España inauguró el medallero en los Campeonatos de Europa de natación con dos platas. Los metales llegaron con Lilou Lluis e Iris Tió en dúo libre y con Dennis González e Iris Tió en el dúo mixto libre. En la primera final, el oro estuvo a seis décimas en la segunda sólo fueron dos. Lluis y Tió llegaban a la final como vigentes campeonas del mundo y en la ronda preliminar habían logrado la primera plaza por delante de Grecia y de Rusia. Las nadadoras españolas no pudieron conservar la posición en la final tras ver como los jueces calificaron con una nota de 315,6442 unidades, siete décimas de punto menos que en la preliminar, su rutina «Esencia de la feminidad». De nada les valió a Lilou Lluis e Iris Tió mejorar ligerísimamente su puntuación en la impresión artística, ante el «subidón» de las griegas Anna Maria y Eirini Marina Alexandri, que mejoraron en casi cuatro puntos la nota que lograron en la fase previa. Y es que a las hermanas Alexandri no puede haberles sentado mejor el regreso a su país natal, Grecia, tras haber competido los últimos once años, con éxito, bajo bandera austríaca. Si en la primera jornada Anna Maria y Eirini Marina Alexandri se proclamaron campeonas de Europa en la final del dúo técnico, las helenas volvieron a subir a los más alto del podio en la final del dúo mixto con una sublime interpretación de la rutina «La historia de dos hermanas vampiras». Un ejercicio en el que las Alexandri no sólo demostraron su maestría técnica sino también su capacidad para emocionar. La mezcla perfecta entre técnica e interpretación permitió al dúo griego sumar 316,3315 puntos, que permitieron a las hermanas Alexandri arrebatar el oro a España por seis décimas de punto, 0,6873. Diferencia escasa, pero suficiente para condenar a la plata a un equipo español, que como ya quedó claro en la final del dúo mixto, va a tener que elevar el grado de dificultad de sus rutinas para poder alcanzar el oro. Y es que el peligro para España no sólo viene de las griegas, sino también de Rusia, que regresa en estos Europeos, aunque todavía bajo bandera neutral, a una cita continental en la que no participaba desde el año 2021 a causa de las sanciones impuestas al país eslavo. De la mano de Maiia Doroshko y Aleksandra Shmidt, que deslumbraron con su velocidad y ejecución, Rusia se colgó la medalla de bronce con 310,4407 puntos. Dennis González e Iris Tió tuvieron como verdugos al dúo británico formado por Isabelle Thorpe y Ranjuo Tomblin en la final del dúo mixto. La plata se debió al menor grado de dificultad del ejercicio de la pareja española frente a la rutina más compleja de la británica. Dennis e Iris, oro el pasado año en los Europeos de Funchal, tenían que a brillar como nunca en la faceta artística para poder compensar el menor grado de complejidad de su actuación. Fueron muy brillantes con su emocionante interpretación del «Babe I’m gonna leave you» de Led Zeppelin, pero
Iris Tió logró el doblete con Lilou Lluis y Dennis González en dúo libre y dúo libre mixto. España debe aumentar la dificultad de sus rutinas para poder pelear por el oro
España inauguró el medallero en los Campeonatos de Europa de natación con dos platas. Los metales llegaron con Lilou Lluis e Iris Tió en dúo libre y con Dennis González e Iris Tió en el dúo mixto libre. En la primera final, el oro estuvo a seis décimas en la segunda sólo fueron dos.Lluis y Tió llegaban a la final como vigentes campeonas del mundo y en la ronda preliminar habían logrado la primera plaza por delante de Grecia y de Rusia. Las nadadoras españolas no pudieron conservar la posición en la final tras ver como los jueces calificaron con una nota de 315,6442 unidades, siete décimas de punto menos que en la preliminar, su rutina «Esencia de la feminidad».De nada les valió a Lilou Lluis e Iris Tió mejorar ligerísimamente su puntuación en la impresión artística, ante el «subidón» de las griegas Anna Maria y Eirini Marina Alexandri, que mejoraron en casi cuatro puntos la nota que lograron en la fase previa. Y es que a las hermanas Alexandri no puede haberles sentado mejor el regreso a su país natal, Grecia, tras haber competido los últimos once años, con éxito, bajo bandera austríaca.Si en la primera jornada Anna Maria y Eirini Marina Alexandri se proclamaron campeonas de Europa en la final del dúo técnico, las helenas volvieron a subir a los más alto del podio en la final del dúo mixto con una sublime interpretación de la rutina «La historia de dos hermanas vampiras». Un ejercicio en el que las Alexandri no sólo demostraron su maestría técnica sino también su capacidad para emocionar.La mezcla perfecta entre técnica e interpretación permitió al dúo griego sumar 316,3315 puntos, que permitieron a las hermanas Alexandri arrebatar el oro a España por seis décimas de punto, 0,6873. Diferencia escasa, pero suficiente para condenar a la plata a un equipo español, que como ya quedó claro en la final del dúo mixto, va a tener que elevar el grado de dificultad de sus rutinas para poder alcanzar el oro.Y es que el peligro para España no sólo viene de las griegas, sino también de Rusia, que regresa en estos Europeos, aunque todavía bajo bandera neutral, a una cita continental en la que no participaba desde el año 2021 a causa de las sanciones impuestas al país eslavo. De la mano de Maiia Doroshko y Aleksandra Shmidt, que deslumbraron con su velocidad y ejecución, Rusia se colgó la medalla de bronce con 310,4407 puntos.Dennis González e Iris Tió tuvieron como verdugos al dúo británico formado por Isabelle Thorpe y Ranjuo Tomblin en la final del dúo mixto. La plata se debió al menor grado de dificultad del ejercicio de la pareja española frente a la rutina más compleja de la británica. Dennis e Iris, oro el pasado año en los Europeos de Funchal, tenían que a brillar como nunca en la faceta artística para poder compensar el menor grado de complejidad de su actuación. Fueron muy brillantes con su emocionante interpretación del «Babe I’m gonna leave you» de Led Zeppelin, pero se que
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