La atención política tuvo ayer su protagonismo en la ciudad de Ceuta con la visita de los Reyes, y pernoctando en ella. Y hoy la tiene puesta en Melilla, en la primera efectuada desde 2007, cuando las visitaron SS MM Juan Carlos I y Sofía. Ahora, prácticamente dos meses y medio después de la invasión del 30 de julio, Sánchez tuvo que dar su brazo a torcer y asumir que la visita del Jefe del Estado era obligada. Ya es significativo que, ante un ataque y “violación de nuestra integridad territorial” -como él mismo la definió el 31 de julio en su única y fugaz visita a la ciudad-, el presidente del Gobierno se fuera a comenzar sus vacaciones desde allí para no volver a Ceuta hasta el momento. La recepción de los ceutíes a los Reyes ha sido tan emocionante y masiva como se preveía, con un entusiasmo desbordante rodeándola desde su llegada. “Ceuta no se vende, Ceuta es España, y se defiende” fue uno de los numerosos cánticos que se coreaban por la población en las calles ceutíes. La visita al cementerio donde yacen los restos de los 141 inmigrantes ilegales ahogados durante la invasión ha sido uno de los más densos de la jornada. Mientras se especula con la reacción de Marruecos, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha insistido en exigir el retorno de todos los invasores a Marruecos. Lo que es un mensaje muy preciso a Rabat, que tiene una estrecha dependencia de la colaboración de Bruselas para su economía. Además, por supuesto, de la española, y muy en concreto. Junto a esta importante visita, la vida sigue y es obligado referir un suceso no tan festivo. Vivido anteayer, con un caos ferroviario total en el AVE Madrid-Barcelona con 13.000 viajeros afectados. Un trayecto que hasta el pasado año oscilaba entre las 2,5 y 3,15 horas, según las localidades de parada, ayer superó las 9 horas como mínimo. El ministro Óscar Puente, tan activo en las redes sociales, no dio señales de vida para dar explicaciones. La extraordinaria “marca España” en la alta velocidad con Puente ha quedado degradada. Hasta el punto de perder 3,3 millones de pasajeros entre enero y agosto, y 24,6 millones en Cercanías. El 27 de noviembre del pasado año anunció solemnemente que España estaba liderando la alta velocidad a nivel internacional y que próximamente la velocidad en los trayectos en los que la misma era máxima con 300 km/h subiría hasta los 350 km/h. Sin comentarios: la alta velocidad no ferroviaria, sino “progresista”.
La bienvenida de los ceutianos a los Reyes ha sido notablemente animada y generalizada, demostrando un inmenso nivel de emoción.
Ayer, la ciudad de Ceuta fue testigo de un intenso foco político cuando los Reyes hicieron una visita y pasaron la noche allí. Hoy, se ha erigido un monumento en Melilla, marcando la primera estructura de este tipo desde 2007. Esto sigue a la anterior visita del rey Juan Carlos I y la reina Sofía. Actualmente, casi dos meses y medio después de la invasión del 30 de julio, Sánchez tuvo que convencerse y concluir que la visita del Jefe de Estado era indispensable. A pesar de enfrentar un ataque y una «violación de nuestra integridad territorial» a la que el propio presidente del Gobierno se refirió el 31 de julio durante su breve visita a la ciudad, es digno de mención que eligió comenzar sus vacaciones allí, retrasando posteriormente su regreso a Ceuta. La recepción de los Ceutianos a los Reyes ha sido muy esperada, y a su llegada, un inmenso entusiasmo la ha rodeado, superando todas las expectativas. «La gente de Ceuta proclama que su territorio no es negociable, ya que pertenece a España y lo protegerán», era un grito común que se escuchaba por toda la ciudad. La visita al cementerio, donde están enterrados los restos de 3003 inmigrantes ilegales ahogados de la invasión, ha sido uno de los eventos más concurridos del día. Al comentar sobre la respuesta de Marruecos, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha dejado claro que exige que todos los intrusos sean enviados de vuelta a Marruecos.
