Los incendios forestales que han afectado a distintos puntos de España en los últimos días han reavivado una pregunta habitual entre quienes tienen una vivienda con piscina: ¿pueden los helicópteros de extinción utilizar el agua de una piscina privada para combatir un incendio? La respuesta es afirmativa. La normativa permite a los servicios de emergencia recurrir a cualquier punto de agua disponible cuando resulte necesario para hacer frente a un fuego forestal.
Durante una situación de emergencia, los equipos encargados de la extinción pueden hacer uso de los recursos que consideren imprescindibles, con independencia de que sean de titularidad pública o privada, con el objetivo de contener el avance de las llamas y garantizar la seguridad de la población. Entre esas fuentes de abastecimiento se encuentran embalses, lagunas, pozos y también piscinas particulares, siempre que ofrezcan las condiciones adecuadas para que el helicóptero pueda realizar la carga de agua de forma segura.
Los especialistas señalan que, por regla general, los pilotos optan primero por piscinas municipales debido a sus mayores dimensiones, profundidad y a que suelen presentar menos obstáculos. Sin embargo, las piscinas privadas también pueden utilizarse cuando están próximas al incendio y permiten agilizar las labores de extinción al reducir el tiempo necesario para repostar agua.
Qué deben hacer los propietarios
Si un helicóptero se aproxima para recoger agua de una piscina, las autoridades aconsejan salir inmediatamente del recinto y mantenerse alejados de la zona. La fuerza del aire que generan las hélices puede desplazar objetos a gran velocidad, por lo que conviene retirar o sujetar elementos como sombrillas, tumbonas, colchonetas, juguetes o cualquier otro objeto ligero que pueda salir despedido.
Asimismo, siempre que no suponga un riesgo para la seguridad, se recomienda mantener la piscina con un nivel elevado de agua durante episodios de incendios forestales. De este modo, los servicios de emergencia podrán utilizarla para efectuar varias cargas consecutivas si así lo consideran necesario.
La ley ampara el uso de piscinas privadas
La posibilidad de utilizar una piscina particular en este tipo de actuaciones está contemplada por la legislación en materia de protección civil y emergencias. Del mismo modo, impedir de forma intencionada el trabajo de los equipos de extinción o dificultar que un helicóptero pueda cargar agua puede tener consecuencias legales importantes, ya que podría considerarse una obstrucción a una intervención de emergencia o un acto de desobediencia a la autoridad, con sanciones que incluyen multas e incluso posibles responsabilidades penales.
Una vez finalizado el operativo, los propietarios pueden reclamar si han sufrido perjuicios. En caso de que la intervención haya ocasionado daños en la vivienda o sus instalaciones, o se haya consumido una cantidad considerable de agua de la piscina, existe la posibilidad de solicitar a la administración competente una indemnización o la reposición del agua empleada, siempre que puedan justificar los daños ocasionados.
Los incendios forestales que han afectado a distintos puntos de España en los últimos días han reavivado una pregunta habitual entre quienes tienen una vivienda con piscina: ¿pueden los helicópteros de extinción utilizar el agua de una piscina privada para combatir un incendio? La respuesta es afirmativa. La normativa permite a los servicios de emergencia recurrir a cualquier punto de agua disponible cuando resulte necesario para hacer frente a un fuego forestal. Durante una situación de emergencia, los equipos encargados de la extinción pueden hacer uso de los recursos que consideren imprescindibles, con independencia de que sean de titularidad pública o privada, con el objetivo de contener el avance de las llamas y garantizar la seguridad de la población. Entre esas fuentes de abastecimiento se encuentran embalses, lagunas, pozos y también piscinas particulares, siempre que ofrezcan las condiciones adecuadas para que el helicóptero pueda realizar la carga de agua de forma segura. Los especialistas señalan que, por regla general, los pilotos optan primero por piscinas municipales debido a sus mayores dimensiones, profundidad y a que suelen presentar menos obstáculos. Sin embargo, las piscinas privadas también pueden utilizarse cuando están próximas al incendio y permiten agilizar las labores de extinción al reducir el tiempo necesario para repostar agua. Qué deben hacer los propietarios Si un helicóptero se aproxima para recoger agua de una piscina, las autoridades aconsejan salir inmediatamente del recinto y mantenerse alejados de la zona. La fuerza del aire que generan las hélices puede desplazar objetos a gran velocidad, por lo que conviene retirar o sujetar elementos como sombrillas, tumbonas, colchonetas, juguetes o cualquier otro objeto ligero que pueda salir despedido. Asimismo, siempre que no suponga un riesgo para la seguridad, se recomienda mantener la piscina con un nivel elevado de agua durante episodios de incendios forestales. De este modo, los servicios de emergencia podrán utilizarla para efectuar varias cargas consecutivas si así lo consideran necesario. La ley ampara el uso de piscinas privadas La posibilidad de utilizar una piscina particular en este tipo de actuaciones está contemplada por la legislación en materia de protección civil y emergencias. Del mismo modo, impedir de forma intencionada el trabajo de los equipos de extinción o dificultar que un helicóptero pueda cargar agua puede tener consecuencias legales importantes, ya que podría considerarse una obstrucción a una intervención de emergencia o un acto de desobediencia a la autoridad, con sanciones que incluyen multas e incluso posibles responsabilidades penales. Una vez finalizado el operativo, los propietarios pueden reclamar si han sufrido perjuicios. En caso de que la intervención haya ocasionado daños en la vivienda o sus instalaciones, o se haya consumido una cantidad considerable de agua de la piscina, existe la posibilidad d
Los incendios que asoman varios puntos de España estos últimos días reavivan esta pregunta
Los incendios forestales que han afectado a distintos puntos de España en los últimos días han reavivado una pregunta habitual entre quienes tienen una vivienda con piscina: ¿pueden los helicópteros de extinción utilizar el agua de una piscina privada para combatir un incendio? La respuesta es afirmativa. La normativa permite a los servicios de emergencia recurrir a cualquier punto de agua disponible cuando resulte necesario para hacer frente a un fuego forestal.Durante una situación de emergencia, los equipos encargados de la extinción pueden hacer uso de los recursos que consideren imprescindibles, con independencia de que sean de titularidad pública o privada, con el objetivo de contener el avance de las llamas y garantizar la seguridad de la población. Entre esas fuentes de abastecimiento se encuentran embalses, lagunas, pozos y también piscinas particulares, siempre que ofrezcan las condiciones adecuadas para que el helicóptero pueda realizar la carga de agua de forma segura.Los especialistas señalan que, por regla general, los pilotos optan primero por piscinas municipales debido a sus mayores dimensiones, profundidad y a que suelen presentar menos obstáculos. Sin embargo, las piscinas privadas también pueden utilizarse cuando están próximas al incendio y permiten agilizar las labores de extinción al reducir el tiempo necesario para repostar agua.Qué deben hacer los propietariosSi un helicóptero se aproxima para recoger agua de una piscina, las autoridades aconsejan salir inmediatamente del recinto y mantenerse alejados de la zona. La fuerza del aire que generan las hélices puede desplazar objetos a gran velocidad, por lo que conviene retirar o sujetar elementos como sombrillas, tumbonas, colchonetas, juguetes o cualquier otro objeto ligero que pueda salir despedido.Asimismo, siempre que no suponga un riesgo para la seguridad, se recomienda mantener la piscina con un nivel elevado de agua durante episodios de incendios forestales. De este modo, los servicios de emergencia podrán utilizarla para efectuar varias cargas consecutivas si así lo consideran necesario.La ley ampara el uso de piscinas privadasLa posibilidad de utilizar una piscina particular en este tipo de actuaciones está contemplada por la legislación en materia de protección civil y emergencias. Del mismo modo, impedir de forma intencionada el trabajo de los equipos de extinción o dificultar que un helicóptero pueda cargar agua puede tener consecuencias legales importantes, ya que podría considerarse una obstrucción a una intervención de emergencia o un acto de desobediencia a la autoridad, con sanciones que incluyen multas e incluso posibles responsabilidades penales.Una vez finalizado el operativo, los propietarios pueden reclamar si han sufrido perjuicios. En caso de que la intervención haya ocasionado daños en la vivienda o sus instalaciones, o se haya consumido una cantidad considerable de agua de la piscina, existe la posibilidad de solicit
