Una moneda, unas llaves o una tarjeta junto a la puerta del coche pueden funcionar como señuelo para distraer al conductor mientras un cómplice le sustrae sus pertenencias del vehículo. Así lo describe el medio francés Eurotel en una información que atribuye a la Gendarmería francesa una advertencia sobre este método de hurto en aparcamientos y calles poco transitadas. La principal recomendación que recoge el artículo es mirar el suelo antes de entrar en el automóvil y no agacharse enseguida a recoger un objeto.
Según el relato de Eurotel, el procedimiento empieza cuando una persona deja deliberadamente un objeto pequeño junto a la puerta del conductor. Puede ser una moneda, un manojo de llaves, una tarjeta o un accesorio que parezca haberse caído por accidente. Cuando llega el automovilista, esa persona le señala el objeto o deja que su mera presencia llame la atención, con la intención de provocar el gesto de recogerlo.
Un señuelo junto a la puerta
El artículo atribuye a los gendarmes la descripción de una actuación en parejas o en pequeños grupos coordinados. Mientras uno de los participantes distrae al conductor, otro aprovecha una puerta entreabierta o sin bloquear para acceder al habitáculo. Entre los efectos que pueden llevarse figuran bolsos colocados en los asientos, carteras en la consola central, teléfonos, ordenadores, la documentación del vehículo o las llaves de la vivienda.
Eurotel sostiene que la maniobra puede completarse en menos de diez segundos y que el autor del hurto se marcha a pie o en otro vehículo situado cerca. El medio distingue este procedimiento del robo por tirón o con confrontación física, ya que la técnica descrita se basa en la distracción y la rapidez. Señala también que algunas víctimas pueden descubrir la desaparición de sus pertenencias varios minutos después, cuando ya han retomado el trayecto.
Cerrar primero y comprobar después
Las pautas que Eurotel atribuye a la Gendarmería proponen mirar el suelo antes de abrir la puerta y, si aparece un objeto extraño, entrar primero en el coche, cerrar las puertas y bloquearlas. La situación se evaluaría después desde el interior. El artículo plantea que el conductor puede dejar el objeto donde está o recogerlo más tarde, una vez comprobado que no hay personas sospechosas en las inmediaciones.
El medio recoge además recomendaciones para limitar la exposición de las pertenencias, como por ejemplo, no dejar un bolso sobre el asiento del acompañante, mantener carteras y teléfonos fuera de la vista, comprobar el cierre incluso en paradas breves y evitar guardar en el automóvil las llaves de casa o la documentación del vehículo. Según las advertencias que reproduce Eurotel, estas precauciones atañen también a los aparcamientos de centros comerciales, las estaciones de servicio y las zonas de actividad, y no solo a los lugares aislados.
La publicación sitúa el momento de subir al coche o de bajar de él como el punto de vulnerabilidad que tratan de aprovechar los autores de estos hurtos. Según su explicación, llevar bolsas, atender a los niños o usar el teléfono puede dispersar la atención. Entre los consejos que atribuye a las fuerzas de seguridad figuran observar el entorno inmediato, preparar las llaves con antelación y comunicar los comportamientos sospechosos, como los de personas que merodean junto a los vehículos o insisten en distraer a sus ocupantes.
Una moneda, unas llaves o una tarjeta junto a la puerta del coche pueden funcionar como señuelo para distraer al conductor mientras un cómplice le sustrae sus pertenencias del vehículo. Así lo describe el medio francés Eurotel en una información que atribuye a la Gendarmería francesa una advertencia sobre este método de hurto en aparcamientos y calles poco transitadas. La principal recomendación que recoge el artículo es mirar el suelo antes de entrar en el automóvil y no agacharse enseguida a recoger un objeto.. Según el relato de Eurotel, el procedimiento empieza cuando una persona deja deliberadamente un objeto pequeño junto a la puerta del conductor. Puede ser una moneda, un manojo de llaves, una tarjeta o un accesorio que parezca haberse caído por accidente. Cuando llega el automovilista, esa persona le señala el objeto o deja que su mera presencia llame la atención, con la intención de provocar el gesto de recogerlo.. Un señuelo junto a la puerta. El artículo atribuye a los gendarmes la descripción de una actuación en parejas o en pequeños grupos coordinados. Mientras uno de los participantes distrae al conductor, otro aprovecha una puerta entreabierta o sin bloquear para acceder al habitáculo. Entre los efectos que pueden llevarse figuran bolsos colocados en los asientos, carteras en la consola central, teléfonos, ordenadores, la documentación del vehículo o las llaves de la vivienda.. Eurotel sostiene que la maniobra puede completarse en menos de diez segundos y que el autor del hurto se marcha a pie o en otro vehículo situado cerca. El medio distingue este procedimiento del robo por tirón o con confrontación física, ya que la técnica descrita se basa en la distracción y la rapidez. Señala también que algunas víctimas pueden descubrir la desaparición de sus pertenencias varios minutos después, cuando ya han retomado el trayecto.. Cerrar primero y comprobar después. Las pautas que Eurotel atribuye a la Gendarmería proponen mirar el suelo antes de abrir la puerta y, si aparece un objeto extraño, entrar primero en el coche, cerrar las puertas y bloquearlas. La situación se evaluaría después desde el interior. El artículo plantea que el conductor puede dejar el objeto donde está o recogerlo más tarde, una vez comprobado que no hay personas sospechosas en las inmediaciones.. El medio recoge además recomendaciones para limitar la exposición de las pertenencias, como por ejemplo, no dejar un bolso sobre el asiento del acompañante, mantener carteras y teléfonos fuera de la vista, comprobar el cierre incluso en paradas breves y evitar guardar en el automóvil las llaves de casa o la documentación del vehículo. Según las advertencias que reproduce Eurotel, estas precauciones atañen también a los aparcamientos de centros comerciales, las estaciones de servicio y las zonas de actividad, y no solo a los lugares aislados.. La publicación sitúa el momento de subir al coche o de bajar de él como el punto de vulnerabilidad que tratan de aprovechar los autores de estos hurtos. Según su explicación, llevar bolsas, atender a los niños o usar el teléfono puede dispersar la atención. Entre los consejos que atribuye a las fuerzas de seguridad figuran observar el entorno inmediato, preparar las llaves con antelación y comunicar los comportamientos sospechosos, como los de personas que merodean junto a los vehículos o insisten en distraer a sus ocupantes.
El medio francés atribuye a la Gendarmería consejos para evitar estos hurtos: observar el entorno, cerrar las puertas y mantener las pertenencias fuera de la vista
Una moneda, unas llaves o una tarjeta junto a la puerta del coche pueden funcionar como señuelo para distraer al conductor mientras un cómplice le sustrae sus pertenencias del vehículo. Así lo describe el medio francés Eurotel en una información que atribuye a la Gendarmería francesa una advertencia sobre este método de hurto en aparcamientos y calles poco transitadas. La principal recomendación que recoge el artículo es mirar el suelo antes de entrar en el automóvil y no agacharse enseguida a recoger un objeto.. Según el relato de Eurotel, el procedimiento empieza cuando una persona deja deliberadamente un objeto pequeño junto a la puerta del conductor. Puede ser una moneda, un manojo de llaves, una tarjeta o un accesorio que parezca haberse caído por accidente. Cuando llega el automovilista, esa persona le señala el objeto o deja que su mera presencia llame la atención, con la intención de provocar el gesto de recogerlo.. Un señuelo junto a la puerta. El artículo atribuye a los gendarmes la descripción de una actuación en parejas o en pequeños grupos coordinados. Mientras uno de los participantes distrae al conductor, otro aprovecha una puerta entreabierta o sin bloquear para acceder al habitáculo. Entre los efectos que pueden llevarse figuran bolsos colocados en los asientos, carteras en la consola central, teléfonos, ordenadores, la documentación del vehículo o las llaves de la vivienda.. Eurotel sostiene que la maniobra puede completarse en menos de diez segundos y que el autor del hurto se marcha a pie o en otro vehículo situado cerca. El medio distingue este procedimiento del robo por tirón o con confrontación física, ya que la técnica descrita se basa en la distracción y la rapidez. Señala también que algunas víctimas pueden descubrir la desaparición de sus pertenencias varios minutos después, cuando ya han retomado el trayecto.. Cerrar primero y comprobar después. Las pautas que Eurotel atribuye a la Gendarmería proponen mirar el suelo antes de abrir la puerta y, si aparece un objeto extraño, entrar primero en el coche, cerrar las puertas y bloquearlas. La situación se evaluaría después desde el interior. El artículo plantea que el conductor puede dejar el objeto donde está o recogerlo más tarde, una vez comprobado que no hay personas sospechosas en las inmediaciones.. El medio recoge además recomendaciones para limitar la exposición de las pertenencias, como por ejemplo, no dejar un bolso sobre el asiento del acompañante, mantener carteras y teléfonos fuera de la vista, comprobar el cierre incluso en paradas breves y evitar guardar en el automóvil las llaves de casa o la documentación del vehículo. Según las advertencias que reproduce Eurotel, estas precauciones atañen también a los aparcamientos de centros comerciales, las estaciones de servicio y las zonas de actividad, y no solo a los lugares aislados.. La publicación sitúa el momento de subir al coche o de bajar de él como el punto de vulnerabilidad que tratan de aprovechar los autores de estos hurtos. Según su explicación, llevar bolsas, atender a los niños o usar el teléfono puede dispersar la atención. Entre los consejos que atribuye a las fuerzas de seguridad figuran observar el entorno inmediato, preparar las llaves con antelación y comunicar los comportamientos sospechosos, como los de personas que merodean junto a los vehículos o insisten en distraer a sus ocupantes.
