El Real Madrid de Mourinho jugó su primer partido de pretemporada de verdad, con público, más allá de las pruebas de Valdebebas, y el equipo español empató con la Fiorentina en Austria, y mostró algunas pinceladas de lo que quiere ser. Es absurdo sacar conclusiones absolutistas de un partido el 1 de agosto con la mitad del equipo todavía de vacaciones por el Mundial, pero estos encuentros sirven para ir ajustándose o para que los canteranos den un paso adelante. Lo hizo Ciria, muy activo por la banda izquierda y autor del segundo gol madridista, tras una acción combinativa que empezó Trent Alexander-Arnold y a la que dio continuidad Camavinga hasta el remate final. El primer tanto había sido de Endrick, que también tiene mucho que decir en estos partidos después de ser cedido el pasado enero al Olympique de Lyon. El brasileño remató con la zurda un centro atrás de Carreras. La jugada la comenzó Arda Güler con un pase filtrado. El turco apunta a tener peso en el conjunto de Mou. Con libertad de movimientos, fue quien puso la calidad con el balón e incluso se le ve cada vez con más confianza, con los gestos con las manos ayudando a sus compañeros a encontrar el mejor colocado: aquí, allá… Por momentos iba señalando al que tenía la pelota dónde podía encontrar espacios. Cuando el esférico le llegaba a él trataba de darle velocidad, o de cambiar el sentido del juego con pases largos. Tuvo mucha posesión el Real Madrid en la primera parte y presionó bien, para prácticamente anular a la Fiorentina, pese a las buenas maneras del centrocampista costamarfileño veinteañero Oulai. En la banda derecha debutó Dumfries, pero en una posición más adelantada de lo habitual. Suele jugar de lateral, pero la prueba de Mourinho fue que en la salida de balón Trent se fuera al centro para formar una especie de línea de tres centrales, y que los laterales, Carreras y Dumfries, tuvieran más libertad para subir, casi como carrileros. La posición la aprovechó Trent para participar más en la salida de balón, para potenciar sus cualidades, pues es uno de los futbolistas con mejor trato de pelota de la plantilla. La potencia de Dumfries por el costado diestro también fue latente y constante. A la Fiorentina le costó mucho poder juntar pases. Cuando lo consiguió al final del primer tiempo, en una jugada protagonizada por un excanterano madridista como Álex Jiménez, encontró el gol de Piccoli. El tanto en su primer remate sirvió a los italianos para creérselo un poquito más. Regresaron del vestuario con la intención de ir más arriba y tuvieron unos primeros 20 minutos de la reanudación muy buenos. Remató dos veces Gudmundsson, una de ellas con mucho peligro, lo intentó Mandragora de falta y acertó Kean para empatar de cabeza, cuando apenas llevaba un minuto en el campo. El pase se lo dio Fagioli, que también acababa de entrar. Mourinho no quiso que el carrusel de cambios habitual de estos encuentros llegara
El equipo de Mourinho jugó una buena primera parte, pero la Fiorentina reaccionó tras el descanso en un típico partido de pruebas de pretemporada
El Real Madrid de Mourinho jugó su primer partido de pretemporada de verdad, con público, más allá de las pruebas de Valdebebas, y el equipo español empató con la Fiorentina en Austria, y mostró algunas pinceladas de lo que quiere ser. Es absurdo sacar conclusiones absolutistas de un partido el 1 de agosto con la mitad del equipo todavía de vacaciones por el Mundial, pero estos encuentros sirven para ir ajustándose o para que los canteranos den un paso adelante. Lo hizo Ciria, muy activo por la banda izquierda y autor del segundo gol madridista, tras una acción combinativa que empezó Trent Alexander-Arnold y a la que dio continuidad Camavinga hasta el remate final.El primer tanto había sido de Endrick, que también tiene mucho que decir en estos partidos después de ser cedido el pasado enero al Olympique de Lyon. El brasileño remató con la zurda un centro atrás de Carreras. La jugada la comenzó Arda Güler con un pase filtrado. El turco apunta a tener peso en el conjunto de Mou. Con libertad de movimientos, fue quien puso la calidad con el balón e incluso se le ve cada vez con más confianza, con los gestos con las manos ayudando a sus compañeros a encontrar el mejor colocado: aquí, allá… Por momentos iba señalando al que tenía la pelota dónde podía encontrar espacios. Cuando el esférico le llegaba a él trataba de darle velocidad, o de cambiar el sentido del juego con pases largos.Tuvo mucha posesión el Real Madrid en la primera parte y presionó bien, para prácticamente anular a la Fiorentina, pese a las buenas maneras del centrocampista costamarfileño veinteañero Oulai. En la banda derecha debutó Dumfries, pero en una posición más adelantada de lo habitual. Suele jugar de lateral, pero la prueba de Mourinho fue que en la salida de balón Trent se fuera al centro para formar una especie de línea de tres centrales, y que los laterales, Carreras y Dumfries, tuvieran más libertad para subir, casi como carrileros. La posición la aprovechó Trent para participar más en la salida de balón, para potenciar sus cualidades, pues es uno de los futbolistas con mejor trato de pelota de la plantilla. La potencia de Dumfries por el costado diestro también fue latente y constante.A la Fiorentina le costó mucho poder juntar pases. Cuando lo consiguió al final del primer tiempo, en una jugada protagonizada por un excanterano madridista como Álex Jiménez, encontró el gol de Piccoli.El tanto en su primer remate sirvió a los italianos para creérselo un poquito más. Regresaron del vestuario con la intención de ir más arriba y tuvieron unos primeros 20 minutos de la reanudación muy buenos. Remató dos veces Gudmundsson, una de ellas con mucho peligro, lo intentó Mandragora de falta y acertó Kean para empatar de cabeza, cuando apenas llevaba un minuto en el campo. El pase se lo dio Fagioli, que también acababa de entrar.Mourinho no quiso que el carrusel de cambios habitual de estos encuentros llegara pronto. Dio c
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