Si Fernando Morientes hubiera aceptado el cargo de seleccionador sub’19 en 2013 es posible que Luis de la Fuente no estuviera hoy dirigiendo a España en la final de un Mundial. Cuenta el técnico de la Roja que en 2013, cuando estaba sin trabajo, vio un anuncio que decía que la Federación buscaba alguien para hacerse cargo de la selección sub ‘19. «La Federación no pone anuncios», explica Ginés Meléndez, que entonces era director de selecciones en la Federación Española de Fútbol. «Que él viera en un periódico que la selección española sub’19 no tenía seleccionador en ese momento, pues sí. Pero yo estaba detrás de Morientes», añade. Ginés lo había descubierto como jugador para la cantera del Albacete cuando él era el encargado del fútbol base. Lo conocía bien, pero Morientes tenía contrato con el Real Madrid y no quiso romperlo. «No puedo dejar al Madrid a medias», le dijo. Fue entonces cuando consultó con Iñaki Sáez, que había sido su antecesor en el cargo y el que llevó a Ginés a la Federación. Después de pensarlo un par de horas, Iñaki le dio el nombre de Luis de la Fuente. «Díselo a Luisito, yo lo tuve como jugador, él no te va a romper el grupo. Es buena gente», le dijo. «Llamé también a Pablo Blanco», recuerda. Blanco era el director de la cantera del Sevilla cuando De la Fuente entrenaba allí. Después de una entrevista personal, Meléndez decidió firmarle un contrato de tres meses para dirigir a la selección sub’19 en el Europeo de Lituania. Cayó en semifinales contra la Francia de Laporte, pero Ginés decidió renovarlo por un año y así comenzó a hacer carrera en la Federación, aunque no tuvo éxitos en el comienzo. En seis años como seleccionador sub’19 ganó un Europeo, pero antes de eso fue eliminado en varias fases previas y dejó de acudir a un par de Mundiales de la categoría. A pesar de todo, Ginés Meléndez le mantuvo la confianza. «Yo confiaba en él porque él estaba en un proceso de aprendizaje. Porque en la Federación a la gente se la forma, la formábamos en el grupo. Él iba de segundo con la sub’21. Iba de segundo con la sub’17, con lo que yo veía. Él no tenía casi experiencia de entrenador y el proceso de aprendizaje lo vivía con nosotros. En la casa», explica Ginés. Ahora De la Fuente se enfrenta en la final de un Mundial con Lionel Scaloni, que fue alumno suyo en el curso de entrenadores en 2017. «Me conoce. Somos amigos, no sabe lo que yo pienso del fútbol, pero sí sabe cómo juega mi equipo y yo cómo juega el suyo», dice Scaloni, que habla con un gran respeto del que fue su profesor. Ginés Meléndez era también entonces el director de la escuela de entrenadores y director del curso. «Yo no le di clase, pero fui su director y el que le da el título», recuerda. «Yo sí que me fijaba cuando hacía las prácticas. Y yo le notaba algo, notaba algo diferente. Igual que a Iraola. Iraola yo sabía que iba a ser entrenador seguro, era un
El análisis de los entrenadores de la final: Ginés Meléndez fichó al seleccionador y fue el director del curso de entrenadores de Scaloni; Juan Carlos Gómez Perlado trabajó con el español y fue profesor del argentino
Si Fernando Morientes hubiera aceptado el cargo de seleccionador sub’19 en 2013 es posible que Luis de la Fuente no estuviera hoy dirigiendo a España en la final de un Mundial. Cuenta el técnico de la Roja que en 2013, cuando estaba sin trabajo, vio un anuncio que decía que la Federación buscaba alguien para hacerse cargo de la selección sub ‘19.«La Federación no pone anuncios», explica Ginés Meléndez, que entonces era director de selecciones en la Federación Española de Fútbol. «Que él viera en un periódico que la selección española sub’19 no tenía seleccionador en ese momento, pues sí. Pero yo estaba detrás de Morientes», añade. Ginés lo había descubierto como jugador para la cantera del Albacete cuando él era el encargado del fútbol base. Lo conocía bien, pero Morientes tenía contrato con el Real Madrid y no quiso romperlo. «No puedo dejar al Madrid a medias», le dijo.Fue entonces cuando consultó con Iñaki Sáez, que había sido su antecesor en el cargo y el que llevó a Ginés a la Federación. Después de pensarlo un par de horas, Iñaki le dio el nombre de Luis de la Fuente. «Díselo a Luisito, yo lo tuve como jugador, él no te va a romper el grupo. Es buena gente», le dijo. «Llamé también a Pablo Blanco», recuerda. Blanco era el director de la cantera del Sevilla cuando De la Fuente entrenaba allí. Después de una entrevista personal, Meléndez decidió firmarle un contrato de tres meses para dirigir a la selección sub’19 en el Europeo de Lituania. Cayó en semifinales contra la Francia de Laporte, pero Ginés decidió renovarlo por un año y así comenzó a hacer carrera en la Federación, aunque no tuvo éxitos en el comienzo.En seis años como seleccionador sub’19 ganó un Europeo, pero antes de eso fue eliminado en varias fases previas y dejó de acudir a un par de Mundiales de la categoría. A pesar de todo, Ginés Meléndez le mantuvo la confianza. «Yo confiaba en él porque él estaba en un proceso de aprendizaje. Porque en la Federación a la gente se la forma, la formábamos en el grupo. Él iba de segundo con la sub’21. Iba de segundo con la sub’17, con lo que yo veía. Él no tenía casi experiencia de entrenador y el proceso de aprendizaje lo vivía con nosotros. En la casa», explica Ginés.Ahora De la Fuente se enfrenta en la final de un Mundial con Lionel Scaloni, que fue alumno suyo en el curso de entrenadores en 2017. «Me conoce. Somos amigos, no sabe lo que yo pienso del fútbol, pero sí sabe cómo juega mi equipo y yo cómo juega el suyo», dice Scaloni, que habla con un gran respeto del que fue su profesor.Ginés Meléndez era también entonces el director de la escuela de entrenadores y director del curso. «Yo no le di clase, pero fui su director y el que le da el título», recuerda. «Yo sí que me fijaba cuando hacía las prácticas. Y yo le notaba algo, notaba algo diferente. Igual que a Iraola. Iraola yo sabía que iba a ser entrenador seguro, era una má
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