Endrick y Dumfries se fueron a abrazar a Camavinga justo después del segundo gol de Mbappé. Ambos sabían lo que ha sufrido su compañero, muy criticado la temporada pasada y en muchas quinielas para hacer caja en el pasado mercado de verano. De repente, el centrocampista apareció para protagonizar la jugada que le dio la victoria al Real Madrid en el Clásico. Lo hizo todo bien Camavinga en el cuarto de hora largo que estuvo sobre el césped. Entró para sustituir a Bernardo Silva, que ya estaba sin aire, y para poner un poco de músculo en los últimos minutos, y lo que hizo el francés fue recuperar la memoria, volver a ser ese jugador que protagonizaba con sus cabalgadas las remontadas del Real Madrid en la Champions y que valía tanto para jugar en el medio como en el lateral izquierdo si era necesario.. Hizo memoria para ser el que llegó al Real Madrid, y disfrutar moviendo sus rastas. Su desmarque ante el pase de Güler fue perfectamente a tiempo y después se hizo un autopase para quitarse del medio a Cubarsí dentro del área. En ese momento, tuvo la clarividencia de detenerse un segundo y ponerle el balón perfecto a Mbappé para el 1-2.. Camavinga le devolvió la confianza a Mourinho, que no escuchó la corriente general cuando llegó y quiso convertir al futbolista en una pieza útil. Jugó mucho en la pretemporada porque no estuvo en el Mundial y aunque cuando empezó la competición no era un habitual, sí que ha recurrido al centrocampista en muchas ocasiones.. Sin ir más lejos, fue titular el miércoles pasado ante el Leipzig en la Champions League. Podría pensarse que era una de las rotaciones antes del Camp Nou, aunque la realidad fue que el medio hizo un gran partido y seguramente se ganó los minutos que ha tenido en el Clásico.. El loco día de Lunin. La primera asistencia de Camavinga en la temporada ha sido decisiva para apretar la Liga en la parte de arriba, como lo fue una mano de Lunin a un remate de Gerard Martín, para ponerle la guinda a un día de lo más loco para el portero ucraniano. Se levantó por la mañana pensando que iba a estar un partido más en el banquillo. Después supo que viajaba a Barcelona para ser titular, por la gripe que estaba sufriendo Courtois. Quiso el belga forzar para, al menos, estar en el banquillo, pero no estaba lo suficientemente bien. Así que tenía que debutar Lunin esta temporada y lo hizo con esa enorme parada, muy bien en el juego con los pies y terminando con el brazalete de capitán sobre el césped cuando se retiró Fede Valverde. No estaba Vinicius, tampoco, así que era él más veterano.. Dos futbolistas no habituales, que fueron clave en el Clásico y que dan la razón a Mourinho, que también puso en el once titular a Bernardo, otro con el que pocos contaban en el Camp Nou.
El centrocampista francés, al que Mourinho no dejó caer cuando era criticado, le devuelve la confianza con una gran aparición en el Camp Nou
Endrick y Dumfries se fueron a abrazar a Camavinga justo después del segundo gol de Mbappé. Ambos sabían lo que ha sufrido su compañero, muy criticado la temporada pasada y en muchas quinielas para hacer caja en el pasado mercado de verano. De repente, el centrocampista apareció para protagonizar la jugada que le dio la victoria al Real Madrid en el Clásico. Lo hizo todo bien Camavinga en el cuarto de hora largo que estuvo sobre el césped. Entró para sustituir a Bernardo Silva, que ya estaba sin aire, y para poner un poco de músculo en los últimos minutos, y lo que hizo el francés fue recuperar la memoria, volver a ser ese jugador que protagonizaba con sus cabalgadas las remontadas del Real Madrid en la Champions y que valía tanto para jugar en el medio como en el lateral izquierdo si era necesario.. Hizo memoria para ser el que llegó al Real Madrid, y disfrutar moviendo sus rastas. Su desmarque ante el pase de Güler fue perfectamente a tiempo y después se hizo un autopase para quitarse del medio a Cubarsí dentro del área. En ese momento, tuvo la clarividencia de detenerse un segundo y ponerle el balón perfecto a Mbappé para el 1-2.. Camavinga le devolvió la confianza a Mourinho, que no escuchó la corriente general cuando llegó y quiso convertir al futbolista en una pieza útil. Jugó mucho en la pretemporada porque no estuvo en el Mundial y aunque cuando empezó la competición no era un habitual, sí que ha recurrido al centrocampista en muchas ocasiones.. Sin ir más lejos, fue titular el miércoles pasado ante el Leipzig en la Champions League. Podría pensarse que era una de las rotaciones antes del Camp Nou, aunque la realidad fue que el medio hizo un gran partido y seguramente se ganó los minutos que ha tenido en el Clásico.. El loco día de Lunin. La primera asistencia de Camavinga en la temporada ha sido decisiva para apretar la Liga en la parte de arriba, como lo fue una mano de Lunin a un remate de Gerard Martín, para ponerle la guinda a un día de lo más loco para el portero ucraniano. Se levantó por la mañana pensando que iba a estar un partido más en el banquillo. Después supo que viajaba a Barcelona para ser titular, por la gripe que estaba sufriendo Courtois. Quiso el belga forzar para, al menos, estar en el banquillo, pero no estaba lo suficientemente bien. Así que tenía que debutar Lunin esta temporada y lo hizo con esa enorme parada, muy bien en el juego con los pies y terminando con el brazalete de capitán sobre el césped cuando se retiró Fede Valverde. No estaba Vinicius, tampoco, así que era él más veterano.. Dos futbolistas no habituales, que fueron clave en el Clásico y que dan la razón a Mourinho, que también puso en el once titular a Bernardo, otro con el que pocos contaban en el Camp Nou.
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