El Ejecutivo de Merz defiende la propuesta de ley para proteger el país ante amenazas de “guerra híbrida” y “sabotajes”. La oposición teme que ponga en peligro la separación entre los organismos de espionaje y la policía
En un momento en el que Alemania es blanco constante de ataques híbridos y donde cada vez es más dudoso hasta qué punto continuará la cooperación con la inteligencia estadounidense bajo la presidencia de Donald Trump, el Consejo de Ministros del canciller alemán, Friedrich Merz, ha aprobado hoy un proyecto de ley para reformar los servicios de inteligencia del país para que en el futuro puedan intervenir de forma activa y contraatacar, y no limitarse simplemente a recopilar y analizar información como hacían hasta ahora. La oposición ha criticado duramente estos planes ante el temor de que la estricta separación entre el espionaje y la policía esté en peligro, y recuerdan la historia del país.. “Estamos transformando nuestros servicios de inteligencia para convertirlos en auténticos servicios secretos”, afirmó el ministro de Interior alemán, Alexander Dobrindt, durante la presentación del nuevo proyecto de Ley de Servicios de Inteligencia, que regula tanto el Servicio Federal de Inteligencia en el exterior (BND) como la Oficina Federal para la Protección de la Constitución (BfV), como se conoce a la Inteligencia en el interior del país. “Ahora comienza una nueva era para los servicios de inteligencia”, apuntó.. El político conservador defendió esta reforma alertando de la “grave situación de amenaza” a la que se enfrenta Alemania. “Somos blanco diario de la guerra híbrida, del espionaje, del sabotaje, de los ciberataques y de las acciones encubiertas de potencias extranjeras que tienen como objetivo a Alemania, con el fin de desestabilizar nuestro país, de causarle daño y de provocar cambios políticos y sociales en él”, dijo. En su opinión, esta ley es la “respuesta” a esta situación de amenaza para lo que es necesario contar con servicios de inteligencia que cuenten con “capacidades eficaces” y que sean competitivos.. Por primera vez desde la creación de estos servicios, estos no solo deberán recopilar información y alertar de amenazas, sino que contarán con competencias operativas y activas frente a posibles ataques y adversarios, una competencia que hasta ahora estaba reservada, en principio, a la policía. En concreto, el proyecto de ley permitirá en el futuro a estos servicios sabotear a un adversario en caso de emergencia, por ejemplo, en el suministro de armas.. El BND podrá también responder ante ciberataques paralizando aquellos sistemas técnicos desde los que se lanzan dichos ataques. Podrá desviar e interrumpir el tráfico de datos, eliminar software malicioso o proporcionar información falsa a un atacante. Si, por ejemplo, tuviera conocimiento de una fábrica de drones en Rusia y sospechara que dichos drones se van a utilizar contra Alemania, podría neutralizarlos mediante medidas técnicas. “Hay que demostrar que somos capaces de hacer cosas muy similares, para que la otra parte también sienta dolor”, había explicado anteriormente Martin Jäger, presidente del BND.. Mientras, en el caso de la BfV, esta podrá también infiltrarse en los sistemas informáticos de los atacantes, paralizarlos y llevar a cabo contraataques, así como sabotear las armas y los explosivos de los terroristas. Asimismo, podrán registrar viviendas en situaciones de especial peligro, así como espiar ordenadores y redes con mayor facilidad que hasta ahora. También se regula la comparación de datos biométricos con datos de Internet y la facultad de realizar registros en línea, y se utilizará la inteligencia artificial para mejorar el análisis de todos los datos que se obtengan, que además se podrán almacenar durante más tiempo: un periodo de seis meses para los datos de contenido y de hasta 12 meses para los metadatos. Y bajo determinadas condiciones, los empleados de la BfV podrán acceder a viviendas privadas, por ejemplo, para manipular dispositivos electrónicos.. La aprobación de la reforma, en la que el Gobierno ha estado trabajando durante meses, se produce en el contexto del ataque con dron frustrado en el aeropuerto de Leipzig. Aún no está claro si Rusia está detrás del ataque, pero las pistas apuntan a Moscú. El presidente ruso, Vladímir Putin, libra una guerra híbrida cada vez más agresiva. Desde la invasión de Ucrania en 2022, Rusia ha ido ampliando cada vez más su guerra encubierta en Europa, desde ciberataques hasta campañas de noticias falsas y actos de sabotaje, también en Alemania. También tiene lugar unas semanas después del atentado contra la marcha del Orgullo en Berlín, en el que una mujer polaca perdió la vida y 29 personas resultaron heridas. El ataque reabrió el debate sobre cómo reforzar el seguimiento de islamistas peligrosos.. La nueva jefa de la Cancillería, Nina Warken, también considera que es urgente actuar. “Nuestro país y nuestra democracia se ven amenazados en una medida que hasta hace poco no podíamos ni imaginar. Alemania es ahora blanco constante de ataques híbridos por parte de potencias extranjeras, y eso supone un peligro real y muy grave”, alertó y recordó que hasta ahora Alemania ha confiado en que sus socios garanticen también su seguridad y depende “demasiado” de ello. “Nuestro objetivo es, y debe ser, reforzar nuestros servicios de inteligencia para que sus capacidades dejen de estar por detrás de las de otros socios europeos”, explicó en la comparecencia conjunta con Dobrindt. Con esta modernización, “el BND tendrá más posibilidades de acceso a los sistemas informáticos, desde electrodomésticos inteligentes —como, por ejemplo, un frigorífico— hasta teléfonos móviles privados, ordenadores portátiles u otro tipo de hardware”, detalló.. El control de estas actuaciones se concentrará en el Consejo de Control Independiente (UKR), como máxima autoridad federal. El Consejo, que ya existe desde 2021, se encargará ahora tanto del control previo de las acciones de vigilancia intensiva como del control continuo de la protección de datos. “En lugar de la distribución anterior entre distintos órganos de control, ahora garantizamos un control firme y sin lagunas desde una única instancia”, apuntó Warken.. Sin embargo, este nuevo proyecto de ley ha sido duramente criticado desde la oposición. Los Verdes alertan de que estos servicios no estarían suficientemente controlados y consideran que la estricta separación entre los servicios de inteligencia y la policía está en peligro. “Con esta reforma, Dobrindt intenta difuminar esa separación”, afirmó el experto en Interior de los Verdes, Konstantin von Notz, en la televisión pública alemana ARD. “En el futuro, los agentes también podrán actuar contra los ciudadanos, sin que ello se haga de forma transparente y sujeta a control judicial, como ocurre con la policía”.. Por su parte, el líder del partido Liberal (FDP), Wolfgang Kubicki, acusó a Dobrindt de una “ruptura histórica de un tabú” y recordó que existen razones históricas para que haya una “estricta separación entre los servicios secretos y la policía”, declaró al diario Augsburger Allgemeine. “Quiero un control judicial pleno en los casos de vulneración de los derechos fundamentales y un Estado que comprenda que la libertad no se defiende recortándola”.. El principio de separación se considera una lección aprendida del nazismo. En aquella época, la denominada Policía Secreta del Estado (Gestapo), dotada de amplios poderes, actuó brutalmente contra los opositores políticos de los nazis, así como contra los judíos y otros grupos. “Quien otorga a los servicios de inteligencia derechos de intervención operativa, facultades de sabotaje y hackbacks estatales, está planeando una nueva policía secreta alemana”, declaró por su parte la diputada de La Izquierda Clara Bünger, que calificó esta reforma de “ajena a la historia e irresponsable”. También el partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD) —que en parte está siendo investigado por los servicios de inteligencia como sospechoso de extremismo de derecha— rechaza por completo estos planes.
En un momento en el que Alemania es blanco constante de ataques híbridos, el Consejo de Ministros del canciller alemán, Friedrich Merz, ha aprobado hoy un proyecto de ley para reformar los servicios de inteligencia del país para que en el futuro puedan intervenir de forma activa y contraatacar, y no limitarse simplemente a recopilar y analizar información como hacían hasta ahora. La oposición ha criticado duramente estos planes ante el temor de que la estricta separación entre el espionaje y la policía esté en peligro, y recuerdan la historia del país.. Seguir leyendo
