España vivirá este miércoles 12 de agosto un eclipse total de Sol que podrá observarse esta tarde desde buena parte del país. El eclipse tendrá lugar cerca del atardecer, cuando el Sol estará bajo y su luz puede parecer menos intensa. Sin embargo, la radiación continúa siendo peligrosa y mirar directamente sin la protección adecuada puede provocar lesiones graves en los ojos.
El Consejo General de Colegios Farmacéuticos advierte de que las gafas de sol convencionales no son suficientes. “Aunque sean oscuras, dejan pasar radiación peligrosa y, por lo tanto, no protegen lo suficiente. Oscuro no significa seguro”, explica María Isabel Andrés Martín, vocal nacional de Farmacéuticos en Óptica Oftálmica y Acústica Audiométrica.
Ni radiografías, ni CDs, ni gafas de sol
Para observar directamente el Sol deben utilizarse gafas específicas para eclipses que cumplan la norma ISO 12312-2:2015 y cuenten con el marcado CE. Según el Consejo General de Colegios Farmacéuticos, estos dispositivos reducen la radiación solar directa unas 100.000 veces.
Tampoco sirven soluciones caseras como radiografías, CDs, negativos fotográficos o cristales ahumados. Antes de utilizar unas gafas homologadas hay que comprobar además que no estén rayadas, dobladas o presenten cualquier otro desperfecto.
Los farmacéuticos recomiendan ponerse las gafas antes de levantar la mirada hacia el Sol, observarlo durante periodos cortos, de un máximo de tres minutos, y hacer descansos. Para quitárselas, primero hay que apartar la mirada hacia el suelo.
Durante la fase de totalidad existe una excepción. Solo cuando la Luna cubra completamente el disco solar podrán retirarse las gafas. En cuanto reaparezca cualquier parte del Sol, será necesario volver a utilizarlas. Esta excepción no se aplica en las zonas donde el eclipse sea únicamente parcial.
El riesgo de sufrir una retinopatía solar
Mirar al Sol sin la protección adecuada puede dañar la retina y provocar una retinopatía solar. Entre sus síntomas se encuentran la visión borrosa, una mancha en el centro del campo visual, alteraciones en la percepción de los colores e incluso pérdida de visión.
Además, las consecuencias no tienen por qué apreciarse inmediatamente: los síntomas pueden aparecer horas o días después y, en algunos casos, el daño puede llegar a ser permanente. Niños, adolescentes, personas operadas de cataratas y quienes utilicen medicamentos fotosensibilizantes deben extremar especialmente las precauciones.
Quienes no dispongan de gafas homologadas pueden recurrir a métodos de observación indirecta, como proyectar la imagen del Sol sobre otra superficie sin mirarlo directamente. En el caso de cámaras, prismáticos o telescopios, las precauciones deben ser todavía mayores, ya que estos dispositivos concentran la radiación y requieren filtros solares específicos colocados en la entrada del instrumento.
España vivirá este miércoles 12 de agosto un eclipse total de Sol que podrá observarse esta tarde desde buena parte del país. El eclipse tendrá lugar cerca del atardecer, cuando el Sol estará bajo y su luz puede parecer menos intensa. Sin embargo, la radiación continúa siendo peligrosa y mirar directamente sin la protección adecuada puede provocar lesiones graves en los ojos.. El Consejo General de Colegios Farmacéuticos advierte de que las gafas de sol convencionales no son suficientes. “Aunque sean oscuras, dejan pasar radiación peligrosa y, por lo tanto, no protegen lo suficiente. Oscuro no significa seguro”, explica María Isabel Andrés Martín, vocal nacional de Farmacéuticos en Óptica Oftálmica y Acústica Audiométrica.. Ni radiografías, ni CDs, ni gafas de sol. Para observar directamente el Sol deben utilizarse gafas específicas para eclipses que cumplan la norma ISO 12312-2:2015 y cuenten con el marcado CE. Según el Consejo General de Colegios Farmacéuticos, estos dispositivos reducen la radiación solar directa unas 100.000 veces.. Tampoco sirven soluciones caseras como radiografías, CDs, negativos fotográficos o cristales ahumados. Antes de utilizar unas gafas homologadas hay que comprobar además que no estén rayadas, dobladas o presenten cualquier otro desperfecto.. Los farmacéuticos recomiendan ponerse las gafas antes de levantar la mirada hacia el Sol, observarlo durante periodos cortos, de un máximo de tres minutos, y hacer descansos. Para quitárselas, primero hay que apartar la mirada hacia el suelo.. Durante la fase de totalidad existe una excepción. Solo cuando la Luna cubra completamente el disco solar podrán retirarse las gafas. En cuanto reaparezca cualquier parte del Sol, será necesario volver a utilizarlas. Esta excepción no se aplica en las zonas donde el eclipse sea únicamente parcial.. El riesgo de sufrir una retinopatía solar. Mirar al Sol sin la protección adecuada puede dañar la retina y provocar una retinopatía solar. Entre sus síntomas se encuentran la visión borrosa, una mancha en el centro del campo visual, alteraciones en la percepción de los colores e incluso pérdida de visión.. Además, las consecuencias no tienen por qué apreciarse inmediatamente: los síntomas pueden aparecer horas o días después y, en algunos casos, el daño puede llegar a ser permanente. Niños, adolescentes, personas operadas de cataratas y quienes utilicen medicamentos fotosensibilizantes deben extremar especialmente las precauciones.. Quienes no dispongan de gafas homologadas pueden recurrir a métodos de observación indirecta, como proyectar la imagen del Sol sobre otra superficie sin mirarlo directamente. En el caso de cámaras, prismáticos o telescopios, las precauciones deben ser todavía mayores, ya que estos dispositivos concentran la radiación y requieren filtros solares específicos colocados en la entrada del instrumento.
El eclipse tendrá lugar cerca del atardecer, pero la menor intensidad aparente de la luz no reduce el riesgo para los ojos. Utilizar una protección inadecuada puede provocar daños en la retina que lleguen a ser permanentes
España vivirá este miércoles 12 de agosto un eclipse total de Sol que podrá observarse esta tarde desde buena parte del país. El eclipse tendrá lugar cerca del atardecer, cuando el Sol estará bajo y su luz puede parecer menos intensa. Sin embargo, la radiación continúa siendo peligrosa y mirar directamente sin la protección adecuada puede provocar lesiones graves en los ojos.. El Consejo General de Colegios Farmacéuticos advierte de que las gafas de sol convencionales no son suficientes. “Aunque sean oscuras, dejan pasar radiación peligrosa y, por lo tanto, no protegen lo suficiente. Oscuro no significa seguro”, explica María Isabel Andrés Martín, vocal nacional de Farmacéuticos en Óptica Oftálmica y Acústica Audiométrica.. Ni radiografías, ni CDs, ni gafas de sol. Para observar directamente el Sol deben utilizarse gafas específicas para eclipses que cumplan la norma ISO 12312-2:2015 y cuenten con el marcado CE. Según el Consejo General de Colegios Farmacéuticos, estos dispositivos reducen la radiación solar directa unas 100.000 veces.. Tampoco sirven soluciones caseras como radiografías, CDs, negativos fotográficos o cristales ahumados. Antes de utilizar unas gafas homologadas hay que comprobar además que no estén rayadas, dobladas o presenten cualquier otro desperfecto.. Los farmacéuticos recomiendan ponerse las gafas antes de levantar la mirada hacia el Sol, observarlo durante periodos cortos, de un máximo de tres minutos, y hacer descansos. Para quitárselas, primero hay que apartar la mirada hacia el suelo.. Durante la fase de totalidad existe una excepción. Solo cuando la Luna cubra completamente el disco solar podrán retirarse las gafas. En cuanto reaparezca cualquier parte del Sol, será necesario volver a utilizarlas. Esta excepción no se aplica en las zonas donde el eclipse sea únicamente parcial.. El riesgo de sufrir una retinopatía solar. Mirar al Sol sin la protección adecuada puede dañar la retina y provocar una retinopatía solar. Entre sus síntomas se encuentran la visión borrosa, una mancha en el centro del campo visual, alteraciones en la percepción de los colores e incluso pérdida de visión.. Además, las consecuencias no tienen por qué apreciarse inmediatamente: los síntomas pueden aparecer horas o días después y, en algunos casos, el daño puede llegar a ser permanente. Niños, adolescentes, personas operadas de cataratas y quienes utilicen medicamentos fotosensibilizantes deben extremar especialmente las precauciones.. Quienes no dispongan de gafas homologadas pueden recurrir a métodos de observación indirecta, como proyectar la imagen del Sol sobre otra superficie sin mirarlo directamente. En el caso de cámaras, prismáticos o telescopios, las precauciones deben ser todavía mayores, ya que estos dispositivos concentran la radiación y requieren filtros solares específicos colocados en la entrada del instrumento.
