La información, publicada originalmente por el Daily Mail, detalla el violento episodio que llevó a Omar Momand, de 20 años, ante el Tribunal de la Corona de Liverpool.
El joven está acusado de atacar a seis trabajadores del Hospital Comunitario de Newton, en Newton‑le‑Willows (Merseyside), utilizando una barra de metal con tal fuerza que el arma quedó doblada tras los golpes.
Según la Fiscalía, el personal del NHS se vio obligado a atrincherarse en baños y consultas para evitar ser alcanzado.
Momand niega los cargos y sostiene que actuó bajo los efectos de un zumo de naranja que, según él, había sido “envenenado” por un vecino la noche anterior.
Un ataque de media hora que sembró el pánico en el hospital
El fiscal Jamie Baxter explicó al jurado que Momand llegó al hospital sobre las 10:30 de la mañana y permaneció en las instalaciones cada vez más nervioso.
Tras ser informado de que no podía obtener una cita médica, comenzó a deambular por el edificio hasta que, unos 90 minutos después, inició lo que la Fiscalía describe como una “serie de ataques deliberados e intencionales”.
La primera víctima fue Megan Lynch, golpeada repetidamente en la cabeza mientras estaba junto a una máquina expendedora.
Logró escapar y encerrarse en un baño, pero sufrió heridas en el cuero cabelludo y hematomas.
La recepcionista Jeanette Jones intentó huir por las escaleras, pero también fue alcanzada y golpeada en la cabeza, el codo y la espalda antes de refugiarse en el área de consultas externas.
Momand, según la Fiscalía, destrozó el mostrador de recepción, equipos informáticos y persiguió a otros trabajadores que lograron escapar tras una puerta cerrada con llave.
Posteriormente atacó a Ian McGurk, Eleni Tsikou y Michelle Stewart, quienes regresaban de su descanso sin saber lo que ocurría.
Stewart recibió entre cinco y seis golpes en la cabeza mientras estaba en el suelo, sufriendo una lesión craneal importante.
La barra de metal quedó deformada por los golpes. El incidente terminó cuando un ciudadano armado con un palo de golf intervino y la policía llegó con un perro adiestrado para reducir al acusado.
La defensa alega un episodio psicótico provocado por un zumo “manipulado”
Momand afirma que no recuerda nada de lo ocurrido y que actuó bajo un episodio psicótico provocado por un zumo de naranja que, según él, había sido “drogado” por un vecino.
El fiscal sostiene que, aunque su salud mental pudiera estar afectada, “una intención delirante sigue siendo una intención”.
El acusado niega cuatro cargos de lesiones con intención de causar graves daños corporales y uno de intento de causar daños corporales graves.
El juicio continúa y mantiene el foco sobre la seguridad en centros sanitarios y la gestión de episodios violentos en entornos públicos, un debate que se ha intensificado en el Reino Unido y en la protección del personal sanitario.
La información, publicada originalmente por el Daily Mail, detalla el violento episodio que llevó a Omar Momand, de 20 años, ante el Tribunal de la Corona de Liverpool.. El joven está acusado de atacar a seis trabajadores del Hospital Comunitario de Newton, en Newton‑le‑Willows (Merseyside), utilizando una barra de metal con tal fuerza que el arma quedó doblada tras los golpes.. Según la Fiscalía, el personal del NHS se vio obligado a atrincherarse en baños y consultas para evitar ser alcanzado.. Momand niega los cargos y sostiene que actuó bajo los efectos de un zumo de naranja que, según él, había sido “envenenado” por un vecino la noche anterior.. Un ataque de media hora que sembró el pánico en el hospital. El fiscal Jamie Baxter explicó al jurado que Momand llegó al hospital sobre las 10:30 de la mañana y permaneció en las instalaciones cada vez más nervioso.. Tras ser informado de que no podía obtener una cita médica, comenzó a deambular por el edificio hasta que, unos 90 minutos después, inició lo que la Fiscalía describe como una “serie de ataques deliberados e intencionales”.. La primera víctima fue Megan Lynch, golpeada repetidamente en la cabeza mientras estaba junto a una máquina expendedora.. Logró escapar y encerrarse en un baño, pero sufrió heridas en el cuero cabelludo y hematomas.. La recepcionista Jeanette Jones intentó huir por las escaleras, pero también fue alcanzada y golpeada en la cabeza, el codo y la espalda antes de refugiarse en el área de consultas externas.. Momand, según la Fiscalía, destrozó el mostrador de recepción, equipos informáticos y persiguió a otros trabajadores que lograron escapar tras una puerta cerrada con llave.. Posteriormente atacó a Ian McGurk, Eleni Tsikou y Michelle Stewart, quienes regresaban de su descanso sin saber lo que ocurría.. Stewart recibió entre cinco y seis golpes en la cabeza mientras estaba en el suelo, sufriendo una lesión craneal importante.. La barra de metal quedó deformada por los golpes. El incidente terminó cuando un ciudadano armado con un palo de golf intervino y la policía llegó con un perro adiestrado para reducir al acusado.. La defensa alega un episodio psicótico provocado por un zumo “manipulado”. Momand afirma que no recuerda nada de lo ocurrido y que actuó bajo un episodio psicótico provocado por un zumo de naranja que, según él, había sido “drogado” por un vecino.. El fiscal sostiene que, aunque su salud mental pudiera estar afectada, “una intención delirante sigue siendo una intención”.. El acusado niega cuatro cargos de lesiones con intención de causar graves daños corporales y uno de intento de causar daños corporales graves.. El juicio continúa y mantiene el foco sobre la seguridad en centros sanitarios y la gestión de episodios violentos en entornos públicos, un debate que se ha intensificado en el Reino Unido y en la protección del personal sanitario.
El acusado niega los cargos y afirma que actuó bajo un episodio psicótico provocado por una bebida “manipulada”.
La información, publicada originalmente por el Daily Mail, detalla el violento episodio que llevó a Omar Momand, de 20 años, ante el Tribunal de la Corona de Liverpool.. El joven está acusado de atacar a seis trabajadores del Hospital Comunitario de Newton, en Newton‑le‑Willows (Merseyside), utilizando una barra de metal con tal fuerza que el arma quedó doblada tras los golpes.. Según la Fiscalía, el personal del NHS se vio obligado a atrincherarse en baños y consultas para evitar ser alcanzado.. Momand niega los cargos y sostiene que actuó bajo los efectos de un zumo de naranja que, según él, había sido “envenenado” por un vecino la noche anterior.. Un ataque de media hora que sembró el pánico en el hospital. El fiscal Jamie Baxter explicó al jurado que Momand llegó al hospital sobre las 10:30 de la mañana y permaneció en las instalaciones cada vez más nervioso.. Tras ser informado de que no podía obtener una cita médica, comenzó a deambular por el edificio hasta que, unos 90 minutos después, inició lo que la Fiscalía describe como una “serie de ataques deliberados e intencionales”.. La primera víctima fue Megan Lynch, golpeada repetidamente en la cabeza mientras estaba junto a una máquina expendedora.. Logró escapar y encerrarse en un baño, pero sufrió heridas en el cuero cabelludo y hematomas.. La recepcionista Jeanette Jones intentó huir por las escaleras, pero también fue alcanzada y golpeada en la cabeza, el codo y la espalda antes de refugiarse en el área de consultas externas.. Momand, según la Fiscalía, destrozó el mostrador de recepción, equipos informáticos y persiguió a otros trabajadores que lograron escapar tras una puerta cerrada con llave.. Posteriormente atacó a Ian McGurk, Eleni Tsikou y Michelle Stewart, quienes regresaban de su descanso sin saber lo que ocurría.. Stewart recibió entre cinco y seis golpes en la cabeza mientras estaba en el suelo, sufriendo una lesión craneal importante.. La barra de metal quedó deformada por los golpes. El incidente terminó cuando un ciudadano armado con un palo de golf intervino y la policía llegó con un perro adiestrado para reducir al acusado.. La defensa alega un episodio psicótico provocado por un zumo “manipulado”. Momand afirma que no recuerda nada de lo ocurrido y que actuó bajo un episodio psicótico provocado por un zumo de naranja que, según él, había sido “drogado” por un vecino.. El fiscal sostiene que, aunque su salud mental pudiera estar afectada, “una intención delirante sigue siendo una intención”.. El acusado niega cuatro cargos de lesiones con intención de causar graves daños corporales y uno de intento de causar daños corporales graves.. El juicio continúa y mantiene el foco sobre la seguridad en centros sanitarios y la gestión de episodios violentos en entornos públicos, un debate que se ha intensificado en el Reino Unido y en la protección del personal sanitario.
