Asegura que la decisión supone un «ataque frontal a la autoridad del comandante»
Nuevo roce entre los pilotos y Ryanair. El sindicato de pilotos Sepla ha denunciado este jueves lo que consideran el injustificado despido de un comandante de Ryanair con base en Barcelona por, en su opinión, «priorizar la seguridad operacional sobre la productividad», lo que supone «un ataque frontal a la autoridad del comandante, a la cultura justa y al sistema europeo de gestión de la seguridad».En una nota, el sindicato explica que el despido se produjo tras una operación en la que, tras aplicar la «discrecionalidad del comandante» para completar la actividad de vuelo, el piloto decidió ampliar posteriormente el periodo de descanso de la tripulación porque consideró que era la decisión más segura para la operativa.Además, Sepla muestra su «profunda preocupación» por el creciente número de reuniones operacionales en las que los pilotos son llamados a justificar decisiones adoptadas durante la operación.Si esta petición de explicaciones es percibida como un proceso coercitivo o como el paso previo a medidas disciplinarias, «deja de ser una herramienta de aprendizaje para convertirse en un mecanismo de presión», según el sindicato.La comunicación remitida por la compañía al piloto despedido reconoce que el comandante ejerció esa discrecionalidad para finalizar la operación y que, posteriormente, amplió el descanso de la tripulación, hechos que han servido de base para el procedimiento disciplinario que ha culminado con su despido.El Sepla añade que el verdadero problema trasciende el caso individual, porque el mensaje que se traslada al conjunto de los pilotos es «profundamente preocupante: adoptar una decisión conservadora en materia de seguridad puede acarrear consecuencias disciplinarias e incluso costar el puesto de trabajo».La autoridad del comandante, explica, es uno de los pilares esenciales sobre los que se sustenta la seguridad aérea.Así, cuando un comandante considera que las circunstancias operacionales requieren el uso de la discrecionalidad o que el descanso inicialmente previsto puede no ser suficiente para garantizar una operación segura, debe poder actuar exclusivamente conforme a su criterio profesional, libre de cualquier presión o temor a represalias.»Ningún comandante debería verse obligado a elegir entre proteger la seguridad del vuelo y proteger su empleo», concluye Sepla.El sindicato ha hecho un llamamiento a Ryanair para que rectifique esta decisión y reafirme su compromiso con una esa cultura justa, en la que «el criterio profesional de los comandantes sea respetado y ninguna decisión adoptada de buena fe en defensa de la seguridad pueda convertirse en motivo de sanción o despido».La normativa europea sobre limitaciones de actividad y descanso (FTL) reconoce un papel central al juicio profesional del comandante y exige que las organizaciones desarrollen una auténtica cultura justa («just culture»), en la que las decisiones relacionadas con la seguridad puedan adoptarse sin miedo a sancio
Nuevo roce entre los pilotos y Ryanair. El sindicato de pilotos Sepla ha denunciado este jueves lo que consideran el injustificado despido de un comandante de Ryanair con base en Barcelona por, en su opinión, «priorizar la seguridad operacional sobre la productividad», lo que supone «un ataque frontal a la autoridad del comandante, a la cultura justa y al sistema europeo de gestión de la seguridad». En una nota, el sindicato explica que el despido se produjo tras una operación en la que, tras aplicar la «discrecionalidad del comandante» para completar la actividad de vuelo, el piloto decidió ampliar posteriormente el periodo de descanso de la tripulación porque consideró que era la decisión más segura para la operativa. Además, Sepla muestra su «profunda preocupación» por el creciente número de reuniones operacionales en las que los pilotos son llamados a justificar decisiones adoptadas durante la operación. Si esta petición de explicaciones es percibida como un proceso coercitivo o como el paso previo a medidas disciplinarias, «deja de ser una herramienta de aprendizaje para convertirse en un mecanismo de presión», según el sindicato. La comunicación remitida por la compañía al piloto despedido reconoce que el comandante ejerció esa discrecionalidad para finalizar la operación y que, posteriormente, amplió el descanso de la tripulación, hechos que han servido de base para el procedimiento disciplinario que ha culminado con su despido. El Sepla añade que el verdadero problema trasciende el caso individual, porque el mensaje que se traslada al conjunto de los pilotos es «profundamente preocupante: adoptar una decisión conservadora en materia de seguridad puede acarrear consecuencias disciplinarias e incluso costar el puesto de trabajo». La autoridad del comandante, explica, es uno de los pilares esenciales sobre los que se sustenta la seguridad aérea. Así, cuando un comandante considera que las circunstancias operacionales requieren el uso de la discrecionalidad o que el descanso inicialmente previsto puede no ser suficiente para garantizar una operación segura, debe poder actuar exclusivamente conforme a su criterio profesional, libre de cualquier presión o temor a represalias. «Ningún comandante debería verse obligado a elegir entre proteger la seguridad del vuelo y proteger su empleo», concluye Sepla. El sindicato ha hecho un llamamiento a Ryanair para que rectifique esta decisión y reafirme su compromiso con una esa cultura justa, en la que «el criterio profesional de los comandantes sea respetado y ninguna decisión adoptada de buena fe en defensa de la seguridad pueda convertirse en motivo de sanción o despido». La normativa europea sobre limitaciones de actividad y descanso (FTL) reconoce un papel central al juicio profesional del comandante y exige que las organizaciones desarrollen una auténtica cultura justa («just culture»), en la que las decisiones relacionadas con la seguridad puedan adoptarse
