Cada hora que pasa Ceuta eleva un poco más el enfado colectivo en el que vive desde hace 27 días. La indignación inicial ha dado paso a una ira que ha encontrado en las redes el perfecto altavoz, en el Gobierno el centro de ataques y en los migrantes el objetivo más fácil. Miles de ceutíes salieron el miércoles a la calle en una protesta masiva que comenzó frente a la Delegación del Gobierno de Ceuta al grito se “invasores expulsión” y “delegado, dimisión”. Ataviados con banderas de España y camisetas donde se lee “Ceuta no se vende, Ceuta se defiende”, se trata de una de las manifestaciones más multitudinarias desde la entrada hace 26 días de 80.000 emigrantes de los que entre 5.000 y 8.000 continúan en la cuidad autónoma.. Seguir leyendo
Cada hora que pasa Ceuta eleva un poco más el enfado colectivo en el que vive desde hace 27 días. La indignación inicial ha dado paso a una ira que ha encontrado en las redes el perfecto altavoz, en el Gobierno el centro de ataques y en los migrantes el objetivo más fácil. Miles de ceutíes salieron el miércoles a la calle en una protesta masiva que comenzó frente a la Delegación del Gobierno de Ceuta al grito se “invasores expulsión” y “delegado, dimisión”. Ataviados con banderas de España y camisetas donde se lee “Ceuta no se vende, Ceuta se defiende”, se trata de una de las manifestaciones más multitudinarias desde la entrada hace 26 días de 80.000 emigrantes de los que entre 5.000 y 8.000 continúan en la cuidad autónoma.. La posibilidad de utilizar los polideportivos como centros de acogida, una medida anunciada en un Real Decreto a la que luego se dio marcha atrás, fue la gota que desbordó un vaso al límite. Por esta razón el ministro y mando único encargado de la normalización de la Ciudad Autónoma, Ángel Víctor Torres, insistió en su llamamiento a frenar cualquier incidente. “La violencia no conduce a nada. Esta situación saca lo mejor y peor de las personas”, insistió Torres. “La violencia no va a ningún lado y retrasa la normalización de la ciudad”, dijo tras reunirse con varios ministros.. Durante la protesta hubo momentos de mucha tensión cada vez que los manifestantes se cruzaban con alguien a quien consideraban uno de los marroquíes recién llegados y la policía tuvo que emplearse a fondo para frenar varios linchamientos.. “Se han apoderado de las playas, han hundido el comercio y han extendido el miedo en los barrios. Ahora dicen que tampoco podremos hacer deporte y aún no sabemos si podrá comenzar el curso escolar. No hay derecho a que se apropien de una ciudad de esta manera, vivimos en cuatro manzanas”, dice Jaime Barrios, funcionario destinado en Ceuta.. Raquel Gonzalo, de 39 años, cuenta que un grupo de inmigrantes intentó entrar en casa de sus padres, situada cerca de la playa de El Trampolín. “Lo hicieron por la terraza. Mi madre ha perdido seis kilos y mi padre tiene ataques de angustia. Yo no me atrevo a hacer deporte en la calle. Me da miedo. Se han apoderado de la ciudad y no tenemos seguridad”, dijo.. Si el martes hubo un ensayo de la protesta con unos cientos de personas en la calle, este miércoles la movilización fue masiva y recorrió amplias zonas de la ciudad. A la misma se sumaron los barrios más populares cansados de la situación. El presidente Pedro Sánchez, Gobierno y el actual Delegado del Gobierno fueron el centro de los ataques. Mientras tanto, los rumores se multiplicaron y durante todo el día corrían de teléfono en teléfono llamamientos para organizarse, organizar patrullajes nocturnos o dirigirse a las zonas de El Trampolín o de Loma Colmenar, donde se concentra la mayoría de migrantes añadiendo más tensión al ambiente.. La protesta masiva fue el remate a un día que comenzó con un minuto de silencio de todos los trabajadores que terminó con gritos de “viva Ceuta, viva España y viva el Rey” con el que los trabajadores públicos quieren llamar la atención sobre la situación en Ceuta.. Por el momento, la movilización más fuerte ha estado enfocada en boicotear cualquier lugar donde estuviera el recién nombrado mando único. Da igual que sea el hotel, un restaurante o la Delegación de Gobierno. Cada vez que el ministro se desplazaba, decenas de personas acudían frente a la puerta para insultarle.. La ira y la agresividad no se ha limitado a cualquier persona con chanclas y aspecto de marroquí que se cruzara con los manifestantes. La paranoia se extendió a cualquier persona que grabara un teléfono móvil. Un hombre se libró por poco de ser linchado cuando alguien lo acusó de ser espía marroquí tratando de grabar a la gente. El hombre se libró gracias a que se encerró en una panadería y solo salió cuando apareció la policía. La cólera se ha extendido a los medios de comunicación y fueron varios los episodios de violencia hacia algunos de los periodistas que cubrían la manifestación. En medio de este clima, este jueves el expresidente José María Aznar llegará a Ceuta.
Miles de personas marchan en la ciudad autónoma con consignas contra el Gobierno, el mando único y la gestión de la crisis
