La oposición en Barcelona ha forzado este martes la aprobación de una iniciativa en un pleno extraordinario que insta al Ejecutivo municipal que lidera el socialista Jaume Collboni a resolver el conflicto laboral de las bibliotecas, “usando exclusivamente la vía del diálogo, retirando las denuncias penales y administrativas contra las trabajadoras del Consorcio de Bibliotecas”. En la votación, Partido Popular y Vox se han abstenido; Junts per Barcelona, Barcelona en Comú y Esquerra Republicana de Catalunya han votado a favor y el grupo del Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) se ha queda solo votando en contra. Tras varios intentos fallidos de acuerdo, los bibliotecarios de la ciudad siguen de huelga indefinida en protesta por unas mejores condiciones laborales.. Seguir leyendo
La oposición en Barcelona ha forzado este martes la aprobación de una iniciativa en un pleno extraordinario que insta al Ejecutivo municipal que lidera el socialista Jaume Collboni a resolver el conflicto laboral de las bibliotecas, “usando exclusivamente la vía del diálogo, retirando las denuncias penales y administrativas contra las trabajadoras del Consorcio de Bibliotecas”. En la votación, Partido Popular y Vox se han abstenido; Junts per Barcelona, Barcelona en Comú y Esquerra Republicana de Catalunya han votado a favor y el grupo del Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) se ha queda solo votando en contra. Tras varios intentos fallidos de acuerdo, los bibliotecarios de la ciudad siguen de huelga indefinida en protesta por unas mejores condiciones laborales.. El punto aprobado en la sesión extraordinaria señala la falta de voluntad negociadora del equipo de Collboni con los trabajadores de las bibliotecas. Además del reproche, la oposición ha exigido al Gobierno municipal un nuevo intento de acuerdo y la retirada de las denuncias penales y administrativas contra algunos bibliotecarios. La sesión del pleno había sido forzada por la petición de once regidores de la oposición, buscando desencallar un conflicto laboral que se encuentra enquistado desde mayo.. Frente a las críticas de la oposición, el concejal de Cultura, Xavier Marcé, ha lamentado los “intereses más electorales que laborales” de los grupos municipales y les ha pedido sentido institucional, ya que, según él, el conflicto no atañe únicamente al Consistorio.. Antes de que comenzara la sesión, 15 representantes de este sector, tradicionalmente feminizado, se han concentrado frente a la sede del Ayuntamiento luciendo una gran pancarta negra en la que se leía “Bibliotecas en lucha, defendamos nuestras bibliotecas”. Posteriormente, los representantes del comité de empresa, integrado por la Intersindical y la CGT, han entrado al Ayuntamiento para asistir al pleno.. Pau Solsona, bibliotecario de 36 años y portavoz de la agrupación, ha explicado que, aunque agradece la presión que ha hecho la oposición, encaraba el pleno con poco optimismo. Ha recordado en los plenos de mayo y junio ya se había instado al Consitorio a pactar mejoras laborales. No se ha cumplido ese mandato y no se ha producido ninguna renegociación.. “Tenemos precedentes que nos hacen pensar que no servirá de mucho. Desde el primer pleno no se ha hecho ningún esfuerzo real para cumplir lo que se aprobó”, ha ctiticado. Aun así, tanto Solsona como sus compañeros insisten: “Queremos que Collboni dé la cara”.. El inicio del conflicto se remonta a diciembre de 2025. Solsona ha explicado que en las bibliotecas hay dos grupos de trabajadores: los auxiliares, que son la mayoría y que ya están bajo el convenio del Ayuntamiento, y el personal bibliotecario, que tiene un convenio propio de la Diputación de Barcelona. El pasado diciembre se quiso unificar a toda la plantilla bajo el convenio del Ayuntamiento. El bibliotecario ha matizado que el personal bibliotecario es personal laboral y no funcionario; el cambio no puede hacerse automáticamente y debe negociarse. El conflicto surgió cuando, en esa integración, el Ayuntamiento quiso introducir otros cambios en las condiciones.. Las condiciones de la jornada laboral es el primer escollo de la negociación. “Es cierto que esa reforma mejora algunos aspectos de los horarios actuales, pero perpetúa los problemas de conciliación”, ha explicado Solsona, que agrega que algunos días hacen jornadas de hasta once horas. La nueva propuesta sería trabajar de nueve de la mañana a ocho de la tarde, con dos horas de pausa en medio. “Sobre el papel ya no serían once horas seguidas, pero en la práctica seguiríamos dedicando prácticamente el mismo tiempo al trabajo”, ha sentenciado.. La plantilla también reivindica que no recibe ningún reconocimiento económico específico previsto en otros servicios de atención al público que realizan trámites como las Oficinas de Atención Ciudadana (OAC). Durante la última campaña extraordinaria de regularización de extranjeros, ejemplifican, recibieron un aluvión de solicitudes del certificado del carnet de bibliotecas. Este fue considerado uno de los documentos no oficiales autorizados durante el proceso de regularización.. Por otra parte, Solsona ha apuntado a que el Ayuntamiento no prevé llegar a un acuerdo con los bibliotecarios para poder trasladar la negociación a la mesa general, donde decidirán el Ayuntamiento y sindicatos que tienen mayoría, como CCOO y UGT, pero que no tienen representación en el colectivo de los trabajadores de las bibliotecas.
Una sesión extraordinaria del pleno municipal insta al Gobierno municipal a resolver el conflicto laboral
