El nuevo líder de la Reserva Federal, Kevin Warsh, sube un cuarto de punto el precio del dinero por la alta inflación
La Reserva Federal de Estados Unidos ha decido subir los tipos de interés en 25 puntos básicos para tratar de contener la inflación, anclada en una tasa del 3,4% en agosto –tras las caídas de junio y julio– como consecuencia de la presión en los precios por la subida del petróleo y de los carburantes.. El alza, la primera que se produce desde julio de 2023 y la primera que acomete el nuevo presidente de la Reserva Federal, nombrado en mayo pasado, deja el precio del dinero entre el 3,75% y el 4%, lejos aún de un rango restrictivo.. El presidente de la Fed, Kevin Warsh ya apuntó a finales de agosto en un discurso en Jackson Hole su intención de priorizar el control sobre la subida de los precios, acelerada desde que la ruptura de las negociaciones entre la Administración Trump y el régimen iraní derivó en una nueva escalada de las hostilidades y del precio del petróleo.. Esta situación ha encarecido los carburantes a extremos no vistos en Estados Unidos. De hecho, el precio del galón (casi 4 litros) de diésel ha roto todos los techos y está por encima de los seis dólares de promedio, con un alza superior al 80% en nueve meses, mientras que el de la gasolina regular ha superado de media los cuatro dólares el galón, aún lejos de los cinco dólares que marcó en 2022 en el arranque de la invasión rusa de Ucrania, pero en valores que castigan los bolsillos de los estadounidense, muy dependientes del vehículo privado.. También los alimentos están por las nubes tanto en los supermercados como en los restaurantes lo que complica el objetivo de la Fed de contener la inflación en el entorno del 2%.. La primera subida de tipos en 1.148 días estaba más que descontada por los mercados, que a los efectos de los precios sumaron la fortaleza del mercado laboral. Estados Unidos generó el mes pasado 162.000 puestos de trabajo, muy por encima de lo previsto por los analistas, y mostró un tasa de paro (el 4,1%) sin cambios.. En cualquier caso, la medida va en contra de las directrices de la Casa Blanca en política monetaria, favorable a mantener los tipos de interés bajos para facilitar el acceso al crédito aunque la economía se recaliente. De hecho, Warsh mantuvo los tipos en sus dos primeras reuniones de junio y julio al frente de la Reserva Federal. Sin embargo, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) de la Fed rompió en julio su unanimidad en una votación 9 a 3.. El predecesor de Warsh en el puesto, Jerome Powell, tuvo que sufrir las acometidas de Trump en numerosas ocasiones antes de abandonar el cargo.. «¡Bajen las tasas de interés porque Estados Unidos tiene un crédito mucho más sólido que en los últimos tiempos!», exigió el inquilino de la Casa Blanca hace diez días en un mensaje en redes sociales, en el que posteriormente añadió, de lo contrario, dejaría de comerciar con los países con los que Estados Unidos tiene déficit.. De hecho, el mandatario republicano, inmerso en las elecciones de medio mandato –en las que se renueva la Cámara de Representantes y un tercio del Senado–, instó al banco central a imponer la tasa de interés más baja del mundo, «como en los viejos tiempos», y señaló que el instituto emisor, con su «nuevo y gran líder», en referencia a Warsh, tiene que «espabilar».. Las exigencias del mandatario estadounidense para reducir la tasa de referencia se han convertido en la tónica general de su mandato, aunque Trump parecía haber moderado su tono tras la llegada de Warsh al cargo de presidente hace pocos meses.. Ahora, la mayoría de analistas pronostican un ciclo de subidas si no cambian radicalmente las tensiones inflacionarias, directamente vinculadas al desbloqueo del estrecho de Ormuz.
La Reserva Federal de Estados Unidos ha decido subir los tipos de interés en 25 puntos básicos para tratar de contener la inflación, anclada en una tasa del 3,4% en agosto –tras las caídas de junio y julio– como consecuencia de la presión en los precios por la subida del petróleo y de los carburantes.. El alza, la primera que se produce desde julio de 2023 y la primera que acomete el nuevo presidente de la Reserva Federal, nombrado en mayo pasado, deja el precio del dinero entre el 3,75% y el 4%, lejos aún de un rango restrictivo.. El presidente de la Fed, Kevin Warsh ya apuntó a finales de agosto en un discurso en Jackson Hole su intención de priorizar el control sobre la subida de los precios, acelerada desde que la ruptura de las negociaciones entre la Administración Trump y el régimen iraní derivó en una nueva escalada de las hostilidades y del precio del petróleo.. Esta situación ha encarecido los carburantes a extremos no vistos en Estados Unidos. De hecho, el precio del galón (casi 4 litros) de diésel ha roto todos los techos y está por encima de los seis dólares de promedio, con un alza superior al 80% en nueve meses, mientras que el de la gasolina regular ha superado de media los cuatro dólares el galón, aún lejos de los cinco dólares que marcó en 2022 en el arranque de la invasión rusa de Ucrania, pero en valores que castigan los bolsillos de los estadounidense, muy dependientes del vehículo privado.. También los alimentos están por las nubes tanto en los supermercados como en los restaurantes lo que complica el objetivo de la Fed de contener la inflación en el entorno del 2%.. La primera subida de tipos en 1.148 días estaba más que descontada por los mercados, que a los efectos de los precios sumaron la fortaleza del mercado laboral. Estados Unidos generó el mes pasado 162.000 puestos de trabajo, muy por encima de lo previsto por los analistas, y mostró un tasa de paro (el 4,1%) sin cambios.. En cualquier caso, la medida va en contra de las directrices de la Casa Blanca en política monetaria, favorable a mantener los tipos de interés bajos para facilitar el acceso al crédito aunque la economía se recaliente. De hecho, Warsh mantuvo los tipos en sus dos primeras reuniones de junio y julio al frente de la Reserva Federal. Sin embargo, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) de la Fed rompió en julio su unanimidad en una votación 9 a 3.. El predecesor de Warsh en el puesto, Jerome Powell, tuvo que sufrir las acometidas de Trump en numerosas ocasiones antes de abandonar el cargo.. «¡Bajen las tasas de interés porque Estados Unidos tiene un crédito mucho más sólido que en los últimos tiempos!», exigió el inquilino de la Casa Blanca hace diez días en un mensaje en redes sociales, en el que posteriormente añadió, de lo contrario, dejaría de comerciar con los países con los que Estados Unidos tiene déficit.. De hecho, el mandatario republicano, inmerso en las elecciones de medio mandato –en las que se renueva la Cámara de Representantes y un tercio del Senado–, instó al banco central a imponer la tasa de interés más baja del mundo, «como en los viejos tiempos», y señaló que el instituto emisor, con su «nuevo y gran líder», en referencia a Warsh, tiene que «espabilar».. Las exigencias del mandatario estadounidense para reducir la tasa de referencia se han convertido en la tónica general de su mandato, aunque Trump parecía haber moderado su tono tras la llegada de Warsh al cargo de presidente hace pocos meses.. Ahora, la mayoría de analistas pronostican un ciclo de subidas si no cambian radicalmente las tensiones inflacionarias, directamente vinculadas al desbloqueo del estrecho de Ormuz.
