Las dos formaciones presentan una moción de censura para el martes. En caso de que prospere, el jefe de Gobierno, el liberal Ilie Bolojan, podrá gobernar de forma interina durante 45 días antes de la formación de un nuevo Ejecutivo o elecciones
Rumania se ha adentrado esta semana en un terreno político resbaladizo que puede hacer cambiar las reglas del juego, mientras que Hungría acaba de desprenderse de 16 años de hegemonía del populista Viktor Orbán y Bulgaria apunta por fin a conformar un Gobierno estable con el prorruso Rumen Radev a la cabeza tras ocho comicios legislativos en cinco años. El Partido Social Demócrata (PSD) pactó el pasado lunes con la formación de extrema derecha Alianza para la Unión de los Rumanos (AUR) una moción de censura cuyo texto se lee este miércoles en el Parlamento rumano para tumbar al primer ministro, el liberal Ilie Bolojan.. El primer órdago fue lanzado hace una semana cuando los socialdemócratas aprobaron retirar su apoyo por casi unanimidad (97,7% de los votos) y salir de la coalición proeuropea compuesta también por el Partido Nacional Liberal (PNL), la Unión Salvar Rumania (USR) y la minoría húngara. Esperaban que esta decisión forzaría la dimisión del jefe del Ejecutivo, pero este se mantuvo firme, al tiempo que los líderes de las demás facciones respaldaron un gobierno en minoría.. Esta situación abre una nueva crisis después de que el Tribunal Constitucional anulara en noviembre de 2024 la primera vuelta de las elecciones presidenciales después de que las ganara un desconocido, Calin Georgescu, supuestamente aupado por injerencia rusa. Ese mismo año, una semana más tarde, se celebraron las legislativas que fueron ganadas por las formaciones proeuropeas. Estas finalizaron por aliarse y crear un cordón sanitario contra la ultraderecha.. Pero los partidos ultranacionalistas aumentaron su presencia hasta un tercio en el hemiciclo. El voto de confianza se votará el próximo martes. En el caso de que prospere, Bolojan podrá gobernar como primer ministro interino durante un periodo de 45 días, tiempo en el que los partidos intentarán constituir una nueva mayoría o convocar nuevas elecciones.. Los socialdemócratas argumentaron que el voto de confianza contra Bolojan se debe a las medidas económicas draconianas que impuso desde su llegada al cargo en junio de 2025 para frenar el déficit público del año anterior, que había escalado al 9,3%. Entre ellas, se incluían una subida de impuestos y de la cotización social, que han generado malestar y la pérdida de apoyo en favor de la ultraderecha. Otra iniciativa de Bolojan que ha enfadado a la facción de centroizquierda ha sido la de iniciar los trámites para privatizar importantes empresas estatales como la compañía de transporte ferroviario de mercancías, además de sacar otras a bolsa.. Sin embargo, fuentes cercanas al Gobierno aseguran que lo que más ha molestado a los socialdemócratas ha sido la intención del primer ministro de reformar la administración local, lo que habría conllevado la reducción de los ayuntamientos e instituciones provinciales, con el objetivo de recortar gastos. Esta iniciativa, que acabó por retirarse, los enfureció porque el PSD es el partido con mayor representación local, de manera que habría significado una disminución de ingresos y menos puestos a repartir entre sus miembros.. Según la última encuesta, el líder mejor valorado es George Simion, presidente de la formación ultraderechista Alianza para la Unión de los Rumanos (AUR), actualmente la segunda fuerza del Parlamento por detrás del PSD.. La moción de censura titulada “STOP el Plan Bolojan para destruir la economía, empobrecer a la población y vender fraudulentamente el patrimonio del Estado”, presentada por los grupos parlamentarios del PSD, AUR y también del ala soberanista y ultranacionalista Pace-Întâi România (Paz-Primero Rumania), se presentará este miércoles en el plenario conjunto del Parlamento, situado en el mastodóntico edificio Casa del Pueblo, que erigió el dictador comunista Nicolae Ceasescu en la segunda mitad de la década de los ochenta.. En el documento presentado el martes, los firmantes piden la caída del Gobierno: “Rumania no es una mercancía, y las empresas estatales no son activos que liquidar para cubrir fracasos políticos. El primer ministro Ilie Bolojan ha llegado a un punto en que deliberadamente confunde la reforma con la venta y la estrategia con la improvisación”. Los autores sostienen que, con el pretexto de las obligaciones del Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia, el Ejecutivo “prepara la mayor venta de activos estratégicos en las últimas dos décadas”, sin consultar a la coalición y sin debate público.. La moción continúa con acusaciones de cómo se llevarían a cabo las transacciones. “Se está preparando una operación que no tiene nada que ver con el interés público, una acción opaca, en beneficio de pequeños círculos, orquestada precisamente por quienes se burlan de la transparencia: paquetes de empresas estratégicas del Estado son sacados del mercado transparente y dirigidos para eludir la Bolsa, a través del mecanismo de colocación acelerada, a inversores seleccionados, bajo condiciones establecidas discrecionalmente, a precios más bajos que los reales”, subraya el texto.. El escrito de la moción de censura termina con un firme llamamiento: “¡Rumania no necesita un Gobierno que instaure la pobreza en la población como política estatal! ¡Rumania no necesita un ejecutivo que liquide sus recursos, sino uno que sepa cómo administrarlos! Este Gobierno, bajo el liderazgo de Ilie Bolojan, ha demostrado que no puede hacer ninguna de las dos cosas. Por eso tiene que irse“.. Por su parte, el presidente rumano, el europeísta Nicușor Dan, ha reiterado que existe “voluntad política” para que los partidos proeuropeos formen un nuevo Gobierno. Y ha señalado que los convocará a consultas inmediatamente después de la votación de la moción de censura. En una rueda de prensa celebrada este miércoles en Dubrovnik (Croacia), el jefe de Estado subrayó que no nombrará un Ejecutivo en el que participe la ultraderecha. “Actuaré para que Rumania esté gobernada por fuerzas prooccidentales”, puntualizó. Estas declaraciones contrastan con las del PNL y USR, que ya han manifestado que no se sentarán a la mesa de negociación para formar una nueva coalición con los socialdemócratas. “Hay partidos que han dicho eso y tenemos que tenerlos en cuenta, pero debemos mantener el rumbo occidental de Rumania”, aseveró Dan.
Rumania se ha adentrado esta semana en un terreno político resbaladizo que puede hacer cambiar las reglas del juego, mientras que Hungría acaba de desprenderse de 16 años de hegemonía del populista Viktor Orbán y Bulgaria apunta por fin a conformar un Gobierno estable con el prorruso Rumen Radev a la cabeza tras ocho comicios legislativos en cinco años. El Partido Social Demócrata (PSD) pactó el pasado lunes con la formación de extrema derecha Alianza para la Unión de los Rumanos (AUR) una moción de censura cuyo texto se ha leído este miércoles en el Parlamento rumano para tumbar al primer ministro, el liberal Ilie Bolojan. A la alianza también se ha sumado la soberanista y ultranacionalista Pace-Întâi România (Paz-Primero Rumania).. Seguir leyendo
