La localidad barcelonesa domina casi todo el marcador pero necesita del acierto final en la prueba del «Diccionario» para certificar su billete a la gala decisiva tras un duelo al límite frente a los riojanos
El plató de «El Grand Prix de Verano» ya tiene al primer candidato para alzarse con el trofeo de la edición de 2026. Tras seis semanas de galas clasificatorias, la televisión pública emitió este lunes la primera semifinal del concurso, un duelo que enfrentó al municipio barcelonés de Polinyà con el riojano de Pradejón. Los catalanes llegaban a la cita como segundos de la clasificación general con 36 puntos, mientras que los riojanos ocupaban el tercer puesto con 32, anticipando un choque de máxima igualdad por la primera plaza de la gran final.. Bajo la conducción de Ramón García y con la narración de Gorka Rodríguez desde su cabina, la velada desplegó la artillería habitual del formato. LalaChus aportó el toque desenfadado desde las gradas, mientras Wilbur y la mítica vaquilla se encargaron de poner en aprietos a los concursantes. En los banquillos, el presentador Javier de Hoyos volcó su energía apadrinando al equipo azul de Polinyà, mientras que la actriz Dafne Fernández hizo lo propio al frente de los amarillos de Pradejón, participando activamente en varios de los juegos de la noche.. A lo largo del programa, la delegación catalana tomó la delantera al imponerse en una combinación de pruebas clásicas y novedades de esta etapa, destacando en «Los troncos locos», «Los recoge cocos», «Alicia en el país de las caidillas» y «La cucaña». El dominio se consolidó tras la ronda de «Los superbolos», donde Polinyà se adjudicó la victoria por la mínima para afrontar el tramo decisivo con una cómoda renta de 28 puntos frente a los 19 de sus rivales.. Sin embargo, el concurso reservaba su habitual vuelco en la prueba final de «El diccionario». El sistema de puntuación —donde los aciertos suman tres enteros, los fallos restan otros tres y la tercera palabra vale cuatro puntos— abrió la puerta a una remontada épica de Pradejón. Los riojanos encadenaron tres aciertos seguidos al validar la existencia de «crencha», negar la de «volífero» y certificar la falsedad de «tilano», colocándose momentáneamente con 29 puntos. Por su parte, Polinyà sufrió un tropiezo intermedio al errar con «miñosa», lo que apretó el marcador al máximo.. Con todo por decidir en el último suspiro de la noche, la responsabilidad del triunfo recayó sobre la representación de Polinyà. La delegación catalana decidió arriesgar y defender que el término «conticinio» sí figuraba en el diccionario de la Real Academia Española. El veredicto positivo del libro de la RAE sumó los cuatro puntos definitivos a su casillero, elevando su marcador hasta los 32 puntos finales y sellando su pasaporte directo para la cita por el título que se emitirá dentro de dos semanas.
El plató de «El Grand Prix de Verano» ya tiene al primer candidato para alzarse con el trofeo de la edición de 2026. Tras seis semanas de galas clasificatorias, la televisión pública emitió este lunes la primera semifinal del concurso, un duelo que enfrentó al municipio barcelonés de Polinyà con el riojano de Pradejón. Los catalanes llegaban a la cita como segundos de la clasificación general con 36 puntos, mientras que los riojanos ocupaban el tercer puesto con 32, anticipando un choque de máxima igualdad por la primera plaza de la gran final.. Bajo la conducción de Ramón García y con la narración de Gorka Rodríguez desde su cabina, la velada desplegó la artillería habitual del formato. LalaChus aportó el toque desenfadado desde las gradas, mientras Wilbur y la mítica vaquilla se encargaron de poner en aprietos a los concursantes. En los banquillos, el presentador Javier de Hoyos volcó su energía apadrinando al equipo azul de Polinyà, mientras que la actriz Dafne Fernández hizo lo propio al frente de los amarillos de Pradejón, participando activamente en varios de los juegos de la noche.. A lo largo del programa, la delegación catalana tomó la delantera al imponerse en una combinación de pruebas clásicas y novedades de esta etapa, destacando en «Los troncos locos», «Los recoge cocos», «Alicia en el país de las caidillas» y «La cucaña». El dominio se consolidó tras la ronda de «Los superbolos», donde Polinyà se adjudicó la victoria por la mínima para afrontar el tramo decisivo con una cómoda renta de 28 puntos frente a los 19 de sus rivales.. Sin embargo, el concurso reservaba su habitual vuelco en la prueba final de «El diccionario». El sistema de puntuación —donde los aciertos suman tres enteros, los fallos restan otros tres y la tercera palabra vale cuatro puntos— abrió la puerta a una remontada épica de Pradejón. Los riojanos encadenaron tres aciertos seguidos al validar la existencia de «crencha», negar la de «volífero» y certificar la falsedad de «tilano», colocándose momentáneamente con 29 puntos. Por su parte, Polinyà sufrió un tropiezo intermedio al errar con «miñosa», lo que apretó el marcador al máximo.. Con todo por decidir en el último suspiro de la noche, la responsabilidad del triunfo recayó sobre la representación de Polinyà. La delegación catalana decidió arriesgar y defender que el término «conticinio» sí figuraba en el diccionario de la Real Academia Española. El veredicto positivo del libro de la RAE sumó los cuatro puntos definitivos a su casillero, elevando su marcador hasta los 32 puntos finales y sellando su pasaporte directo para la cita por el título que se emitirá dentro de dos semanas.
