Las bajas de la contienda desatada por Vladímir Putin no se reparten de modo uniforme por la geografía del país
La guerra contra Ucrania se ha cobrado centenares de miles de vidas en Rusia, pero las bajas de la contienda desatada por Vladímir Putin no se reparten de modo uniforme por la geografía del país, sino que proporcionalmente son más numerosas en los territorios pobres y deprimidos y afectan en especial a las vulnerables minorías nacionales no rusas.Un mínimo de 230.624 combatientes de Rusia perecieron del 24 febrero de 2022 al pasado 2 julio en la guerra contra Ucrania, según el recuento nominal realizado por la BBC y la plataforma Mediazona a partir de fuentes abiertas y comprobadas. Se trata de las estimaciones más modestas, pues la administración rusa no publica los datos de bajas, que sin embargo pueden recogerse en parte en informaciones locales, necrológicas, entierros o redes sociales. Por regiones, la República de Bashkortostán (más de 10.000 muertos), seguida de Tatarstán (8.800), lideran el mayor número de bajas letales en el frente, según los datos de la BBC.La población de Bashkortostán era de algo más de cuatro millones de personas en 2025, y según el censo de 2020-2021 (el último efectuado) un 36,89% eran rusos, un 31,01% bashkiros y un 23,82% tártaros. Por su parte, Tatarstán tenía cuatro millones de habitantes en 2025 y, según el último censo, los tártaros suponían un 53,6% de sus residentes.A diferencia de los pasaportes soviéticos, la etnicidad no figura en los pasaportes rusos, pero los ciudadanos pueden declararla a voluntad al ser censados. Entre 2020 y 2021, más de 105,5 millones (casi el 81% de la población de Rusia) se identificaron como “rusos”. Los tártaros —más de 4,7 millones— fueron la segunda comunidad étnica del país. Los recuentos de BBC y Mediazona no indican la pertenencia cultural y étnica de los muertos, sino solo su residencia. A título comparativo, en Moscú, poblada por más de 13,2 millones en 2025 y un 70% de rusos, las bajas, según los datos del medio británico, fueron de 5.926. En la siberiana República de Tuvá, en las fronteras con Mongolia, con una población de algo más de 338.000 en 2025 y casi el 89% de los residentes identificados como tuvinianos, las bajas fueron de 2.037. La diferencia en las proporciones (5.926 muertos sobre 13,2 millones de habitantes en Moscú y 2.037 sobre 338.000 habitantes en Tuvá) es elocuente.Sobre los problemas de las minorías ilustra un vídeo difundido desde la localidad de Samilaj, poblada por miembros de la etnia de los ávaros, al sur de Daguestán. Desde allí, un grupo de vecinos pide ayuda a los líderes de esa república del Cáucaso. Forman 400 familias, tienen 75 jóvenes luchando en Ucrania y se sienten abandonados. La carretera, la escuela, el dispensario, el club social y la biblioteca del pueblo están en ruinas y sus chicos, desde el frente, les mandan dinero para ayudarlos. Las autoridades, dicen, se acuerdan de ellos “los días de elecciones o cuando hay que mandar a alguien a la guerra”. Un cartel d
La guerra contra Ucrania se ha cobrado centenares de miles de vidas en Rusia, pero las bajas de la contienda desatada por Vladímir Putin no se reparten de modo uniforme por la geografía del país, sino que proporcionalmente son más numerosas en los territorios pobres y deprimidos y afectan en especial a las vulnerables minorías nacionales no rusas.Seguir leyendo
