La información, recogida en la Encuesta de Presupuestos Familiares del INE, muestra que el gasto medio anual por hogar volvió a crecer en 2025
El coste de la vivienda continúa siendo uno de los principales quebraderos de cabeza para las familias españolas, especialmente para los jóvenes que intentan acceder a una casa. Los últimos datos reflejan que los gastos relacionados con la vivienda y los suministros básicos siguen absorbiendo una parte muy importante del presupuesto doméstico, hasta el punto de representar el 33,2% del gasto total de los hogares.La información, recogida en la Encuesta de Presupuestos Familiares del INE, muestra que el gasto medio anual por hogar volvió a crecer en 2025, registrando un aumento del 3,1% respecto al ejercicio anterior y situándose en 35.101 euros, la cifra más elevada de la serie histórica.Además, tres grandes partidas —vivienda, alimentación y transporte— concentran conjuntamente el 60,7% de todo el presupuesto disponible de las familias.El gasto medio de los hogares sigue aumentandoDe acuerdo con el estudio, cada hogar destinó de media 35.101 euros al año, lo que supone un incremento del 3,1%.La mayor parte de ese desembolso corresponde a la vivienda y los suministros básicos, como agua, electricidad y gas, con un gasto medio de 11.665 euros, tras experimentar un crecimiento del 5,8%.En segundo lugar se sitúan la alimentación y las bebidas no alcohólicas, con una media anual de 5.626 euros, un 4,4% más que el año anterior.Por su parte, el transporte y la movilidad representaron un gasto medio de 4.020 euros por familia, lo que equivale a un incremento del 3,7%.Si se analiza el gasto por persona, la cifra alcanza los 14.066 euros anuales, un 3,2% superior a la registrada anteriormente.La diferencia entre hogares con más y menos ingresosEl informe también pone de manifiesto que el peso de estos gastos no afecta de la misma forma a todas las familias.En los hogares con menores ingresos, la vivienda y la alimentación absorben el 61,5% del presupuesto total, dejando muy poco margen para el ahorro o para hacer frente a gastos imprevistos. Solo la vivienda representa el 41,9% del gasto de estas familias.En cambio, los hogares con mayor capacidad económica destinan el 41,2% de su presupuesto a vivienda y alimentación. Esta diferencia les permite dedicar alrededor del 33,6% de sus recursos a partidas como el ocio, la cultura, los viajes o la restauración, reflejando una importante brecha en la distribución del gasto entre los distintos niveles de renta.
El coste de la vivienda continúa siendo uno de los principales quebraderos de cabeza para las familias españolas, especialmente para los jóvenes que intentan acceder a una casa. Los últimos datos reflejan que los gastos relacionados con la vivienda y los suministros básicos siguen absorbiendo una parte muy importante del presupuesto doméstico, hasta el punto de representar el 33,2% del gasto total de los hogares. La información, recogida en la Encuesta de Presupuestos Familiares del INE, muestra que el gasto medio anual por hogar volvió a crecer en 2025, registrando un aumento del 3,1% respecto al ejercicio anterior y situándose en 35.101 euros, la cifra más elevada de la serie histórica. Además, tres grandes partidas —vivienda, alimentación y transporte— concentran conjuntamente el 60,7% de todo el presupuesto disponible de las familias. El gasto medio de los hogares sigue aumentando De acuerdo con el estudio, cada hogar destinó de media 35.101 euros al año, lo que supone un incremento del 3,1%. La mayor parte de ese desembolso corresponde a la vivienda y los suministros básicos, como agua, electricidad y gas, con un gasto medio de 11.665 euros, tras experimentar un crecimiento del 5,8%. En segundo lugar se sitúan la alimentación y las bebidas no alcohólicas, con una media anual de 5.626 euros, un 4,4% más que el año anterior. Por su parte, el transporte y la movilidad representaron un gasto medio de 4.020 euros por familia, lo que equivale a un incremento del 3,7%. Si se analiza el gasto por persona, la cifra alcanza los 14.066 euros anuales, un 3,2% superior a la registrada anteriormente. La diferencia entre hogares con más y menos ingresos El informe también pone de manifiesto que el peso de estos gastos no afecta de la misma forma a todas las familias. En los hogares con menores ingresos, la vivienda y la alimentación absorben el 61,5% del presupuesto total, dejando muy poco margen para el ahorro o para hacer frente a gastos imprevistos. Solo la vivienda representa el 41,9% del gasto de estas familias. En cambio, los hogares con mayor capacidad económica destinan el 41,2% de su presupuesto a vivienda y alimentación. Esta diferencia les permite dedicar alrededor del 33,6% de sus recursos a partidas como el ocio, la cultura, los viajes o la restauración, reflejando una importante brecha en la distribución del gasto entre los distintos niveles de renta.
