El ingeniero español Iñaki Rueda, actual director deportivo del equipo Audi, confía en la evolución positiva del equipo y en que los primeros resultados en forma de victorias lleguen pronto para poder optar al título mundial al final de esta década. En su opinión, el balance del comportamiento del equipo es positivo. «Estamos donde queríamos estar. Tenemos que mejorar la fiabilidad y vamos avanzando en este terreno. Los equipos rivales han comenzado la temporada sumando puntos y resultados cuando nosotros no podíamos, pero esto va mejorando. La fiabilidad es la clave para que los resultados vayan llegando». Y añadió: «Tenía algunas dudas porque el primer año es un desastre, pero estoy superorgulloso del excelente trabajo que se ha hecho».. El proyecto de Audi en la Fórmula 1 reúne a un equipo de mil personas repartidas entre Suiza y Alemania. Una estructura que construye la totalidad de los elementos del monoplaza. «Vamos avanzando —indica Rueda—, pero cuanto más arriba estemos, más costará acercarse a la cabeza. Pero contamos con dos pilotos que conjugan la experiencia de Nico con la juventud de Gabi», refiriéndose al alemán Nico Hülkenberg y al brasileño Gabriel Bortoleto.. Rueda, madrileño de 48 años, ha orientado toda su vida profesional al mundo de la Fórmula 1. Sus comienzos en esta especialidad fueron en McLaren en 2003, para pasar posteriormente a la Scuderia Ferrari, en la que estuvo trabajando doce años en estrategia de carrera antes de incorporarse a su actual puesto en el equipo Audi Revolut.. Comentó el ingeniero español que el actual reglamento establece un tipo de motores muy particular, en el que una gran proporción de la energía procede de la parte eléctrica. Por ello, hay que utilizar esta energía en los puntos clave y desarrollar una aerodinámica adaptada a esta circunstancia, con unas alas activas que logren la mayor eficiencia. Esta carga aerodinámica hace que el coche se pegue literalmente al asfalto.. Preguntado por las críticas que esta motorización eléctrica está recibiendo por parte de algunos aficionados, que consideran que este plus de potencia procedente de la electricidad está desvirtuando el espíritu de la competición, Rueda dijo asumirlas, pero anunció que para el próximo año habrá cambios en la reglamentación que permitirán ir corrigiendo este problema. «Vamos en la buena dirección y entiendo las críticas», puntualizó.. Por su experiencia y tras hablar con los pilotos y los ingenieros, Rueda considera que Madring es un circuito urbano, pero con mucha velocidad en la vuelta rápida. En otros trazados como Monza, el rebufo es muy importante, como se vio la semana pasada. Pero no tanto en Madring, que es más de conducción. Hay zonas, como la chicane de final de recta, donde, si se trazan bien, se gana mucho tiempo en la zona rápida posterior. También están las curvas finales antes de la recta de meta, donde los monoplazas deben pasar a escasos centímetros de las protecciones.. Respecto a La Monumental, su opinión es que se trata de una curva muy bonita y que los pilotos disfrutan mucho en ella porque sienten lo que es un auténtico monoplaza de Fórmula 1, experimentando toda su carga aerodinámica. En cambio, los pilotos le comentan que lo pasan mal en las curvas rápidas 17, 18 y 19, antes de la recta de meta, ya que tienen que tomar referencias en el muro para saber dónde realizar la frenada y acertar con la trazada. En su opinión, falta entrenamiento a los comisarios de pista para conseguir una mayor agilidad a la hora de despejar el trazado en caso de accidente.. Finalmente, Iñaki Rueda comentó el incremento de la presencia de españoles en el mundo de la F1. «Cuando entré en este mundo hace 23 años había pocos y era necesario irse a vivir a Inglaterra. Ahora veo buenas escuelas de formación en España y tenemos equipos de Fórmula 2 y Fórmula 3 muy fuertes, como, por ejemplo, Campos. Hay una buena cantera», finalizó Rueda.
El español Iñaki Rueda, director deportivo del equipo alemán, confía en lograr pronto las primeras victorias y luchar por el título al final de la década
El ingeniero español Iñaki Rueda, actual director deportivo del equipo Audi, confía en la evolución positiva del equipo y en que los primeros resultados en forma de victorias lleguen pronto para poder optar al título mundial al final de esta década. En su opinión, el balance del comportamiento del equipo es positivo. «Estamos donde queríamos estar. Tenemos que mejorar la fiabilidad y vamos avanzando en este terreno. Los equipos rivales han comenzado la temporada sumando puntos y resultados cuando nosotros no podíamos, pero esto va mejorando. La fiabilidad es la clave para que los resultados vayan llegando». Y añadió: «Tenía algunas dudas porque el primer año es un desastre, pero estoy superorgulloso del excelente trabajo que se ha hecho».. El proyecto de Audi en la Fórmula 1 reúne a un equipo de mil personas repartidas entre Suiza y Alemania. Una estructura que construye la totalidad de los elementos del monoplaza. «Vamos avanzando —indica Rueda—, pero cuanto más arriba estemos, más costará acercarse a la cabeza. Pero contamos con dos pilotos que conjugan la experiencia de Nico con la juventud de Gabi», refiriéndose al alemán Nico Hülkenberg y al brasileño Gabriel Bortoleto.. Rueda, madrileño de 48 años, ha orientado toda su vida profesional al mundo de la Fórmula 1. Sus comienzos en esta especialidad fueron en McLaren en 2003, para pasar posteriormente a la Scuderia Ferrari, en la que estuvo trabajando doce años en estrategia de carrera antes de incorporarse a su actual puesto en el equipo Audi Revolut.. Comentó el ingeniero español que el actual reglamento establece un tipo de motores muy particular, en el que una gran proporción de la energía procede de la parte eléctrica. Por ello, hay que utilizar esta energía en los puntos clave y desarrollar una aerodinámica adaptada a esta circunstancia, con unas alas activas que logren la mayor eficiencia. Esta carga aerodinámica hace que el coche se pegue literalmente al asfalto.. Preguntado por las críticas que esta motorización eléctrica está recibiendo por parte de algunos aficionados, que consideran que este plus de potencia procedente de la electricidad está desvirtuando el espíritu de la competición, Rueda dijo asumirlas, pero anunció que para el próximo año habrá cambios en la reglamentación que permitirán ir corrigiendo este problema. «Vamos en la buena dirección y entiendo las críticas», puntualizó.. Por su experiencia y tras hablar con los pilotos y los ingenieros, Rueda considera que Madring es un circuito urbano, pero con mucha velocidad en la vuelta rápida. En otros trazados como Monza, el rebufo es muy importante, como se vio la semana pasada. Pero no tanto en Madring, que es más de conducción. Hay zonas, como la chicane de final de recta, donde, si se trazan bien, se gana mucho tiempo en la zona rápida posterior. También están las curvas finales antes de la recta de meta, donde los monoplazas deben pasar a escasos centímetros de las protecciones.. Respecto a La Monumental, su opinión es que se trata de una curva muy bonita y que los pilotos disfrutan mucho en ella porque sienten lo que es un auténtico monoplaza de Fórmula 1, experimentando toda su carga aerodinámica. En cambio, los pilotos le comentan que lo pasan mal en las curvas rápidas 17, 18 y 19, antes de la recta de meta, ya que tienen que tomar referencias en el muro para saber dónde realizar la frenada y acertar con la trazada. En su opinión, falta entrenamiento a los comisarios de pista para conseguir una mayor agilidad a la hora de despejar el trazado en caso de accidente.. Finalmente, Iñaki Rueda comentó el incremento de la presencia de españoles en el mundo de la F1. «Cuando entré en este mundo hace 23 años había pocos y era necesario irse a vivir a Inglaterra. Ahora veo buenas escuelas de formación en España y tenemos equipos de Fórmula 2 y Fórmula 3 muy fuertes, como, por ejemplo, Campos. Hay una buena cantera», finalizó Rueda.
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