El profesor Silvio Garattini, una de las figuras más reconocidas de la farmacología y la oncología italianas, explicó en el programa La volta buona que la actual emergencia por calor representa una situación “nueva” para la que no existe experiencia previa comparable. Subrayó que este calor intenso no se parece a los episodios del pasado y que, cuanto más se logre evitar la exposición, mejor será para la salud. Garattini advirtió que el cerebro es especialmente sensible al calor, hasta el punto de que la exposición excesiva puede provocar daños importantes. Por ello, recomendó salir solo cuando la temperatura sea baja y hacerlo bien cubiertos, no para abrigarse, sino para evitar el exceso de radiación y calor directo. El especialista insistió en que, durante episodios de calor extremo, conviene no exagerar con la comida y mantener una alimentación relativamente ligera. Recordó que las cremas solares protegen la piel, pero no protegen órganos internos, por lo que no deben interpretarse como una defensa global frente al calor. Medicación y presión arterial: consultar al médico es esencial Garattini explicó que el calor provoca vasodilatación, lo que puede reducir la presión arterial. En personas que toman fármacos antihipertensivos u otros medicamentos que influyen en la presión, esto puede requerir ajustes de dosis, siempre bajo supervisión médica. Recomendó consultar al propio médico para valorar posibles modificaciones, ya que en muchos casos es necesario disminuir las dosis. Sobre las bebidas alcohólicas, Garattini fue categórico señalando que el alcohol es cancerígeno, independientemente de la tradición cultural que lo rodee. Señaló que la cerveza contiene alrededor del 4,5% de alcohol, el vino entre el 12% y el 15%, y los licores cerca del 40%, y que el riesgo aumenta proporcionalmente al contenido alcohólico. Recordó que los investigadores deben ofrecer información basada en evidencia, y que cada persona decide cómo actuar, pero las conclusiones científicas no pueden cambiarse.
El farmacólogo italiano alerta sobre los riesgos neurológicos del calor extremo y recomienda limitar la exposición, ajustar la alimentación y revisar la medicación
El profesor Silvio Garattini, una de las figuras más reconocidas de la farmacología y la oncología italianas, explicó en el programa La volta buona que la actual emergencia por calor representa una situación “nueva” para la que no existe experiencia previa comparable. Subrayó que este calor intenso no se parece a los episodios del pasado y que, cuanto más se logre evitar la exposición, mejor será para la salud.Garattini advirtió que el cerebro es especialmente sensible al calor, hasta el punto de que la exposición excesiva puede provocar daños importantes. Por ello, recomendó salir solo cuando la temperatura sea baja y hacerlo bien cubiertos, no para abrigarse, sino para evitar el exceso de radiación y calor directo.El especialista insistió en que, durante episodios de calor extremo, conviene no exagerar con la comida y mantener una alimentación relativamente ligera. Recordó que las cremas solares protegen la piel, pero no protegen órganos internos, por lo que no deben interpretarse como una defensa global frente al calor.Garattini explicó que el calor provoca vasodilatación, lo que puede reducir la presión arterial. En personas que toman fármacos antihipertensivos u otros medicamentos que influyen en la presión, esto puede requerir ajustes de dosis, siempre bajo supervisión médica. Recomendó consultar al propio médico para valorar posibles modificaciones, ya que en muchos casos es necesario disminuir las dosis.Sobre las bebidas alcohólicas, Garattini fue categórico señalando que el alcohol es cancerígeno, independientemente de la tradición cultural que lo rodee. Señaló que la cerveza contiene alrededor del 4,5% de alcohol, el vino entre el 12% y el 15%, y los licores cerca del 40%, y que el riesgo aumenta proporcionalmente al contenido alcohólico.Recordó que los investigadores deben ofrecer información basada en evidencia, y que cada persona decide cómo actuar, pero las conclusiones científicas no pueden cambiarse.
