Un manuscrito de casi 500 años con la firma original de Hernán Cortés volvió a México el pasado 18 de mayo después de más de tres décadas desaparecido. Fue el FBI quien entregó el documento a representantes de la Secretaría de Relaciones Exteriores mexicana, poniendo fin a un proceso de recuperación que arrancó formalmente en 2024 y que había exigido años de trabajo jurídico y pericial entre ambos países.
El regreso del manuscrito al Archivo General de la Nación (AGN) fue anunciado oficialmente el martes de la semana pasada por la Cancillería mexicana.
El documento en cuestión es un libramiento de pago fechado el 20 de febrero de 1527, que forma parte del volumen 362, legajo 203 del fondo Hospital de Jesús, una de las colecciones históricas más antiguas y de mayor valor del AGN.
México estuvo privada de una pieza irrepetible
Su robo, que las autoridades atribuyen a un robo intencionado orientado al mercado internacional de antigüedades, privó a México de una pieza irrepetible: un testimonio directo de la administración colonial en los primeros años de la Nueva España, con la firma manuscrita del propio conquistador extremeño.
El rastro del documento apareció en mayo de 2022, cuando las autoridades mexicanas detectaron que la casa de subastas británica Paul Fraser Collectibles estaba intentando venderlo en Estados Unidos. A partir de ese momento, especialistas del AGN elaboraron informes técnicos y análisis que acreditaron tanto la autenticidad del manuscrito como su pertenencia al archivo nacional.
Con esa documentación en mano, la Fiscalía General de la República (FGR) presentó una denuncia formal e inició las gestiones de repatriación junto a las autoridades estadounidenses.
El proceso no fue rápido. Las negociaciones y trámites legales se prolongaron durante casi cuatro años hasta que el documento quedó bajo custodia de la Embajada de México en Washington en agosto del año pasado. Desde allí, y tras completar los procedimientos oficiales, el FBI hizo entrega formal del manuscrito a funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores el 18 de mayo, permitiendo que el libramiento volviera al AGN.
«El patrimonio documental de México no se vende»
«El patrimonio documental de México no se vende, se protege, se preserva y se honra como parte esencial de nuestra historia», señalaron en un comunicado conjunto la Cancillería y el Archivo.
Además, esta recuperación se incluye en una estrategia más amplia que México viene desarrollando desde el sexenio de Andrés Manuel López Obrador para reclamar piezas de su patrimonio cultural que se encuentran ilícitamente en el extranjero. La actual presidenta, Claudia Sheinbaum, ha mantenido esa política desde su llegada al poder en octubre de 2024, y el caso del documento de Cortés es uno de los resultados más visibles de esa línea de trabajo, que combina vías diplomáticas, judiciales y periciales.
Sin embargo, el regreso de este manuscrito no lo es todo. Las autoridades mexicanas reconocen que el libramiento recuperado formaba parte de un grupo más amplio de folios con firmas de Hernán Cortés sustraídos del mismo fondo archivístico, y que otros documentos de esa misma colección siguen sin aparecer.
Un manuscrito de casi 500 años con la firma original de Hernán Cortés volvió a México el pasado 18 de mayo después de más de tres décadas desaparecido. Fue el FBI quien entregó el documento a representantes de la Secretaría de Relaciones Exteriores mexicana, poniendo fin a un proceso de recuperación que arrancó formalmente en 2024 y que había exigido años de trabajo jurídico y pericial entre ambos países.. El regreso del manuscrito al Archivo General de la Nación (AGN) fue anunciado oficialmente el martes de la semana pasada por la Cancillería mexicana.. El documento en cuestión es un libramiento de pago fechado el 20 de febrero de 1527, que forma parte del volumen 362, legajo 203 del fondo Hospital de Jesús, una de las colecciones históricas más antiguas y de mayor valor del AGN.. México estuvo privada de una pieza irrepetible. Su robo, que las autoridades atribuyen a un robo intencionado orientado al mercado internacional de antigüedades, privó a México de una pieza irrepetible: un testimonio directo de la administración colonial en los primeros años de la Nueva España, con la firma manuscrita del propio conquistador extremeño.. El rastro del documento apareció en mayo de 2022, cuando las autoridades mexicanas detectaron que la casa de subastas británica Paul Fraser Collectibles estaba intentando venderlo en Estados Unidos. A partir de ese momento, especialistas del AGN elaboraron informes técnicos y análisis que acreditaron tanto la autenticidad del manuscrito como su pertenencia al archivo nacional.. Con esa documentación en mano, la Fiscalía General de la República (FGR) presentó una denuncia formal e inició las gestiones de repatriación junto a las autoridades estadounidenses.. El proceso no fue rápido. Las negociaciones y trámites legales se prolongaron durante casi cuatro años hasta que el documento quedó bajo custodia de la Embajada de México en Washington en agosto del año pasado. Desde allí, y tras completar los procedimientos oficiales, el FBI hizo entrega formal del manuscrito a funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores el 18 de mayo, permitiendo que el libramiento volviera al AGN.. «El patrimonio documental de México no se vende». «El patrimonio documental de México no se vende, se protege, se preserva y se honra como parte esencial de nuestra historia», señalaron en un comunicado conjunto la Cancillería y el Archivo.. Además, esta recuperación se incluye en una estrategia más amplia que México viene desarrollando desde el sexenio de Andrés Manuel López Obrador para reclamar piezas de su patrimonio cultural que se encuentran ilícitamente en el extranjero. La actual presidenta, Claudia Sheinbaum, ha mantenido esa política desde su llegada al poder en octubre de 2024, y el caso del documento de Cortés es uno de los resultados más visibles de esa línea de trabajo, que combina vías diplomáticas, judiciales y periciales.. Sin embargo, el regreso de este manuscrito no lo es todo. Las autoridades mexicanas reconocen que el libramiento recuperado formaba parte de un grupo más amplio de folios con firmas de Hernán Cortés sustraídos del mismo fondo archivístico, y que otros documentos de esa misma colección siguen sin aparecer.
El libramiento de pago fechado el 20 de febrero de 1527 fue localizado en una casa de subastas británica que pretendía venderlo en Estados Unidos, dentro de un proceso de repatriación que se ha prolongado durante casi cuatro años
Un manuscrito de casi 500 años con la firma original de Hernán Cortés volvió a México el pasado 18 de mayo después de más de tres décadas desaparecido. Fue el FBI quien entregó el documento a representantes de la Secretaría de Relaciones Exteriores mexicana, poniendo fin a un proceso de recuperación que arrancó formalmente en 2024 y que había exigido años de trabajo jurídico y pericial entre ambos países.. El regreso del manuscrito al Archivo General de la Nación (AGN) fue anunciado oficialmente el martes de la semana pasada por la Cancillería mexicana.. El documento en cuestión es un libramiento de pago fechado el 20 de febrero de 1527, que forma parte del volumen 362, legajo 203 del fondo Hospital de Jesús, una de las colecciones históricas más antiguas y de mayor valor del AGN.. México estuvo privada de una pieza irrepetible. Su robo, que las autoridades atribuyen a un robo intencionado orientado al mercado internacional de antigüedades, privó a México de una pieza irrepetible: un testimonio directo de la administración colonial en los primeros años de la Nueva España, con la firma manuscrita del propio conquistador extremeño.. El rastro del documento apareció en mayo de 2022, cuando las autoridades mexicanas detectaron que la casa de subastas británica Paul Fraser Collectibles estaba intentando venderlo en Estados Unidos. A partir de ese momento, especialistas del AGN elaboraron informes técnicos y análisis que acreditaron tanto la autenticidad del manuscrito como su pertenencia al archivo nacional.. Con esa documentación en mano, la Fiscalía General de la República (FGR) presentó una denuncia formal e inició las gestiones de repatriación junto a las autoridades estadounidenses.. El proceso no fue rápido. Las negociaciones y trámites legales se prolongaron durante casi cuatro años hasta que el documento quedó bajo custodia de la Embajada de México en Washington en agosto del año pasado. Desde allí, y tras completar los procedimientos oficiales, el FBI hizo entrega formal del manuscrito a funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores el 18 de mayo, permitiendo que el libramiento volviera al AGN.. «El patrimonio documental de México no se vende». «El patrimonio documental de México no se vende, se protege, se preserva y se honra como parte esencial de nuestra historia», señalaron en un comunicado conjunto la Cancillería y el Archivo.. Además, esta recuperación se incluye en una estrategia más amplia que México viene desarrollando desde el sexenio de Andrés Manuel López Obrador para reclamar piezas de su patrimonio cultural que se encuentran ilícitamente en el extranjero. La actual presidenta, Claudia Sheinbaum, ha mantenido esa política desde su llegada al poder en octubre de 2024, y el caso del documento de Cortés es uno de los resultados más visibles de esa línea de trabajo, que combina vías diplomáticas, judiciales y periciales.. Sin embargo, el regreso de este manuscrito no lo es todo. Las autoridades mexicanas reconocen que el libramiento recuperado formaba parte de un grupo más amplio de folios con firmas de Hernán Cortés sustraídos del mismo fondo archivístico, y que otros documentos de esa misma colección siguen sin aparecer.
