Los incendios en los departamentos de Gironda y Las Landas han provocado ya el desalojo de 200.000 personas. El Gobierno anuncia un refuerzo del dispositivo militar
El enorme fuego forestal que se inició el miércoles en el departamento de Gironda, en el suroeste de Francia, sigue avanzando y se acerca ya a 30 kilómetros de Burdeos, en cuyos alrededores las autoridades ordenaron la evacuación preventiva de siete municipios más. Algunos se sitúan a solo una decena de kilómetros de la ciudad (268.000 habitantes).La prefecta de Gironda y Nueva Aquitania, Sophie Bricas, tomó la medida el viernes tras constatar un cambio en la dirección del viento. Ordenó el desalojo de Le Haillan, Eysines y Mérignac, el suburbio más grande de Burdeos, donde está el aeropuerto. Los vecinos de Saint-Médard-en-Jalles, Saint-Jean-d’Illac, Martignas-sur-Jalle y Saint-Aubin-de-Médoc también tendrán que abandonar sus casas de manera preventiva. Todos estos municipios suman una población de más de 60.000 personas. El municipio de Saint-Médard-en-Jalles se considera, además, zona de riesgo, pues alberga una planta industrial, operada conjuntamente por ArianeGroup y Roxel, que produce oxidante para el cohete europeo Ariane.Un bombero lucha contra las llamas en Lege-Cap-Ferret, en la noche del 24 de julio, en el suroeste de Francia. DAMIEN REMBERT / HANDOUT (EFE)El fuego, declarado al norte de la turística bahía de Arcachon el miércoles a mediodía, ha calcinado ya 30.000 hectáreas, casi tres veces la superficie de París, y es uno de los más devastadores de las últimas décadas. Hay unas 200.000 personas evacuadas, tanto en Gironda como el departamento vecino de Las Landas, donde hay otro gran incendio. Todos los desalojados están siendo trasladados a pueblos vecinos y en Burdeos se ha habilitado el parque de exposiciones para poder acoger a 3.500 personas, residentes de las zonas afectadas y también turistas que pasaban sus vacaciones en esta zona costera.El presidente francés, Emmanuel Macron, convocó el viernes por la noche la célula de crisis ministerial junto con el primer ministro, Sébastien Lecornu, y ordenó la movilización de 500 militares más, que se unirán al medio millar que ya hay sobre el terreno, para reforzar el dispositivo de seguridad civil ante la catástrofe. Se acordó también el envío de 1,5 millones de mascarillas para proteger a los servicios de emergencia y a la población de la zona expuesta al humo. Tras la reunión de la célula de crisis, Lecornu señaló que los incendios han alcanzado un nivel “sin precedentes” y añadió que se ordenarán nuevas evacuaciones allí donde sea necesario. Según el primer ministro, el incendio de Gironda presenta un fenómeno de “fuego convectivo”, capaz de generar sus propios vientos y acelerar así la propagación y cambiar bruscamente de dirección. El sábado ordenó el envío a la zona de un Airbus A400M para reforzar las labores de extinción. Se trata de un avión, en principio, de transporte militar, pero que tiene la capacidad de tres hidroaviones Canadair. En Las Landas, el departamento al sur, donde el segundo gran incen
El enorme fuego forestal que se inició el miércoles en el departamento de Gironda, en el suroeste de Francia, sigue avanzando y se acerca ya a 30 kilómetros de Burdeos, en cuyos alrededores las autoridades han ordenado la evacuación preventiva de siete municipios más. Algunos se sitúan a solo una decena de kilómetros de la ciudad (268.000 habitantes), por lo que el Gobierno baraja todos los escenarios posibles de crisis. No obstante, este sábado sopla menos viento y han bajado las temperaturas, lo que, unido a la lluvia, ha reducido la virulencia de las llamas. Seguir leyendo
