En las elecciones legislativas de medio mandato el partido del presidente de EEUU habitualmente pierde escaños en el Congreso. Desde el año 2000, únicamente en una ocasión (2002) el partido del presidente ha sumado legisladores en ambas cámaras en unos comicios de medio mandato.. El próximo 3 de noviembre se renueva toda la Cámara de Representantes y una tercera parte del Senado. Se elegirá a los gobernadores de 39 estados. Los votantes también seleccionarán a los miembros de las cámaras legislativas de todos los estados. La mayoría republicana en la Cámara de Representantes es de 218 a 214 y en el Senado de 53 a 47. La personalidad y experiencia de los candidatos, su programa electoral y retos de cada circunscripción influyen en el resultado. Pero los temas que preocupan más a los estadounidenses a nivel nacional también pesan sobre su ánimo a la hora de votar.. En una mayoría de estados republicanos o demócratas controlan el panorama político. Esto significa, en la práctica, que el gobernador, los dos senadores y una mayoría amplia de los congresistas son del mismo partido. En esta categoría se encuentran cuarenta estados. El dominio republicano se produce en Carolina del Sur, Florida, Alabama, Mississippi, Louisiana, Arkansas, Oklahoma, Texas, Virginia Occidental, Kentucky, Tennessee, Iowa, Missouri, Kansas, Nebraska, Idaho, Wyoming, Utah, Indiana, las dos Dakotas, Montana y Alaska. Los demócratas son hegemónicos en California, Oregón, Washington, Virginia, Maryland, Delaware, Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut, Massachusetts, Rhode Island, Vermont, Illinois y Minnesota, Nevada, Nuevo México, Colorado y Hawái.. Las circunscripciones para los congresistas se modifican cada década para reflejar cambios demográficos. Pero en los últimos años ambos partidos han alterado a menudo las fronteras de los distritos para que engloben a más votantes habituales suyos. Esta práctica, llamada gerrymandering, se realiza desde el siglo XIX y solo requiere tener una mayoría en la cámara legislativa estatal. Los demócratas redibujan las circunscripciones para que abarquen grandes ciudades y bolsas de minorías como la afroamericana. A los republicanos les interesan jurisdicciones con zonas rurales, poblaciones más pequeñas y bases militares.. La dinámica descrita conlleva que las elecciones son reñidas en solo los denominados estados battleground de Pennsylvania, Ohio, Michigan, Wisconsin, Carolina del Norte, Georgia, New Hampshire, Maine y Arizona.. Otro axioma de la política de EE UU es que una buena situación económica y la ausencia de conflictos militares favorecen al partido gobernante. El escenario macroeconómico es más que notable. El PIB creció en los primeros trimestres a un ritmo anual del 2,5% y 2,2%. Para el conjunto de 2026 el FMI prevé 2,3%. El desempleo es de solo 4,2% y este año se han generado 585.9000 empleos. La prórroga de la reforma fiscal aprobada el 3 de julio eliminó la tributación sobre las propinas y horas extra. Amplió las deducciones fiscales por hijos a cargo y mantuvo las tasas del impuesto de la renta más reducidas vigentes desde 2017. El S&P, Dow Jones y Nasdaq siguen batiendo récords. En 2025 el sector privado invirtió 285.900 millones en Inteligencia Artificial. Multinacionales como Samsung, TSMC, Intel, Micron, Toyota, Hyundai y Siemens están construyendo múltiples fábricas o ampliando las existentes. Japón, Arabia Saudita, EAU, Kuwait y Catar se han comprometido a invertir en EE UU billones de dólares en IA, semiconductores, infraestructura energética, minerales críticos y TIC.. La debilidad de los Republicanos es el coste de la vida y la guerra contra Irán. La tasa de inflación interanual en julio y agosto fue de 3,4% y la subyacente de 2,5%. Pero en enero y febrero se situaba en 2,5%. El promedio de un galón de gasolina sin plomo ha aumentado de 2,98 a 4,39 dólares desde el inicio de la contienda. Menos exportaciones por el estrecho de Ormuz han provocado alzas sustanciales en los precios de la gasolina, diésel, fertilizantes y productos petroquímicos. El índice de aprobación de Trump de 38% es el más bajo de su segundo mandato. El presidente tiene intención de participar activamente en las últimas cuatro semanas de campaña electoral. Entre los votantes independientes, jóvenes y sin estudios universitarios ha perdido mucho apoyo.. Las contiendas que decidirán el control del Senado son: republicana Susan Collins defendiendo su escaño en Maine contra el demócrata Troy Jackson; el exgobernador demócrata Roy Cooper contra el republicano Michael Watley para un escaño vacante en Carolina del Norte; republicano Ken Paxton contra demócrata James Taliarico en Texas; demócrata Abdul El-Sayed contra republicano Mike Rodgers en Michigan. En Iowa, Kansas y Alaska aspiran a arrebatar un escaño a los republicanos. Para que los demócratas se hagan con el control del Senado deben triunfar en cuatro de las siete contiendas enumeradas.. Unos 43 escaños en la Cámara de Representantes son competitivos. Se espera una mayoría demócrata. Las perspectivas de los demócratas serían aún mejores si muchos de sus candidatos autodenominados socialistas no propugnaran medidas radicales como reducir financiación a la policía, eliminar la unidad de protección de fronteras, proporcionar sanidad y educación universitaria universal sin copagos y alzas masivas de impuestos. Son también partidarios de limitar la semana laboral a 32 horas, congelar alquileres y nacionalizar sectores económicos.. Dr. Alexandre Muns Rubiol es profesor, EAE Business School.
La debilidad de los Republicanos es el coste de la vida y la guerra contra Irán
En las elecciones legislativas de medio mandato el partido del presidente de EEUU habitualmente pierde escaños en el Congreso. Desde el año 2000, únicamente en una ocasión (2002) el partido del presidente ha sumado legisladores en ambas cámaras en unos comicios de medio mandato.. El próximo 3 de noviembre se renueva toda la Cámara de Representantes y una tercera parte del Senado. Se elegirá a los gobernadores de 39 estados. Los votantes también seleccionarán a los miembros de las cámaras legislativas de todos los estados. La mayoría republicana en la Cámara de Representantes es de 218 a 214 y en el Senado de 53 a 47. La personalidad y experiencia de los candidatos, su programa electoral y retos de cada circunscripción influyen en el resultado. Pero los temas que preocupan más a los estadounidenses a nivel nacional también pesan sobre su ánimo a la hora de votar.. En una mayoría de estados republicanos o demócratas controlan el panorama político. Esto significa, en la práctica, que el gobernador, los dos senadores y una mayoría amplia de los congresistas son del mismo partido. En esta categoría se encuentran cuarenta estados. El dominio republicano se produce en Carolina del Sur, Florida, Alabama, Mississippi, Louisiana, Arkansas, Oklahoma, Texas, Virginia Occidental, Kentucky, Tennessee, Iowa, Missouri, Kansas, Nebraska, Idaho, Wyoming, Utah, Indiana, las dos Dakotas, Montana y Alaska. Los demócratas son hegemónicos en California, Oregón, Washington, Virginia, Maryland, Delaware, Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut, Massachusetts, Rhode Island, Vermont, Illinois y Minnesota, Nevada, Nuevo México, Colorado y Hawái.. Las circunscripciones para los congresistas se modifican cada década para reflejar cambios demográficos. Pero en los últimos años ambos partidos han alterado a menudo las fronteras de los distritos para que engloben a más votantes habituales suyos. Esta práctica, llamada gerrymandering, se realiza desde el siglo XIX y solo requiere tener una mayoría en la cámara legislativa estatal. Los demócratas redibujan las circunscripciones para que abarquen grandes ciudades y bolsas de minorías como la afroamericana. A los republicanos les interesan jurisdicciones con zonas rurales, poblaciones más pequeñas y bases militares.. La dinámica descrita conlleva que las elecciones son reñidas en solo los denominados estados battleground de Pennsylvania, Ohio, Michigan, Wisconsin, Carolina del Norte, Georgia, New Hampshire, Maine y Arizona.. Otro axioma de la política de EE UU es que una buena situación económica y la ausencia de conflictos militares favorecen al partido gobernante. El escenario macroeconómico es más que notable. El PIB creció en los primeros trimestres a un ritmo anual del 2,5% y 2,2%. Para el conjunto de 2026 el FMI prevé 2,3%. El desempleo es de solo 4,2% y este año se han generado 585.9000 empleos. La prórroga de la reforma fiscal aprobada el 3 de julio eliminó la tributación sobre las propinas y horas extra. Amplió las deducciones fiscales por hijos a cargo y mantuvo las tasas del impuesto de la renta más reducidas vigentes desde 2017. El S&P, Dow Jones y Nasdaq siguen batiendo récords. En 2025 el sector privado invirtió 285.900 millones en Inteligencia Artificial. Multinacionales como Samsung, TSMC, Intel, Micron, Toyota, Hyundai y Siemens están construyendo múltiples fábricas o ampliando las existentes. Japón, Arabia Saudita, EAU, Kuwait y Catar se han comprometido a invertir en EE UU billones de dólares en IA, semiconductores, infraestructura energética, minerales críticos y TIC.. La debilidad de los Republicanos es el coste de la vida y la guerra contra Irán. La tasa de inflación interanual en julio y agosto fue de 3,4% y la subyacente de 2,5%. Pero en enero y febrero se situaba en 2,5%. El promedio de un galón de gasolina sin plomo ha aumentado de 2,98 a 4,39 dólares desde el inicio de la contienda. Menos exportaciones por el estrecho de Ormuz han provocado alzas sustanciales en los precios de la gasolina, diésel, fertilizantes y productos petroquímicos. El índice de aprobación de Trump de 38% es el más bajo de su segundo mandato. El presidente tiene intención de participar activamente en las últimas cuatro semanas de campaña electoral. Entre los votantes independientes, jóvenes y sin estudios universitarios ha perdido mucho apoyo.. Las contiendas que decidirán el control del Senado son: republicana Susan Collins defendiendo su escaño en Maine contra el demócrata Troy Jackson; el exgobernador demócrata Roy Cooper contra el republicano Michael Watley para un escaño vacante en Carolina del Norte; republicano Ken Paxton contra demócrata James Taliarico en Texas; demócrata Abdul El-Sayed contra republicano Mike Rodgers en Michigan. En Iowa, Kansas y Alaska aspiran a arrebatar un escaño a los republicanos. Para que los demócratas se hagan con el control del Senado deben triunfar en cuatro de las siete contiendas enumeradas.. Unos 43 escaños en la Cámara de Representantes son competitivos. Se espera una mayoría demócrata. Las perspectivas de los demócratas serían aún mejores si muchos de sus candidatos autodenominados socialistas no propugnaran medidas radicales como reducir financiación a la policía, eliminar la unidad de protección de fronteras, proporcionar sanidad y educación universitaria universal sin copagos y alzas masivas de impuestos. Son también partidarios de limitar la semana laboral a 32 horas, congelar alquileres y nacionalizar sectores económicos.. Dr. Alexandre Muns Rubiol es profesor, EAE Business School.
