Sara Aagesen (Madrid, 50 años) acumula otro verano saltando de puesto de mando en puesto de mando, esos campamentos desde los que se dirige la extinción de los grandes incendios. La campaña de este 2026 está siendo terrible, algo que se ha convertido en la nueva normalidad. Con el triple incendio en el centro de la Península —que ha supuesto la primera declaración de emergencia nacional por un fuego en España— en vías de embridarse, la vicepresidenta tercera recibió el martes por la tarde a EL PAÍS en su despacho de la sede del Ministerio para la Transición Ecológica que dirige. Seguir leyendo
La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica critica que los populares “no sean capaces de sentarse con el Gobierno para un acuerdo frente a la emergencia climática”
Sara Aagesen (Madrid, 50 años) acumula otro verano saltando de puesto de mando en puesto de mando, esos campamentos desde los que se dirige la extinción de los grandes incendios. La campaña de este 2026 está siendo terrible, algo que se ha convertido en la nueva normalidad. Con el triple incendio en el centro de la Península —que ha supuesto la primera declaración de emergencia nacional por un fuego en España— en vías de embridarse, la vicepresidenta tercera recibió el martes por la tarde a EL PAÍS en su despacho de la sede del Ministerio para la Transición Ecológica que dirige. Pregunta. ¿Este triple incendio de Madrid, Ávila y Toledo ha sido el peor de la historia en España?Respuesta. Si hablamos de superficie afectada, yo diría que sí es, por supuesto, el peor de la historia reciente. Ha afectado a tres comunidades autónomas y a una cantidad de hectáreas nunca vista, especialmente el de Ávila, donde hay unas 50.000 hectáreas. Al final tendremos que ver la cifra exacta cuando se extinga, pero el perímetro en el conjunto de los tres afecta aproximadamente a entre 70.000 y 77.000 hectáreas. Hay que poner en valor que, pese a las evacuaciones, las situaciones de confinamiento y esa superficie, no ha habido pérdidas humanas, y eso es extraordinario. P. Hasta hace una semana, el peor incendio en cuanto a superficie en España era el del pasado agosto, en Larouco (Galicia). ¿Qué nos dice esto?R. El año pasado acabamos la temporada de incendios diciendo que había sido el año más dramático, con más de 350.000 hectáreas. Menos de un año después, nos encontramos con datos que son mucho peores. Esto lo que nos está diciendo es que la situación se está agravando; el cambio climático, la emergencia climática, está haciendo que estos incendios vayan mucho más rápido y tengan mayor magnitud e intensidad. Nos lo tenemos que tomar muy en serio. P. Y en estos incendios de Ávila, Madrid y Toledo, ¿qué ha fallado para que se desboque el fuego? R. Más que decir qué ha fallado, lo que hay que tener en cuenta es la confluencia de factores que se han dado para que vayan tan rápidos esos incendios. Existe más combustible disponible y eso, junto con unas temperaturas extraordinariamente altas, una humedad del suelo mucho más baja de lo normal y unas condiciones de viento que han sido también extraordinariamente desfavorables, hace que los incendios avancen a esa gran velocidad. El trabajo de todos y cada uno de los profesionales ha sido extraordinario, porque se han enfrentado a un fuego de una gran magnitud y complejidad. P. Y antes del incendio, en la gestión previa del monte, ¿ha habido problemas?R. El cuidado del monte es fundamental, la prevención es fundamental, pero también es fundamental despertar y ser conscientes de que el cambio climático está ahí. Hay que actuar en prevención y hay que actuar en ese gran reto que tenemos por delante, que es la emergencia climática. Las dos cosas son fundamental
