Hasta en dos ocasiones fue preguntado este martes en la rueda de prensa de balance del viaje papal con relación a los escándalos judiciales vinculados al Gobierno. Y el presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, decidió mantenerse al margen. Respuesta de guante blanco con la resaca de la visita de León XIV, que aprovechó para aclarar que, según su explicación, jamás solicitó en público un adelanto electoral. «Yo nunca he pedido elecciones siempre he pedido ir a la Constitución. Los titulares de prensa siempre han traicionado mi respuesta», explicó.
Ayer, Argüello aclaró que cuando se ha referido a situaciones de bloqueo político, siempre ha recordado las herramientas que contempla el ordenamiento constitucional para afrontarlas: «Yo me he remitido siempre a la Constitución y la Constitución prevé tres cosas: cuestión de confianza, moción de censura o elecciones generales».
Es más, matizó que citar estas opciones no implica respaldar ninguna de ellas ni reclamar una salida política concreta. «Es lo que yo he dicho siempre y lo vuelvo a decir ahora, pero no para pedir o no pedir porque eso no me compete a mí, porque hay que dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios», ha afirmado para añadir que no hace elección «por ninguno de los instrumentos».
Lo cierto es que en la entrevista que se publicó el pasado mes de junio y que desató cierta polémica en torno a esta cuestión provocando el enfado del Gobierno, el arzobispo de Valladolid expuso la siguiente reflexión: «Estamos ante un bloqueo institucional, parlamentario y ejecutivo». «Yo creo que esto pide una salida y en democracia pareciera que la salida más evidente es dar voz a los propios ciudadanos», expuso en aquella entrevista.
En paralelo a esta cuestión, el arzobispo de Valladolid defendió la histórica presencia del Papa en Las Cortes y recordó que las mesas del Congreso de los Diputados y del Senado aprobaron por unanimidad invitarlo. Sobre si su llamada a la frenar la polarización tendrá efectos en la actual crispación política, expuso que no se soluciona «de la noche a la mañana» porque es «una bola de nieve que no para de crecer». Argüello aplaudió el discurso de León XIV porque «genera una propuesta de escucha mutua, diálogo, apuesta por el bien común, desde las legítimas diferencias y posiciones ideológicas».
Hasta en dos ocasiones fue preguntado este martes en la rueda de prensa de balance del viaje papal con relación a los escándalos judiciales vinculados al Gobierno. Y el presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, decidió mantenerse al margen. Respuesta de guante blanco con la resaca de la visita de León XIV, que aprovechó para aclarar que, según su explicación, jamás solicitó en público un adelanto electoral. «Yo nunca he pedido elecciones siempre he pedido ir a la Constitución. Los titulares de prensa siempre han traicionado mi respuesta», explicó.. Ayer, Argüello aclaró que cuando se ha referido a situaciones de bloqueo político, siempre ha recordado las herramientas que contempla el ordenamiento constitucional para afrontarlas: «Yo me he remitido siempre a la Constitución y la Constitución prevé tres cosas: cuestión de confianza, moción de censura o elecciones generales».. Es más, matizó que citar estas opciones no implica respaldar ninguna de ellas ni reclamar una salida política concreta. «Es lo que yo he dicho siempre y lo vuelvo a decir ahora, pero no para pedir o no pedir porque eso no me compete a mí, porque hay que dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios», ha afirmado para añadir que no hace elección «por ninguno de los instrumentos».. Lo cierto es que en la entrevista que se publicó el pasado mes de junio y que desató cierta polémica en torno a esta cuestión provocando el enfado del Gobierno, el arzobispo de Valladolid expuso la siguiente reflexión: «Estamos ante un bloqueo institucional, parlamentario y ejecutivo». «Yo creo que esto pide una salida y en democracia pareciera que la salida más evidente es dar voz a los propios ciudadanos», expuso en aquella entrevista.. En paralelo a esta cuestión, el arzobispo de Valladolid defendió la histórica presencia del Papa en Las Cortes y recordó que las mesas del Congreso de los Diputados y del Senado aprobaron por unanimidad invitarlo. Sobre si su llamada a la frenar la polarización tendrá efectos en la actual crispación política, expuso que no se soluciona «de la noche a la mañana» porque es «una bola de nieve que no para de crecer». Argüello aplaudió el discurso de León XIV porque «genera una propuesta de escucha mutua, diálogo, apuesta por el bien común, desde las legítimas diferencias y posiciones ideológicas».
Luis Argüello se desmarca de la crisis judicial que atraviesa el Gobierno
Hasta en dos ocasiones fue preguntado este martes en la rueda de prensa de balance del viaje papal con relación a los escándalos judiciales vinculados al Gobierno. Y el presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, decidió mantenerse al margen. Respuesta de guante blanco con la resaca de la visita de León XIV, que aprovechó para aclarar que, según su explicación, jamás solicitó en público un adelanto electoral. «Yo nunca he pedido elecciones siempre he pedido ir a la Constitución. Los titulares de prensa siempre han traicionado mi respuesta», explicó.. Ayer, Argüello aclaró que cuando se ha referido a situaciones de bloqueo político, siempre ha recordado las herramientas que contempla el ordenamiento constitucional para afrontarlas: «Yo me he remitido siempre a la Constitución y la Constitución prevé tres cosas: cuestión de confianza, moción de censura o elecciones generales».. Es más, matizó que citar estas opciones no implica respaldar ninguna de ellas ni reclamar una salida política concreta. «Es lo que yo he dicho siempre y lo vuelvo a decir ahora, pero no para pedir o no pedir porque eso no me compete a mí, porque hay que dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios», ha afirmado para añadir que no hace elección «por ninguno de los instrumentos».. Lo cierto es que en la entrevista que se publicó el pasado mes de junio y que desató cierta polémica en torno a esta cuestión provocando el enfado del Gobierno, el arzobispo de Valladolid expuso la siguiente reflexión: «Estamos ante un bloqueo institucional, parlamentario y ejecutivo». «Yo creo que esto pide una salida y en democracia pareciera que la salida más evidente es dar voz a los propios ciudadanos», expuso en aquella entrevista.. En paralelo a esta cuestión, el arzobispo de Valladolid defendió la histórica presencia del Papa en Las Cortes y recordó que las mesas del Congreso de los Diputados y del Senado aprobaron por unanimidad invitarlo. Sobre si su llamada a la frenar la polarización tendrá efectos en la actual crispación política, expuso que no se soluciona «de la noche a la mañana» porque es «una bola de nieve que no para de crecer». Argüello aplaudió el discurso de León XIV porque «genera una propuesta de escucha mutua, diálogo, apuesta por el bien común, desde las legítimas diferencias y posiciones ideológicas».
