Aquello de ir creciendo sin hacer ruido ya no se le puede aplicar a Ai Ogura. El japonés viene de las categorías de formación asiáticas que buscan reverdecer laureles del motociclismo nipón y se puede confirmar que ya está aquí. Lleva todo el año progresando, con un estilo que le permite ser el más fuerte siempre en los finales de carrera. Va de menos a más y en las últimas vueltas es inabordable. Eso precisamente fue lo que le permitió ser el primer japonés en ganar un Gran Premio de MotoGP después de 22 años. Makoto Tamada había sido el último en 2004 y ahora Ogura ha puesto el reloj del motociclismo de su país en hora. «Si los números dicen que estoy luchando por el Mundial será que estoy luchando por el Mundial», decía un chico de pocas palabras y que se expresa mejor en la pista. Su fin de semana unido al de su compañero Raúl Fernández ha permitido que su equipo, el Trackhouse, firmara un pleno brutal. Es la escudería satélite de Aprilia y ahora mismo está en mejor forma que la alineación oficial. El sábado ganó Raúl con Ogura segundo y ayer cambiaron las posiciones para que Ai entrase en la historia de Japón. Son dos de los nombres más destacados en un campeonato que no tiene dueño. Parecía que Bezzecchi era el «capo» después de su brillante triunfo en Mugello, pero es que desde entonces trece tristes puntos en tres fines de semana, con varios errores de pilotaje. En la carrera larga de Assen se fue al suelo en la segunda vuelta a más de 180 kilómetros por hora, pasó por la grava y de ahí saltó a una zona de asfalto. Fue un golpe muy feo del que parece que se escapó sin lesiones. Fue trasladado por la tarde al hospital de Groningen para someterse a todo tipo de exámenes. Además de un fuerte golpe, el resbalón le costó el liderato del Mundial de MotoGP, que ahora está en manos de Jorge Martín. «Buen finde, puntitos para la saca. Hemos recuperado velocidad, hemos liderado muchas vueltas así que tenemos que seguir en esa línea, aunque hay que avanzar porque vienen fuerte todos los demás», explicaba en Dazn el madrileño, que se ponía nostálgico al recordar la última vez que dominó el campeonato. Fue en noviembre de 2024, en el Gran Premio de la solidaridad que se tuvo que improvisar en Montmeló ante la imposibilidad de correr en Valencia por las consecuencias de la DANA. «Volver a ser líder después del infierno que pasé significa mucho trabajo y muchas horas de esfuerzo», comentaba respecto al calvario de lesiones que tuvo que pasar al año siguiente, en 2025, del que va saliendo. No pudo ir más allá del tercer puesto por el empuje del Trackhouse, aunque eso le bastó para hacer el «sorpasso» a Bezzecchi. «Estoy intentando mejorar mi base, me faltan horas con esta moto y a veces fuerzo mucho el tren delantero. He cambiado un poco el estilo y ha ido a mejor. Me voy con una «pole» fantástica, un podium que sabe a oro y estas dos semanas de descanso me van a venir bien par
Su última vez en lo más alto de la clasificación de MotoGP fue en noviembre de 2024, cuando ganó el título mundial. Luego llegaron las lesiones
Aquello de ir creciendo sin hacer ruido ya no se le puede aplicar a Ai Ogura. El japonés viene de las categorías de formación asiáticas que buscan reverdecer laureles del motociclismo nipón y se puede confirmar que ya está aquí. Lleva todo el año progresando, con un estilo que le permite ser el más fuerte siempre en los finales de carrera. Va de menos a más y en las últimas vueltas es inabordable. Eso precisamente fue lo que le permitió ser el primer japonés en ganar un Gran Premio de MotoGP después de 22 años. Makoto Tamada había sido el último en 2004 y ahora Ogura ha puesto el reloj del motociclismo de su país en hora. «Si los números dicen que estoy luchando por el Mundial será que estoy luchando por el Mundial», decía un chico de pocas palabras y que se expresa mejor en la pista. Su fin de semana unido al de su compañero Raúl Fernández ha permitido que su equipo, el Trackhouse, firmara un pleno brutal. Es la escudería satélite de Aprilia y ahora mismo está en mejor forma que la alineación oficial. El sábado ganó Raúl con Ogura segundo y ayer cambiaron las posiciones para que Ai entrase en la historia de Japón.Son dos de los nombres más destacados en un campeonato que no tiene dueño. Parecía que Bezzecchi era el «capo» después de su brillante triunfo en Mugello, pero es que desde entonces trece tristes puntos en tres fines de semana, con varios errores de pilotaje. En la carrera larga de Assen se fue al suelo en la segunda vuelta a más de 180 kilómetros por hora, pasó por la grava y de ahí saltó a una zona de asfalto. Fue un golpe muy feo del que parece que se escapó sin lesiones. Fue trasladado por la tarde al hospital de Groningen para someterse a todo tipo de exámenes.Además de un fuerte golpe, el resbalón le costó el liderato del Mundial de MotoGP, que ahora está en manos de Jorge Martín. «Buen finde, puntitos para la saca. Hemos recuperado velocidad, hemos liderado muchas vueltas así que tenemos que seguir en esa línea, aunque hay que avanzar porque vienen fuerte todos los demás», explicaba en Dazn el madrileño, que se ponía nostálgico al recordar la última vez que dominó el campeonato. Fue en noviembre de 2024, en el Gran Premio de la solidaridad que se tuvo que improvisar en Montmeló ante la imposibilidad de correr en Valencia por las consecuencias de la DANA. «Volver a ser líder después del infierno que pasé significa mucho trabajo y muchas horas de esfuerzo», comentaba respecto al calvario de lesiones que tuvo que pasar al año siguiente, en 2025, del que va saliendo. No pudo ir más allá del tercer puesto por el empuje del Trackhouse, aunque eso le bastó para hacer el «sorpasso» a Bezzecchi. «Estoy intentando mejorar mi base, me faltan horas con esta moto y a veces fuerzo mucho el tren delantero. He cambiado un poco el estilo y ha ido a mejor. Me voy con una «pole» fantástica, un podium que sabe a oro y estas dos semanas de descanso me van a venir bien para
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