La mayor parte de la población asocia la protección solar a los meses de verano, pero los datos apuntan a una realidad muy distinta. El 60% de la radiación solar que recibe una persona a lo largo del año se produce fuera del periodo estival y, aun así, uno de cada cuatro adultos no toma ninguna medida para protegerse del sol durante esos meses. Así lo refleja el estudio «Exposición solar, fotoprotección y transmisión de creencias en el entorno familiar», presentado este martes por la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en la Rafa Nadal Academy, en Mallorca, durante la última parada de la campaña Objetivo Cero Melanoma 2026, impulsada por Cantabria Labs con el respaldo de la Fundación de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).. La investigación, realizada a partir de 3.048 entrevistas a padres y madres de toda España con hijos menores de 15 años, analiza los hábitos de exposición solar y fotoprotección en la vida cotidiana.. Según los datos expuestos durante la jornada, la incidencia del cáncer de piel ha crecido un 40% en los últimos cuatro años en España, superando los 15.000 diagnósticos en 2024. Además, entre el 80% y el 95% de estos casos están relacionados directamente con la radiación ultravioleta, uno de los principales factores de riesgo evitables.. Pese a ello, el estudio identifica importantes lagunas en los hábitos preventivos. Aunque el 78% de los padres y madres afirma adoptar algún tipo de medida de protección solar fuera del verano, el 22% reconoce no hacerlo. La razón más frecuente es la percepción de que no resulta necesario, una respuesta citada por el 45% de quienes no se protegen.. La investigación también llamó la atención sobre la situación de los menores. Los resultados muestran que los niños están expuestos al sol durante largos periodos en actividades cotidianas que habitualmente no se perciben como situaciones de riesgo. El 73,5% pasa tiempo al aire libre en parques y zonas de juego y el 64% se expone en centros educativos durante recreos, entradas, salidas o excursiones escolares. Además, durante los fines de semana, el 35% permanece al sol más de dos horas al día.. Los expertos advierten de que esta exposición continuada puede resultar especialmente relevante porque tiene un carácter acumulativo. La responsable de Promoción de la Salud de la Asociación Española Contra el Cáncer, Karen Ramírez, recordó que gran parte del contacto con la radiación solar se produce en situaciones comunes que pasan desapercibidas. Según señaló, el daño se va acumulando durante toda la vida y adquiere una especial importancia durante la infancia, por lo que la prevención debería formar parte de la rutina familiar y escolar durante todo el año.. La pediatra y divulgadora Lucía Galán incidió en la misma idea. A su juicio, muchas familias extreman las precauciones en vacaciones pero relajan las medidas protectoras el resto del año, pese a que la exposición en el colegio, el parque o los trayectos diarios también suma radiación y aumenta sus efectos a largo plazo.. Otro de los aspectos que preocupa a los investigadores es la persistencia de determinadas creencias sociales. El 62% de los participantes consideró todavía que el bronceado resulta deseable y uno de cada tres cree que tener color es un signo de buena salud. Para los especialistas, estas percepciones siguen constituyendo una barrera importante para consolidar hábitos de fotoprotección eficaces.
Uno de cada cuatro adultos reconoce que no se protege de la radiación solar el resto del año, siendo los niños los principales afectados por su actividad diaria en exteriores, en parques y colegios
La mayor parte de la población asocia la protección solar a los meses de verano, pero los datos apuntan a una realidad muy distinta. El 60% de la radiación solar que recibe una persona a lo largo del año se produce fuera del periodo estival y, aun así, uno de cada cuatro adultos no toma ninguna medida para protegerse del sol durante esos meses. Así lo refleja el estudio «Exposición solar, fotoprotección y transmisión de creencias en el entorno familiar», presentado este martes por la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en la Rafa Nadal Academy, en Mallorca, durante la última parada de la campaña Objetivo Cero Melanoma 2026, impulsada por Cantabria Labs con el respaldo de la Fundación de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).. La investigación, realizada a partir de 3.048 entrevistas a padres y madres de toda España con hijos menores de 15 años, analiza los hábitos de exposición solar y fotoprotección en la vida cotidiana.. Según los datos expuestos durante la jornada, la incidencia del cáncer de piel ha crecido un 40% en los últimos cuatro años en España, superando los 15.000 diagnósticos en 2024. Además, entre el 80% y el 95% de estos casos están relacionados directamente con la radiación ultravioleta, uno de los principales factores de riesgo evitables.. Pese a ello, el estudio identifica importantes lagunas en los hábitos preventivos. Aunque el 78% de los padres y madres afirma adoptar algún tipo de medida de protección solar fuera del verano, el 22% reconoce no hacerlo. La razón más frecuente es la percepción de que no resulta necesario, una respuesta citada por el 45% de quienes no se protegen.. La investigación también llamó la atención sobre la situación de los menores. Los resultados muestran que los niños están expuestos al sol durante largos periodos en actividades cotidianas que habitualmente no se perciben como situaciones de riesgo. El 73,5% pasa tiempo al aire libre en parques y zonas de juego y el 64% se expone en centros educativos durante recreos, entradas, salidas o excursiones escolares. Además, durante los fines de semana, el 35% permanece al sol más de dos horas al día.. Los expertos advierten de que esta exposición continuada puede resultar especialmente relevante porque tiene un carácter acumulativo. La responsable de Promoción de la Salud de la Asociación Española Contra el Cáncer, Karen Ramírez, recordó que gran parte del contacto con la radiación solar se produce en situaciones comunes que pasan desapercibidas. Según señaló, el daño se va acumulando durante toda la vida y adquiere una especial importancia durante la infancia, por lo que la prevención debería formar parte de la rutina familiar y escolar durante todo el año.. La pediatra y divulgadora Lucía Galán incidió en la misma idea. A su juicio, muchas familias extreman las precauciones en vacaciones pero relajan las medidas protectoras el resto del año, pese a que la exposición en el colegio, el parque o los trayectos diarios también suma radiación y aumenta sus efectos a largo plazo.. Otro de los aspectos que preocupa a los investigadores es la persistencia de determinadas creencias sociales. El 62% de los participantes consideró todavía que el bronceado resulta deseable y uno de cada tres cree que tener color es un signo de buena salud. Para los especialistas, estas percepciones siguen constituyendo una barrera importante para consolidar hábitos de fotoprotección eficaces.
