La pobreza y la lucha por salir de ella se ha convertido en uno de los principales retos de la sociedad en los últimos años. Y uno de sus múltiples frentes es la batalla contra las desigualdades económicas y falta de oportunidades en una etapa crucial como es la infancia. Evitar la transmisión de esas desigualdades económicas y la falta de oportunidades es la premisa con la que trabaja CaixaProinfancia, el programa de la Fundación «la Caixa» que, desde 2007, acompaña a niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad a través de una amplia red de entidades sociales en toda España. Su objetivo va más allá de cubrir necesidades inmediatas: busca generar oportunidades reales para que el contexto socioeconómico no determine el futuro de una generación.
En Vallecas, uno de los distritos madrileños con mayores desafíos sociales, este acompañamiento adquiere una dimensión especialmente significativa. Allí reside Ainhoa, de 35 años, madre de trillizos de casi cuatro años. Vive junto a su pareja y sus hijos en casa de sus padres mientras intenta completar la Educación Secundaria Obligatoria y acceder al mercado laboral. «Sin la ESO, nadie me contrata», resume. Compatibilizar los estudios con la crianza y la inestabilidad económica convierte cada avance en un reto cotidiano.
La Asociación Barró, entidad colaboradora de CaixaProinfancia, acompaña a familias como la suya desde hace 25 años. Elena Rebollo, pedagoga y responsable del área de Infancia, Juventud y Familia, explica que la vulnerabilidad que atienden es cada vez más compleja y multifactorial. «Al no tener una red de apoyo, a estas familias les pueden los problemas constantes. Sus mochilas están muy llenas de carga», señala.
La pobreza condiciona aspectos de la vida familiar: el acceso a una vivienda adecuada, la estabilidad laboral, la salud emocional o el seguimiento educativo de los hijos. Según Rebollo, muchas madres y padres carecen de referentes que les hayan enseñado a acompañar procesos educativos porque tampoco ellos recibieron ese apoyo durante su infancia. Por ello, el papel de las entidades sociales resulta decisivo para reforzar capacidades y generar confianza. Los hijos de Ainhoa participan en los Espacios de Crecimiento 3-6 de CaixaProinfancia. Allí encuentran un entorno seguro donde aprender, jugar y desarrollar habilidades sociales y emocionales. Para su madre, el impacto es evidente: «Aprenden mucho más y se divierten».
La intervención combina refuerzo educativo, atención psicoterapéutica, apoyo educativo familiar, ayudas para equipamiento escolar y actividades de ocio y tiempo libre. Todo ello se articula mediante más de 400 entidades colaboradoras que adaptan la respuesta a la realidad de cada territorio. El propósito es ofrecer una atención integral y sostenida en el tiempo, entendiendo que superar la exclusión requiere continuidad, coordinación y una mirada centrada en el desarrollo de la infancia para consolidar procesos de inclusión social duraderos y favorecer la autonomía futura de familias.
Cerca de 400.000 niños, niñas y adolescentes han sido acompañados por CaixaProinfancia desde su creación. El programa demuestra que, cuando existe una red que sostiene, orienta y confía en las capacidades de cada persona, las trayectorias vitales pueden cambiar, a pesar de las condiciones adversas en que se desarrollan.
Ainhoa lo expresa con claridad al pensar en sus hijos: «Me gustaría que fueran más que yo, que lleguen más lejos». En esa aspiración compartida reside, precisamente, el verdadero sentido de la igualdad de oportunidades.
ANTE UNA INFANCIA VULNERABLE, UN FUTURO PROTEGIDO
Además de CaixaProinfancia, la Fundación “la Caixa” impulsa la convocatoria Más Infancia, cofinanciada con el Fondo Social Europeo Plus, que se ha consolidado como una respuesta clave frente a la pobreza infantil en España. En 2025 ha atendido a cerca de 8.500 menores y sostiene 68 proyectos con más de 48 millones de euros hasta 2029, reforzando la atención en familias vulnerables. En barrios como Carabanchel, familias monomarentales como reciben apoyo de entidades como Redes Cooperativa, que combinan acompañamiento psicológico, refuerzo educativo y orientación laboral. A casi 2.000 kilómetros, en Telde, en la isla de Gran Canaria, la asociación Te Acompañamos trabaja con familias migrantes y locales en situación de vulnerabilidad, adaptando su intervención a diferentes entornos.
El programa demuestra un impacto territorial amplio, desde Madrid hasta Canarias, ofreciendo igualdad de oportunidades, apoyo emocional y educativo, y construyendo redes de inclusión que reducen el riesgo de exclusión social infantil.
La pobreza y la lucha por salir de ella se ha convertido en uno de los principales retos de la sociedad en los últimos años. Y uno de sus múltiples frentes es la batalla contra las desigualdades económicas y falta de oportunidades en una etapa crucial como es la infancia. Evitar la transmisión de esas desigualdades económicas y la falta de oportunidades es la premisa con la que trabaja CaixaProinfancia, el programa de la Fundación «la Caixa» que, desde 2007, acompaña a niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad a través de una amplia red de entidades sociales en toda España. Su objetivo va más allá de cubrir necesidades inmediatas: busca generar oportunidades reales para que el contexto socioeconómico no determine el futuro de una generación.. En Vallecas, uno de los distritos madrileños con mayores desafíos sociales, este acompañamiento adquiere una dimensión especialmente significativa. Allí reside Ainhoa, de 35 años, madre de trillizos de casi cuatro años. Vive junto a su pareja y sus hijos en casa de sus padres mientras intenta completar la Educación Secundaria Obligatoria y acceder al mercado laboral. «Sin la ESO, nadie me contrata», resume. Compatibilizar los estudios con la crianza y la inestabilidad económica convierte cada avance en un reto cotidiano.. La Asociación Barró, entidad colaboradora de CaixaProinfancia, acompaña a familias como la suya desde hace 25 años. Elena Rebollo, pedagoga y responsable del área de Infancia, Juventud y Familia, explica que la vulnerabilidad que atienden es cada vez más compleja y multifactorial. «Al no tener una red de apoyo, a estas familias les pueden los problemas constantes. Sus mochilas están muy llenas de carga», señala.. La pobreza condiciona aspectos de la vida familiar: el acceso a una vivienda adecuada, la estabilidad laboral, la salud emocional o el seguimiento educativo de los hijos. Según Rebollo, muchas madres y padres carecen de referentes que les hayan enseñado a acompañar procesos educativos porque tampoco ellos recibieron ese apoyo durante su infancia. Por ello, el papel de las entidades sociales resulta decisivo para reforzar capacidades y generar confianza. Los hijos de Ainhoa participan en los Espacios de Crecimiento 3-6 de CaixaProinfancia. Allí encuentran un entorno seguro donde aprender, jugar y desarrollar habilidades sociales y emocionales. Para su madre, el impacto es evidente: «Aprenden mucho más y se divierten».. La intervención combina refuerzo educativo, atención psicoterapéutica, apoyo educativo familiar, ayudas para equipamiento escolar y actividades de ocio y tiempo libre. Todo ello se articula mediante más de 400 entidades colaboradoras que adaptan la respuesta a la realidad de cada territorio. El propósito es ofrecer una atención integral y sostenida en el tiempo, entendiendo que superar la exclusión requiere continuidad, coordinación y una mirada centrada en el desarrollo de la infancia para consolidar procesos de inclusión social duraderos y favorecer la autonomía futura de familias.. Cerca de 400.000 niños, niñas y adolescentes han sido acompañados por CaixaProinfancia desde su creación. El programa demuestra que, cuando existe una red que sostiene, orienta y confía en las capacidades de cada persona, las trayectorias vitales pueden cambiar, a pesar de las condiciones adversas en que se desarrollan.. Ainhoa lo expresa con claridad al pensar en sus hijos: «Me gustaría que fueran más que yo, que lleguen más lejos». En esa aspiración compartida reside, precisamente, el verdadero sentido de la igualdad de oportunidades.. ANTE UNA INFANCIA VULNERABLE, UN FUTURO PROTEGIDO. Además de CaixaProinfancia, la Fundación “la Caixa” impulsa la convocatoria Más Infancia, cofinanciada con el Fondo Social Europeo Plus, que se ha consolidado como una respuesta clave frente a la pobreza infantil en España. En 2025 ha atendido a cerca de 8.500 menores y sostiene 68 proyectos con más de 48 millones de euros hasta 2029, reforzando la atención en familias vulnerables. En barrios como Carabanchel, familias monomarentales como reciben apoyo de entidades como Redes Cooperativa, que combinan acompañamiento psicológico, refuerzo educativo y orientación laboral. A casi 2.000 kilómetros, en Telde, en la isla de Gran Canaria, la asociación Te Acompañamos trabaja con familias migrantes y locales en situación de vulnerabilidad, adaptando su intervención a diferentes entornos.. El programa demuestra un impacto territorial amplio, desde Madrid hasta Canarias, ofreciendo igualdad de oportunidades, apoyo emocional y educativo, y construyendo redes de inclusión que reducen el riesgo de exclusión social infantil.
CaixaProinfancia combate la pobreza infantil con apoyo integral a 43.000 familias vulnerables para romper la desigualdad y crear oportunidades reales
La pobreza y la lucha por salir de ella se ha convertido en uno de los principales retos de la sociedad en los últimos años. Y uno de sus múltiples frentes es la batalla contra las desigualdades económicas y falta de oportunidades en una etapa crucial como es la infancia. Evitar la transmisión de esas desigualdades económicas y la falta de oportunidades es la premisa con la que trabaja CaixaProinfancia, el programa de la Fundación «la Caixa» que, desde 2007, acompaña a niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad a través de una amplia red de entidades sociales en toda España. Su objetivo va más allá de cubrir necesidades inmediatas: busca generar oportunidades reales para que el contexto socioeconómico no determine el futuro de una generación.. En Vallecas, uno de los distritos madrileños con mayores desafíos sociales, este acompañamiento adquiere una dimensión especialmente significativa. Allí reside Ainhoa, de 35 años, madre de trillizos de casi cuatro años. Vive junto a su pareja y sus hijos en casa de sus padres mientras intenta completar la Educación Secundaria Obligatoria y acceder al mercado laboral. «Sin la ESO, nadie me contrata», resume. Compatibilizar los estudios con la crianza y la inestabilidad económica convierte cada avance en un reto cotidiano.. La Asociación Barró, entidad colaboradora de CaixaProinfancia, acompaña a familias como la suya desde hace 25 años. Elena Rebollo, pedagoga y responsable del área de Infancia, Juventud y Familia, explica que la vulnerabilidad que atienden es cada vez más compleja y multifactorial. «Al no tener una red de apoyo, a estas familias les pueden los problemas constantes. Sus mochilas están muy llenas de carga», señala.. La pobreza condiciona aspectos de la vida familiar: el acceso a una vivienda adecuada, la estabilidad laboral, la salud emocional o el seguimiento educativo de los hijos. Según Rebollo, muchas madres y padres carecen de referentes que les hayan enseñado a acompañar procesos educativos porque tampoco ellos recibieron ese apoyo durante su infancia. Por ello, el papel de las entidades sociales resulta decisivo para reforzar capacidades y generar confianza. Los hijos de Ainhoa participan en los Espacios de Crecimiento 3-6 de CaixaProinfancia. Allí encuentran un entorno seguro donde aprender, jugar y desarrollar habilidades sociales y emocionales. Para su madre, el impacto es evidente: «Aprenden mucho más y se divierten».. La intervención combina refuerzo educativo, atención psicoterapéutica, apoyo educativo familiar, ayudas para equipamiento escolar y actividades de ocio y tiempo libre. Todo ello se articula mediante más de 400 entidades colaboradoras que adaptan la respuesta a la realidad de cada territorio. El propósito es ofrecer una atención integral y sostenida en el tiempo, entendiendo que superar la exclusión requiere continuidad, coordinación y una mirada centrada en el desarrollo de la infancia para consolidar procesos de inclusión social duraderos y favorecer la autonomía futura de familias.. Cerca de 400.000 niños, niñas y adolescentes han sido acompañados por CaixaProinfancia desde su creación. El programa demuestra que, cuando existe una red que sostiene, orienta y confía en las capacidades de cada persona, las trayectorias vitales pueden cambiar, a pesar de las condiciones adversas en que se desarrollan.. Ainhoa lo expresa con claridad al pensar en sus hijos: «Me gustaría que fueran más que yo, que lleguen más lejos». En esa aspiración compartida reside, precisamente, el verdadero sentido de la igualdad de oportunidades.. Además de CaixaProinfancia, la Fundación “la Caixa” impulsa la convocatoria Más Infancia, cofinanciada con el Fondo Social Europeo Plus, que se ha consolidado como una respuesta clave frente a la pobreza infantil en España. En 2025 ha atendido a cerca de 8.500 menores y sostiene 68 proyectos con más de 48 millones de euros hasta 2029, reforzando la atención en familias vulnerables. En barrios como Carabanchel, familias monomarentales como reciben apoyo de entidades como Redes Cooperativa, que combinan acompañamiento psicológico, refuerzo educativo y orientación laboral. A casi 2.000 kilómetros, en Telde, en la isla de Gran Canaria, la asociación Te Acompañamos trabaja con familias migrantes y locales en situación de vulnerabilidad, adaptando su intervención a diferentes entornos.. El programa demuestra un impacto territorial amplio, desde Madrid hasta Canarias, ofreciendo igualdad de oportunidades, apoyo emocional y educativo, y construyendo redes de inclusión que reducen el riesgo de exclusión social infantil.
