La temporada de incendios forestales de 2026 está dejando cifras alarmantes en el territorio español. Según los datos provisionales del Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco) recopilados por la agencia EFE hasta día de hoy, 28 de julio, la superficie forestal afectada por las llamas asciende ya a 173.651,46 hectáreas. Los registros satelitales del programa europeo EFFIS revelan un drástico repunte de los fuegos desde el inicio del verano, situando a España en el epicentro de un escenario de riesgo extremo motivado por las persistentes condiciones meteorológicas adversas.
Comparación con el año pasado
El impacto real de esta oleada se aprecia al analizar la brecha respecto al ejercicio anterior: la superficie calcinada en 2026 supera en 143.834,46 hectáreas a la registrada en el mismo periodo de 2025, cuando se contabilizaron 29.817 hectáreas. Esta cifra supone que el área devorada por el fuego se ha multiplicado casi por seis de un año a otro. La gravedad de la situación se refleja también en la tipología de las emergencias, ya que el país suma 35 grandes incendios forestales —aquellos que superan las 500 hectáreas— frente a los 7 computados en el mismo tramo del año pasado. En total, EFFIS contabiliza unos 366 fuegos significativos, lo que representa un incremento del 301% desde que comenzó la época estival.
A nivel territorial, los focos más virulentos han golpeado con fuerza a varias comunidades autónomas. En Ávila se ha registrado el mayor incendio de la historia del país, con más de 50.000 hectáreas destruidas. Asimismo, en la Comunidad de Madrid los fuegos han calcinado cerca de 28.000 hectáreas, mientras que Vall d’Uixó (Castellón) acumula 8.500 hectáreas y Toledo unas 2.000, en unas jornadas en las que AEMET situó el peligro extremo de incendio en el 16% de la superficie peninsular. Este panorama se enmarca en una crisis ambiental de escala continental, con 421.579 hectáreas quemadas en toda la Unión Europea, lo que supone 204.023 hectáreas por encima de la media histórica.
Respuestas ante la emergencia y mediciones de satélite
Ante la magnitud de los daños y con la amenaza constante de nuevas olas de calor, el Gobierno ha anunciado la declaración como zona gravemente afectada por emergencias de protección civil para los territorios golpeados. El seguimiento de las zonas afectadas se apoya en los análisis térmicos de la NASA y las mediciones del sistema Copernicus, cuyas herramientas satelitales permiten al Miteco y a las autoridades europeas ajustar de forma progresiva la superficie calcinada en tiempo real.
La temporada de incendios forestales de 2026 está dejando cifras alarmantes en el territorio español. Según los datos provisionales del Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco) recopilados por la agencia EFE hasta día de hoy, 28 de julio, la superficie forestal afectada por las llamas asciende ya a 173.651,46 hectáreas. Los registros satelitales del programa europeo EFFIS revelan un drástico repunte de los fuegos desde el inicio del verano, situando a España en el epicentro de un escenario de riesgo extremo motivado por las persistentes condiciones meteorológicas adversas. Comparación con el año pasado El impacto real de esta oleada se aprecia al analizar la brecha respecto al ejercicio anterior: la superficie calcinada en 2026 supera en 143.834,46 hectáreas a la registrada en el mismo periodo de 2025, cuando se contabilizaron 29.817 hectáreas. Esta cifra supone que el área devorada por el fuego se ha multiplicado casi por seis de un año a otro. La gravedad de la situación se refleja también en la tipología de las emergencias, ya que el país suma 35 grandes incendios forestales —aquellos que superan las 500 hectáreas— frente a los 7 computados en el mismo tramo del año pasado. En total, EFFIS contabiliza unos 366 fuegos significativos, lo que representa un incremento del 301% desde que comenzó la época estival. A nivel territorial, los focos más virulentos han golpeado con fuerza a varias comunidades autónomas. En Ávila se ha registrado el mayor incendio de la historia del país, con más de 50.000 hectáreas destruidas. Asimismo, en la Comunidad de Madrid los fuegos han calcinado cerca de 28.000 hectáreas, mientras que Vall d’Uixó (Castellón) acumula 8.500 hectáreas y Toledo unas 2.000, en unas jornadas en las que AEMET situó el peligro extremo de incendio en el 16% de la superficie peninsular. Este panorama se enmarca en una crisis ambiental de escala continental, con 421.579 hectáreas quemadas en toda la Unión Europea, lo que supone 204.023 hectáreas por encima de la media histórica. Respuestas ante la emergencia y mediciones de satélite Ante la magnitud de los daños y con la amenaza constante de nuevas olas de calor, el Gobierno ha anunciado la declaración como zona gravemente afectada por emergencias de protección civil para los territorios golpeados. El seguimiento de las zonas afectadas se apoya en los análisis térmicos de la NASA y las mediciones del sistema Copernicus, cuyas herramientas satelitales permiten al Miteco y a las autoridades europeas ajustar de forma progresiva la superficie calcinada en tiempo real.
El país enfrenta su peor oleada de la década con cifras récord de superficie calcinada que obligan a declarar la zona catastrófica
La temporada de incendios forestales de 2026 está dejando cifras alarmantes en el territorio español. Según los datos provisionales del Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco) recopilados por la agencia EFE hasta día de hoy, 28 de julio, la superficie forestal afectada por las llamas asciende ya a 173.651,46 hectáreas. Los registros satelitales del programa europeo EFFIS revelan un drástico repunte de los fuegos desde el inicio del verano, situando a España en el epicentro de un escenario de riesgo extremo motivado por las persistentes condiciones meteorológicas adversas.Comparación con el año pasadoEl impacto real de esta oleada se aprecia al analizar la brecha respecto al ejercicio anterior: la superficie calcinada en 2026 supera en 143.834,46 hectáreas a la registrada en el mismo periodo de 2025, cuando se contabilizaron 29.817 hectáreas. Esta cifra supone que el área devorada por el fuego se ha multiplicado casi por seis de un año a otro. La gravedad de la situación se refleja también en la tipología de las emergencias, ya que el país suma 35 grandes incendios forestales —aquellos que superan las 500 hectáreas— frente a los 7 computados en el mismo tramo del año pasado. En total, EFFIS contabiliza unos 366 fuegos significativos, lo que representa un incremento del 301% desde que comenzó la época estival.A nivel territorial, los focos más virulentos han golpeado con fuerza a varias comunidades autónomas. En Ávila se ha registrado el mayor incendio de la historia del país, con más de 50.000 hectáreas destruidas. Asimismo, en la Comunidad de Madrid los fuegos han calcinado cerca de 28.000 hectáreas, mientras que Vall d’Uixó (Castellón) acumula 8.500 hectáreas y Toledo unas 2.000, en unas jornadas en las que AEMET situó el peligro extremo de incendio en el 16% de la superficie peninsular. Este panorama se enmarca en una crisis ambiental de escala continental, con 421.579 hectáreas quemadas en toda la Unión Europea, lo que supone 204.023 hectáreas por encima de la media histórica.Respuestas ante la emergencia y mediciones de satéliteAnte la magnitud de los daños y con la amenaza constante de nuevas olas de calor, el Gobierno ha anunciado la declaración como zona gravemente afectada por emergencias de protección civil para los territorios golpeados. El seguimiento de las zonas afectadas se apoya en los análisis térmicos de la NASA y las mediciones del sistema Copernicus, cuyas herramientas satelitales permiten al Miteco y a las autoridades europeas ajustar de forma progresiva la superficie calcinada en tiempo real.
