Bulgaria, Ucrania, Noruega, Australia, Rumanía, Malta, Chipre, Albania, Dinamarca y República Checa han conseguido su billete a la gran final del sábado 16 de mayo
Los primeros 10 finalistas (Grecia, Finlandia, Bélgica, Suecia, Moldavia, Israel, Serbia, Croacia, Lituania y Polonia) de la 70ª edición del Festival de Eurovisión ya tienen acompañantes para la final de este sábado, 16 de mayo, en el Wiener Stadthalle de Viena, en la que 25 países lucharán por ganar el micrófono de cristal de Eurovisión 2026.. En ella estarán los 10 países que han conseguido enamorar al jurado y al público de casa en la segunda semifinal del certamen, marcada por un alto nivel, diversas propuestas musicales y espectaculares puestas en escena que han logrado recrear diferentes historias a lo largo de la gala. En orden: Bulgaria, Ucrania, Noruega, Australia, Rumanía, Malta, Chipre, Albania, Dinamarca y República Checa.. Cabe recordar que Austria, por ser la nación que organiza el evento, junto a Italia, Francia, Reino Unido y Alemania, ya tenían el billete directo a la gran final. Estos últimos por ser miembros del Big Five, del que este año se ausenta España tras haberse retirado del certamen como protesta ante la presencia de Israel, ahora convertido en Big Four.. Bulgaria fue la encargada de romper el hielo con una hipnótica coreografía y una canción, ‘Bangaranga’, llena de ritmo. A ella le siguió Jiva de Azerbaiyán con ‘Just Go’, que no consiguió convencer. Rumanía dejó un buen sabor de boca con su apuesta rock, ‘Choke Me’, y la voz de Alexandra Căpitănescu, que cautivó a más de uno entre el público, pues la ovación final resonó en todo el recinto.. Antes de la primera pausa, Bulgaria hizo girar la cabeza comenzando su actuación con la cámara al revés, mientras que Luxemburgo destacó con Eva Marija y su violín, utilizado más como una guitarra. El tiempo de jugar con la imagen y los espejos llegó con República Checa y la poderosa voz de Daniel Zizka, que precedió la actuación de Francia con ‘Regarde!’, ya clasificada y a quien más de uno le recordó al tema ‘Berghain’ de Rosalía.. Los guiños al español no faltaron. Si en la primera semifinal la encargada de introducir alguna que otra palabra en nuestro idioma fue Moldavia, este jueves fue Simón de Armenia con la sugerente y animada ‘Paloma Rumba’, («olé»), aunque no fue suficiente para repetir actuación en la final. Por su parte, Verónica Fusaro, representante de Suiza, se subió al escenario y no dejó a nadie indiferente con sus cordeles rojos. Tras ella, Antigoni de Chipre recurrió a expresiones griegas y árabes en su canción ‘JALLA’, con un estribillo que consiguió colarse en la final y en la cabeza de los presentes.. En menos de una hora, más de la mitad de los candidatos ya habían actuado y llegó el momento del anfitrión austríaco con ‘Tanzschein’, seguido de Letonia y su juego de sombras, y la favorita Dinamarca, que con el tema ‘Før Vi Går Hjem’ estará en la final de este sábado junto a Australia y su ‘Eclipse’. Ucrania no defraudó con su balada ‘Ridnym’ y Reino Unido presentó su propuesta con la serenidad que da el no tener que competir hasta el último día.. Se dice que los últimos serán los primeros y tanto Albania como Malta y Noruega, últimos países en subirse al escenario del Wiener Stadthalle, pueden presumir de haber conseguido pasar a la final sin dificultades. El albano Alis lo ha logrado con una canción sobre el duelo tras perder a una madre, mientras que Malta se la jugó con la balada ‘Bella’ y Noruega puso el ritmo con el rock de ‘Ya ya ya’.
Los primeros 10 finalistas (Grecia, Finlandia, Bélgica, Suecia, Moldavia, Israel, Serbia, Croacia, Lituania y Polonia) de la 70ª edición del Festival de Eurovisión ya tienen acompañantes para la final de este sábado, 16 de mayo, en el Wiener Stadthalle de Viena, en la que 25 países lucharán por ganar el micrófono de cristal de Eurovisión 2026.. En ella estarán los 10 países que han conseguido enamorar al jurado y al público de casa en la segunda semifinal del certamen, marcada por un alto nivel, diversas propuestas musicales y espectaculares puestas en escena que han logrado recrear diferentes historias a lo largo de la gala. En orden: Bulgaria, Ucrania, Noruega, Australia, Rumanía, Malta, Chipre, Albania, Dinamarca y República Checa.. Cabe recordar que Austria, por ser la nación que organiza el evento, junto a Italia, Francia, Reino Unido y Alemania, ya tenían el billete directo a la gran final. Estos últimos por ser miembros del Big Five, del que este año se ausenta España tras haberse retirado del certamen como protesta ante la presencia de Israel, ahora convertido en Big Four.. Una semifinal trepidante, pero sin sorpresas. Bulgaria fue la encargada de romper el hielo con una hipnótica coreografía y una canción, ‘Bangaranga’, llena de ritmo. A ella le siguió Jiva de Azerbaiyán con ‘Just Go’, que no consiguió convencer. Rumanía dejó un buen sabor de boca con su apuesta rock, ‘Choke Me’, y la voz de Alexandra Căpitănescu, que cautivó a más de uno entre el público, pues la ovación final resonó en todo el recinto.. Antes de la primera pausa, Bulgaria hizo girar la cabeza comenzando su actuación con la cámara al revés, mientras que Luxemburgo destacó con Eva Marija y su violín, utilizado más como una guitarra. El tiempo de jugar con la imagen y los espejos llegó con República Checa y la poderosa voz de Daniel Zizka, que precedió la actuación de Francia con ‘Regarde!’, ya clasificada y a quien más de uno le recordó al tema ‘Berghain’ de Rosalía.. Los guiños al español no faltaron. Si en la primera semifinal la encargada de introducir alguna que otra palabra en nuestro idioma fue Moldavia, este jueves fue Simón de Armenia con la sugerente y animada ‘Paloma Rumba’, («olé»), aunque no fue suficiente para repetir actuación en la final. Por su parte, Verónica Fusaro, representante de Suiza, se subió al escenario y no dejó a nadie indiferente con sus cordeles rojos. Tras ella, Antigoni de Chipre recurrió a expresiones griegas y árabes en su canción ‘JALLA’, con un estribillo que consiguió colarse en la final y en la cabeza de los presentes.. En menos de una hora, más de la mitad de los candidatos ya habían actuado y llegó el momento del anfitrión austríaco con ‘Tanzschein’, seguido de Letonia y su juego de sombras, y la favorita Dinamarca, que con el tema ‘Før Vi Går Hjem’ estará en la final de este sábado junto a Australia y su ‘Eclipse’. Ucrania no defraudó con su balada ‘Ridnym’ y Reino Unido presentó su propuesta con la serenidad que da el no tener que competir hasta el último día.. Se dice que los últimos serán los primeros y tanto Albania como Malta y Noruega, últimos países en subirse al escenario del Wiener Stadthalle, pueden presumir de haber conseguido pasar a la final sin dificultades. El albano Alis lo ha logrado con una canción sobre el duelo tras perder a una madre, mientras que Malta se la jugó con la balada ‘Bella’ y Noruega puso el ritmo con el rock de ‘Ya ya ya’.
