La enseñanza madrileña llega al final de curso peor de como empezó. Esa idea resumió este domingo el malestar de las 1.500 personas, según la delegación de gobierno, que se han manifestado entre la fuente de Neptuno y la Puerta del Sol para exigir más financiación para la educación pública madrileña. La movilización, según los organizadores, es la “antesala” del parón indefinido programado para otoño. La principal crítica está en la promesa incumplida, dicen, de aumentar los ratios. Con las plantillas congeladas desde hace 12 años, cada vez hay menos profesores: en total son “casi 6.000 trabajadores menos”, ha criticado Aida San Millán, secretaria general de CC OO. El otro problema, los salarios. “El profesorado madrileño es el peor pagado de toda España”, ha añadido esta misma sindicalista.. Seguir leyendo
La enseñanza madrileña llega al final de curso peor de como empezó. Esa idea resumió este domingo el malestar de las 1.500 personas, según la delegación de gobierno, que se han manifestado entre la fuente de Neptuno y la Puerta del Sol para exigir más financiación para la educación pública madrileña. La movilización, según los organizadores, es la “antesala” del parón indefinido programado para otoño. La principal crítica está en la promesa incumplida, dicen, de aumentar los ratios. Con las plantillas congeladas desde hace 12 años, cada vez hay menos profesores: en total son “casi 6.000 trabajadores menos”, ha criticado Aida San Millán, secretaria general de CC OO. El otro problema, los salarios. “El profesorado madrileño es el peor pagado de toda España”, ha añadido esta misma sindicalista.. La marcha, convocada al mediodía, arrancó con unos minutos de retraso mientras seguían llegando columnas de gente. El enfado no solo es de los profesores; a la fuente de Neptuno también han acudido estudiantes y familias de alumnos. Cuando la cabecera empezó a avanzar, pasadas las 12.30, la concentración ya ocupaba buena parte del Paseo del Prado.. “Ayuso, escucha, la pública está en lucha” fue uno de los cánticos más repetidos, junto a otros como “la profe luchando también está enseñando” o “si esto no se arregla, ¡huelga!, ¡huelga!, ¡huelga!”.. Numerosas personas sostienen una pancarta con el lema ‘Sin educación no hay futuro’ durante una manifestación en favor de la educación pública, a 14 de junio de 2026, en Madrid (España).Diego Radamés (Europa Press). Entre los asistentes se encontraba Elena Cuevas, profesora de Publicidad y Relaciones Públicas en la Universidad Rey Juan Carlos (URJC). Para ella, la situación de las universidades públicas madrileñas es uno de los ejemplos más claros de la falta de inversión educativa. Según relata, el profesorado adelanta el dinero para investigaciones y actividades científicas que antes recibían algún tipo de apoyo institucional. “La reputación de una universidad está relacionada con la investigación que realiza”, explica.. Cuevas advierte además de que los estudiantes perciben un deterioro de la calidad de la enseñanza. “Son conscientes de nuestras carencias a nivel de aulas, laboratorios o prácticas”, afirma. A su juicio, la Comunidad de Madrid está favoreciendo un trasvase progresivo de estudiantes desde la universidad pública hacia la privada.. Pero la movilización no se queda solo en el plano de la universidad. Javier Amor es profesor de instituto y también está allí. Trabaja en un departamento de Servicios a la comunidad y está especializado en Formación Profesional. Las consecuencias de la falta de personal de orientación en los centros educativos, denuncia, las acaba pagando todo el cuerpo docente. “Mucho trabajo que debería asumir un departamento de orientación suficientemente dotado termina recayendo sobre el profesorado”, explica.. En ese tipo de cosas, algo imposible de ver desde fuera de un colegio o instituto, es donde se manifiestan los recortes en educación, dice Amor. Pero lo más importante es otra cosa. “Hubo un compromiso de bajada de ratios que nunca llegó a cumplirse”, lamenta.. El malestar de los docentes se ha visto agravado durante las últimas semanas por las altas temperaturas registradas en numerosos centros educativos. La polémica aumentó después de que el consejero de Cultura, Mariano de Paco, afirmara en la Asamblea de Madrid que el calor en las aulas podía ser una “fuente de inspiración”, unas declaraciones que provocaron críticas entre docentes, familias y sindicatos.. Las fisuras de la educación especial. La situación de la educación especial fue otra de las preocupaciones que se escucharon durante la manifestación. María Luisa Riolobos, profesora de esta etapa educativa, denuncia una falta crónica de profesionales para atender a estudiantes con necesidades específicas.. “Estamos viendo un gran fallo en la educación pública en el tema de recursos humanos”, explica. Según relata, los centros cuentan con plantillas insuficientes para atender adecuadamente a alumnos con autismo, síndrome de Down, parálisis cerebral y otras necesidades educativas especiales. La situación se agrava cuando algún profesional causa baja médica y no es sustituido con rapidez.. “Nos ponemos enfermos y muchas veces no hay suplencias. Los niños se quedan sin sus profesionales de referencia”, denuncia. “No estamos pidiendo una subida de sueldo. Estamos pidiendo una educación digna para nuestros alumnos”, añade. A su juicio, la falta de personal está obligando a las familias y a los profesionales a asumir una carga cada vez mayor para compensar las carencias del sistema.. La amenaza de paro, inspirada en movilizaciones similares desarrolladas recientemente en la Comunidad Valenciana, ha sobrevolado toda la marcha. Los cánticos en favor de la huelga y la participación de docentes de distintos niveles educativos han sido interpretados como “una muestra de unidad” ante un conflicto que amenaza la normalidad de las clases en la vuelta al cole en septiembre. Al final de la movilización, ya en la Puerta del Sol, el mensaje de los asistentes era unánime: “La educación pública necesita más recursos”. De lo contrario, han advertido, las protestas no terminarán con el curso escolar.
1.500 personas entre docentes, familias y estudiantes de todas las etapas educativas se unen en la capital para exigir más inversión, menos ratios y refuerzo de plantillas en la escuela pública
