El ocio como terapia de resistencia ante los bombardeos convierte a la capital de Ucrania en un contradictorio escenario donde la vida y la muerte se alternan
Dasha, de 18 años, se contonea de pies a cabeza con varios amigos al ritmo de la música del DJ belga Matthias Geerts. Es sábado y, junto a ellos, varios centenares de jóvenes celebran la vida en medio de la guerra en un festival veraniego en una especie de terapia.Seguir leyendo
Dasha, de 18 años, se contonea de pies a cabeza con varios amigos al ritmo de la música del DJ belga Matthias Geerts. Es sábado y, junto a ellos, varios centenares de jóvenes celebran la vida en medio de la guerra en un festival veraniego en una especie de terapia.Seguir leyendo
