuperación y le garantizaron sus oraciones por la inminente operación. Sin embargo, en la alocución que dirigió al grupo, el Pontífice no hizo referencia alguna a su intervención quirúrgica. Al menos, en el discurso oficial facilitado por la Santa Sede a los medios de comunicación, que incluye cualquier chascarrillo o referencia espontánea.. Esa ausencia de alusiones habla de la normalidad con la que está afrontando su primera crisis de salud de relevancia desde que, hace un año y medio, fuera elegido Sucesor de Pedro. León XIV invitó a esta entidad caritativa a seguir contribuyendo «a dar forma al hermoso rostro de la Iglesia, que da testimonio del Evangelio entre los pobres y los últimos». «Al ofrecer vuestro tiempo, vuestro entusiasmo e incluso vuestro esfuerzo en favor de los más pequeños, participáis en la obra misma de Cristo, que nos ha amado y ha dado su vida por nosotros», dijo Prevost.. Fue este domingo, al rematar su reflexión durante el rezo mariano del ángelus, cuando Robert Prevost, de 71 años, compartió que «recientemente, durante una revisión, los médicos me han detectado un nódulo localizado en el pulmón». El Pontífice agustino desveló que sería operado en «los próximos días» para extirparlo. Según confirmó ayer la Santa Sede, el Papa ingresará hoy a última hora de la mañana en el Policlínico Gemelli de Roma.. Este lunes, el Papa de origen norteamericano actuó sin rebajar un ápice su ritmo de trabajo. Ni un solo cambio en una agenda maratoniana que incluyó hasta seis reuniones de trabajo de tú a tú, amén de este encuentro multitudinario. El primero en citarse con León XIV fue el nuncio en Suiza, Liechtenstein y Mónaco, el arzobispo Martin Krebs. También se vio las caras con el nuncio en Nigeria, el arzobispo Michael Francis Crotty.. Su repaso a la realidad eclesial global no acabó ahí, porque también se vio con el arzobispo castrense de Estados Unidos y expresidente de los obispos, Timothy Broglio, y con el presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, Carlos Enrique Herrera Gutiérrez. El diálogo con este religioso franciscano fue de especial relevancia, teniendo en cuenta la persecución a la que está siendo sometida la Iglesia por parte del régimen dictatorial de Daniel Ortega y su esposa.. De la misma manera, también era importante su cita con los responsables de la mayor plataforma social de la Iglesia. Y es que, en esta maratón de audiencias, el Papa matemático recibió al presidente y al secretario general de Caritas Internationalis, el cardenal Tarcisio Isao Kikuchi y el laico Alistair Dutton.. Tras este encuentro, fue el turno del arzobispo argentino de San Juan de Cuyo, Jorge Lozano, quien seguramente le preguntó por su inminente visita a América.. Precisamente, uno de los amigos más cercanos de León XIV, el agustino Alejandro Moral, compartió ayer su parecer sobre la operación: «Creo que el Papa quiere realizar esta operación de inmediato para no cancelar el viaje de noviembre». Así lo expuso quien fuera prior general de los agustinos a Iacopo Scaramuzzi, vaticanista de La Repubblica.. De esta manera, la premura para ingresar en el Policlínico Gemelli en estos días no estaría motivada tanto por la gravedad del diagnóstico como por la necesidad de iniciar la recuperación con margen suficiente para poder mantener su peregrinación a Uruguay, Argentina y Perú. La visita arranca en menos de un mes, el próximo 6 de noviembre, e implica no pocos riesgos para alguien recién operado. Robert Prevost se enfrenta a cambios de altitud y de presión atmosférica por los múltiples vuelos que tendrá que tomar, así como por la propia orografía de algunos de sus destinos, como Cusco. Por ello, se da por hecho que se utilizará una técnica mínimamente invasiva para recuperar con rapidez la función pulmonar. Eso sí, tal y como ya ha adelantado la Santa Sede, el postoperatorio en el hospital se alargará al menos durante una semana.. Al parecer, el nódulo se detectó después de que el Papa se sometiera a unas pruebas para analizar una leve inflamación de las vías respiratorias. Tras el diagnóstico, el Pontífice optó por informar a un grupo muy reducido de colaboradores, entre los que se encontraban su secretario personal, Edgar Rimaycuna, y el médico vaticano Luigi Carbone. A la vista está la absoluta discreción y fidelidad de su equipo más cercano, puesto que la mayoría de la Curia se enteró el domingo de la operación a través del ángelus.
