Carlos Alcaraz y Jannik Sinner son los mejores tenistas del mundo. Pero el primero está recuperándose y el segundo está lesionado. Sin embargo, el tenis sigue siendo una cosa de ellos. Aunque Zverev y Shelton juegan la final del US Open da la sensación de que es algo completamente coyuntural, como lo han confirmado las palabras del Del Potro.. El duelo de la madrugada. La mejor prueba de que Alcaraz sigue siendo Alcaraz llegó en el Arthur Ashe Stadium a las 3:33 de la mañana. El partido de cuartos de final contra Ben Shelton duró cuatro horas y 28 minutos y se convirtió en el más tardío de toda la historia del US Open. El español cayó en cinco sets y se fue del torneo, pero lo hizo dejando encima de la pista señales de que su recuperación física avanza a un ritmo que pocos esperaban. «En el quinto set empecé a sentirme cada vez mejor, pero estaba jugando contra uno de los mejores. Shelton es una bestia, un jugador increíble, muy potente», reconoció Alcaraz en rueda de prensa. Fue la primera derrota del murciano en cinco sets frente al americano, que igualó así a Matteo Berrettini como el único tenista que ha conseguido doblegar a Alcaraz con ese marcador.. La primera vez de Sinner. Jannik Sinner tiene una historia paralela y algo más amarga. Por primera vez desde su debut en el US Open en 2019, el italiano no completó un Grand Slam. Se bajó del torneo por una inflamación tendinosa extra-articular, la tipología menos peligrosa según los médicos que le atendieron. El plan de recuperación apunta a su regreso en la gira asiática, con Pekín y Shanghái como escenarios probables. Juan Martín del Potro habló del italiano con un bagaje de conocimiento que pocos pueden presumir en el circuito: «Jannik me recuerda muchísimo a Djokovic por sus características. La elasticidad, la velocidad, la solidez desde el fondo de la pista y su inteligencia». Del Potro añadió sobre Carlos Alcaraz una valoración que va más allá del tenis puro: «Carlitos es un ser especial, tiene algo más: la empatía y la capacidad que posee para conectar con la gente. Tiene sangre latina y una sonrisa capaz de conquistar a cualquiera».. Zverev, el hombre del año. La final del domingo es entre Alexander Zverev y Ben Shelton, y eso no deja de ser llamativo. Zverev ha protagonizado uno de los años más extraordinarios de la Era Abierta: ganó Roland Garros en tierra, llegó a la final de Wimbledon en hierba y ahora disputa el título en el US Open sobre pista dura, lo que le convierte en el duodécimo hombre en la historia del tenis profesional en alcanzar tres finales de Grand Slam en tres superficies distintas dentro de un mismo año. Además, el alemán es solo el noveno jugador desde 1969 en llegar a las semifinales de los cuatro Grand Slams en una misma temporada. Llega a esta final con un historial de cinco victorias y ninguna derrota frente a Shelton, aunque en el tenis ese tipo de estadísticas tienen una fecha de caducidad que siempre puede llegar en el momento menos esperado.. La historia que persigue Shelton. Shelton tiene razones propias para estar donde está. Si gana el título del domingo se convertirá en el primer campeón americano en el US Open desde hace 23 años, y cargará con el peso de una sequía que su generación nunca ha visto romperse. La dimensión histórica del momento va todavía más lejos: ningún hombre afroamericano había llegado a una final del US Open desde que Arthur Ashe lo hizo en 1972, y en cualquier Grand Slam desde que MaliVai Washington disputó la final de Wimbledon en 1996. Ese peso no aplasta, pero existe, y Shelton lo lleva encima a cada partido que juega en esta semana de Nueva York.. El bote más grande de la historia. Quien se lleve el título se embolsará 5,5 millones de dólares, la cifra más alta que un campeón individual ha recibido jamás en un torneo de tenis. El US Open 2026 fijó un bote total de 108 millones de dólares, el mayor de la historia del deporte, resultado de un largo proceso de negociación entre jugadores y organizadores sobre el reparto de ingresos. Zverev y Shelton, dos tenistas que pelean por salir de la sombra que proyectan Alcaraz y Sinner, se repartirán esa noche algo más que un trofeo.
Carlos Alcaraz y Jannik Sinner no están en la final de US Open, pero siguen siendo los mejores del mundo, como reconoce Del Potro
Carlos Alcaraz y Jannik Sinner son los mejores tenistas del mundo. Pero el primero está recuperándose y el segundo está lesionado. Sin embargo, el tenis sigue siendo una cosa de ellos. Aunque Zverev y Shelton juegan la final del US Open da la sensación de que es algo completamente coyuntural, como lo han confirmado las palabras del Del Potro.. El duelo de la madrugada. La mejor prueba de que Alcaraz sigue siendo Alcaraz llegó en el Arthur Ashe Stadium a las 3:33 de la mañana. El partido de cuartos de final contra Ben Shelton duró cuatro horas y 28 minutos y se convirtió en el más tardío de toda la historia del US Open. El español cayó en cinco sets y se fue del torneo, pero lo hizo dejando encima de la pista señales de que su recuperación física avanza a un ritmo que pocos esperaban. «En el quinto set empecé a sentirme cada vez mejor, pero estaba jugando contra uno de los mejores. Shelton es una bestia, un jugador increíble, muy potente», reconoció Alcaraz en rueda de prensa. Fue la primera derrota del murciano en cinco sets frente al americano, que igualó así a Matteo Berrettini como el único tenista que ha conseguido doblegar a Alcaraz con ese marcador.. La primera vez de Sinner. Jannik Sinner tiene una historia paralela y algo más amarga. Por primera vez desde su debut en el US Open en 2019, el italiano no completó un Grand Slam. Se bajó del torneo por una inflamación tendinosa extra-articular, la tipología menos peligrosa según los médicos que le atendieron. El plan de recuperación apunta a su regreso en la gira asiática, con Pekín y Shanghái como escenarios probables. Juan Martín del Potro habló del italiano con un bagaje de conocimiento que pocos pueden presumir en el circuito: «Jannik me recuerda muchísimo a Djokovic por sus características. La elasticidad, la velocidad, la solidez desde el fondo de la pista y su inteligencia». Del Potro añadió sobre Carlos Alcaraz una valoración que va más allá del tenis puro: «Carlitos es un ser especial, tiene algo más: la empatía y la capacidad que posee para conectar con la gente. Tiene sangre latina y una sonrisa capaz de conquistar a cualquiera».. Zverev, el hombre del año. La final del domingo es entre Alexander Zverev y Ben Shelton, y eso no deja de ser llamativo. Zverev ha protagonizado uno de los años más extraordinarios de la Era Abierta: ganó Roland Garros en tierra, llegó a la final de Wimbledon en hierba y ahora disputa el título en el US Open sobre pista dura, lo que le convierte en el duodécimo hombre en la historia del tenis profesional en alcanzar tres finales de Grand Slam en tres superficies distintas dentro de un mismo año. Además, el alemán es solo el noveno jugador desde 1969 en llegar a las semifinales de los cuatro Grand Slams en una misma temporada. Llega a esta final con un historial de cinco victorias y ninguna derrota frente a Shelton, aunque en el tenis ese tipo de estadísticas tienen una fecha de caducidad que siempre puede llegar en el momento menos esperado.. La historia que persigue Shelton. Shelton tiene razones propias para estar donde está. Si gana el título del domingo se convertirá en el primer campeón americano en el US Open desde hace 23 años, y cargará con el peso de una sequía que su generación nunca ha visto romperse. La dimensión histórica del momento va todavía más lejos: ningún hombre afroamericano había llegado a una final del US Open desde que Arthur Ashe lo hizo en 1972, y en cualquier Grand Slam desde que MaliVai Washington disputó la final de Wimbledon en 1996. Ese peso no aplasta, pero existe, y Shelton lo lleva encima a cada partido que juega en esta semana de Nueva York.. El bote más grande de la historia. Quien se lleve el título se embolsará 5,5 millones de dólares, la cifra más alta que un campeón individual ha recibido jamás en un torneo de tenis. El US Open 2026 fijó un bote total de 108 millones de dólares, el mayor de la historia del deporte, resultado de un largo proceso de negociación entre jugadores y organizadores sobre el reparto de ingresos. Zverev y Shelton, dos tenistas que pelean por salir de la sombra que proyectan Alcaraz y Sinner, se repartirán esa noche algo más que un trofeo.
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