Unai Simón recibió el trofeo Yashin, que premia al mejor portero de la temporada, y el primer abrazo que recibió fue el de David Raya, su suplente en la selección y que también competía por el trofeo. Después, Unai subió al escenario y dejó lo mejor de la noche en su discurso, en el que se acordó de todos los que le han ayudado a llegar hasta donde está.
«Es un orgullo para mi poder estar aquí recogiendo este premio. Un premio que sería imposible recoger si no fuera por la ayuda de muchas personas a las que tengo que estar eternamente agradecido. Entre ellos a mis padres y a mi hermano, por haberme educado con unos principios y unos valores que me hacen ser la persona que soy ahora; a mi novia por ser ese oasis de tranquilidad que muchas veces en este mundo tan caótico que es el fútbol todos necesitamos a alguien así en nuestra vida y yo lo he encontrado en ella; a toda mi cuadrilla de la infancia, que llevo quedando con ellos más de 20 años. Ellos son los que me hacen entender que somos unos privilegiados por tener la vida que tenemos en la sociedad en que vivimos y me hacen mantener los pies en la tierra. Evidentemente, a todos los entrenadores, a Luis de la Fuente, a Ernesto Valverde, a Luis Enrique y a todos los compañeros, tanto de la selección, Joan [García], David [Raya], sin vosotros hubiera sido imposible obtener el premio que hemos conseguido este verano, uno de los veranos más bonitos de nuestra vida. Y a todos los compañeros del Athletic, en especial a Óscar de Marcos, a Iñigo Lekue y a Gorka Guruzeta, tres de las personas más maravillosas que me ha regalado el fútbol. Y por último me gustaría dar las gracias a Koldo Asua, que en paz descanse, que me enseñó a entender el fútbol de una manera diferente a como yo lo comprendía. Me enseñó que en el fútbol, más allá de títulos, de ganar partidos y de reconocimientos individuales lo importante de verdad es el legado que uno deja cuando esto acabe, ser reconocidos por ser buenas personas, buenos compañeros, más allá de los triunfos que tengamos. Y el mejor ejemplo lo tengo en casa con Ángel Iribar, con el Chopo. Una persona que a sus 83 años seguimos recordando todo lo que nos ha dado, nos da y nos seguirá dando. Junto a ellos he aprendido a amar a un club, como es el Athletic Club de Bilbao, un club que me lo ha dado todo. Muchas gracias a todos los presidentes con los que he coincidido. He aprendido a amar sus colores, su historia y sobre todo a una afición a la que le estoy eternamente agradecido. Por todos ellos estoy hoy aquí recibiendo este premio, así que muchísimas gracias a todos. Eskerrik asko danori [Muchas gracias a todos]».
El portero de la selección nacional recordó todo lo que contribuyó a que fuera elegido como el mejor portero de la temporada.
Unai Simón recibió el trofeo Yashin, que premia al mejor portero de la temporada, y el primer abrazo que recibió fue el de David Raya, su suplente en la selección y que también competía por el trofeo. Después, Unai subió al escenario y dejó lo mejor de la noche en su discurso, en el que se acordó de todos los que le han ayudado a llegar hasta donde está.
«Es un orgullo para mi poder estar aquí recogiendo este premio. Un premio que sería imposible recoger si no fuera por la ayuda de muchas personas a las que tengo que estar eternamente agradecido. Entre ellos a mis padres y a mi hermano, por haberme educado con unos principios y unos valores que me hacen ser la persona que soy ahora; a mi novia por ser ese oasis de tranquilidad que muchas veces en este mundo tan caótico que es el fútbol todos necesitamos a alguien así en nuestra vida y yo lo he encontrado en ella; a toda mi cuadrilla de la infancia, que llevo quedando con ellos más de 20 años. Ellos son los que me hacen entender que somos unos privilegiados por tener la vida que tenemos en la sociedad en que vivimos y me hacen mantener los pies en la tierra. Evidentemente, a todos los entrenadores, a Luis de la Fuente, a Ernesto Valverde, a Luis Enrique y a todos los compañeros, tanto de la selección, Joan [García], David [Raya], sin vosotros hubiera sido imposible obtener el premio que hemos conseguido este verano, uno de los veranos más bonitos de nuestra vida. Y a todos los compañeros del Athletic, en especial a Óscar de Marcos, a Iñigo Lekue y a Gorka Guruzeta, tres de las personas más maravillosas que me ha regalado el fútbol. Y por último me gustaría dar las gracias a Koldo Asua, que en paz descanse, que me enseñó a entender el fútbol de una manera diferente a como yo lo comprendía. Me enseñó que en el fútbol, más allá de títulos, de ganar partidos y de reconocimientos individuales lo importante de verdad es el legado que uno deja cuando esto acabe, ser reconocidos por ser buenas personas, buenos compañeros, más allá de los triunfos que tengamos. Y el mejor ejemplo lo tengo en casa con Ángel Iribar, con el Chopo. Una persona que a sus 83 años seguimos recordando todo lo que nos ha dado, nos da y nos seguirá dando. Junto a ellos he aprendido a amar a un club, como es el Athletic Club de Bilbao, un club que me lo ha dado todo. Muchas gracias a todos los presidentes con los que he coincidido. He aprendido a amar sus colores, su historia y sobre todo a una afición a la que le estoy eternamente agradecido. Por todos ellos estoy hoy aquí recibiendo este premio, así que muchísimas gracias a todos. Eskerrik asko danori [Muchas gracias a todos]».
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