Aunque no ha habido nuevas evacuaciones, el presidente francés advierte de que las próximas semanas serán duras
El enorme incendio originado el pasado miércoles en el suroeste de Francia y que ya ha arrasado 42.000 hectáreas ha dado una tregua en la madrugada del lunes y presenta “menos focos activos”, pero sigue sin estar estabilizado y se encuentra a 15 kilómetros de Burdeos. Por primera vez desde el viernes pasado, no se han producido nuevas evacuaciones. “Tenemos menos focos activos. Las condiciones meteorológicas son favorables, con menos viento”, según ha señalado este lunes el jefe del servicio de socorro e incendios del departamento, Wilfried Schneider. Tras varios días de avance, la situación general está “globalmente estable”, señaló también la prefectura de Gironda, aunque las autoridades son prudentes y no descartan que el incendio empeore, sobre todo si cambia el viento y también porque hay prevista una subida de las temperaturas a partir del martes.“El fuego está estabilizado, pero no controlado”, advirtió Laurent Nuñez, ministro del Interior, tras el consejo de ministros. En lo que va de año, según sus datos, se han quemado 116.085 hectáreas en todo el país, el doble que toda la superficie arrasada en 2022, que ya fue un año de incendios muy violentos. Este fuego, además, es un fenómeno “inédito e imprevisible” al que nunca habían tenido que enfrentarse los bomberos antes, según han insistido las autoridades en los últimos días. “No podemos decir que el incendio está estabilizado”, precisó Schneider. “Hemos estabilizado una situación que era completamente inestable, pero aún no tenemos el fuego bajo control”, apuntó.Un avión lanza retardante de fuego mientras continúan las labores de extinción de los incendios forestales, en Marcheprime, en el departamento de Gironda (Francia), este lunes. Florion Goga (REUTERS)El presidente francés, Emmanuel Macron, se desplazará a Gironda esta tarde, según anunció el Palacio del Elíseo, para encontrarse con los bomberos y gendarmes y con las autoridades locales. Macron presidió esta mañana una reunión del gabinete interministerial de crisis en la sede del Ministerio del Interior con el primer ministro, Sébastien Lecornu, y los ministros del Gobierno antes de celebrar el último consejo antes de las vacaciones. El titular de Economía, Roland Lescure, advirtió del “terremoto económico” del fuego en la zona, pues más de 13.000 empresas han tenido que ser evacuadas de las zonas en riesgo y a esto se une el impacto en la actividad turística en esta zona.Aunque por primera vez esta madrugada no ha habido nuevas evacuaciones, hay 220.000 personas que han sido desalojadas en los últimos días, unas 10.000 están en el parque de exposiciones de Burdeos. El alcalde, Thomas Cazenave, que ha sido prudente desde el principio ante la posibilidad de evacuar la ciudad, ha recordado que se barajan todos los escenarios, pero que este no está sobre la mesa de momento.“Estamos preparados para cualquier cosa, también para acoger a más gente
El enorme incendio originado el pasado miércoles en el suroeste de Francia y que ya ha arrasado 42.000 hectáreas ha dado una breve tregua en la madrugada del domingo y presenta “menos focos activos”, pero sigue sin estar estabilizado y está a unos 15 kilómetros de Burdeos. Por primera vez desde el viernes pasado, este lunes no se han producido nuevas evacuaciones, aunque se teme que la situación vuelva a complicarse a partir del martes, cuando empieza una nueva ola de calor en el país. Seguir leyendo
