La visita del papa León XIV a Barcelona dejó una de las imágenes más simbólicas de su viaje a España con la inauguración de la Torre de Jesús de la Sagrada Familia, una estructura que culmina uno de los proyectos más ambiciosos del templo diseñado por Antoni Gaudí y que convierte a la basílica en el templo cristiano más alto del mundo, con 172,5 metros de altura y una cruz monumental de 17 metros coronando la construcción.
Detrás de esta gigantesca obra de ingeniería se esconde una solución técnica que ha sorprendido a muchos. Begoña Cantera, ingeniera de la empresa Henkel, desveló en una entrevista en Cadena COPE uno de los detalles más desconocidos del proyecto: el sistema utilizado para unir los distintos elementos de la torre.
«Las torres de la Sagrada Familia están con un Loctite», explicó la ingeniera al referirse al adhesivo empleado durante la construcción. Eso sí, matizó que no se trata del producto convencional que la mayoría conoce. «No es el típico Loctite que todos conocemos. En el proyecto de la Sagrada Familia hubo más de 20 personas de Henkel para trabajar y para aportar la solución», señaló.
Un adhesivo epoxy bicomponente
Según detalló, la compañía desarrolló una tecnología específica basada en un adhesivo epoxy bicomponente, conocido como Loctite EA 9497, capaz de resolver uno de los grandes desafíos de la construcción: unir de forma segura materiales tan diferentes como la piedra y el acero.
El proyecto ha requerido cifras de enorme magnitud. Para levantar la Torre de Jesús se utilizaron 826 paneles de piedra, más de 2.100 elementos pétreos y alrededor de 24 toneladas de este adhesivo especializado, lo que supone unos 30 kilos por cada panel instalado.
Cantera destacó que el reto no era únicamente estructural, sino también histórico. «Cuando Gaudí diseñó las torres, no tenía muy claro cómo llegarían a poderse construir, pero confiaba en que futuras generaciones llegasen a poder diseñar algo y hacerlo», recordó. Una visión que, más de un siglo después del inicio de las obras, ha terminado haciéndose realidad gracias a los avances tecnológicos.
«Tenemos adhesivos capaces de trabajar debajo del mar»
La ingeniera también aprovechó para poner en valor el desarrollo alcanzado por este tipo de materiales. «Ahora tenemos adhesivos capaces de trabajar debajo del mar, en cableado o incluso en acuarios», explicó, subrayando la versatilidad de unas soluciones que hoy permiten afrontar proyectos arquitectónicos de enorme complejidad.
Respecto a las críticas por la larga duración de las obras de la Sagrada Familia, Cantera restó importancia a los plazos y recordó que este tipo de construcciones históricas siempre se han desarrollado durante décadas. Además, apuntó a otro factor determinante en el avance de los trabajos: «Se está construyendo en función de las entradas que se venden», ya que la financiación del templo depende en gran medida de los ingresos obtenidos a través de las visitas de millones de turistas cada año.
La visita del papa León XIV a Barcelona dejó una de las imágenes más simbólicas de su viaje a España con la inauguración de la Torre de Jesús de la Sagrada Familia, una estructura que culmina uno de los proyectos más ambiciosos del templo diseñado por Antoni Gaudí y que convierte a la basílica en el templo cristiano más alto del mundo, con 172,5 metros de altura y una cruz monumental de 17 metros coronando la construcción.. Detrás de esta gigantesca obra de ingeniería se esconde una solución técnica que ha sorprendido a muchos. Begoña Cantera, ingeniera de la empresa Henkel, desveló en una entrevista en Cadena COPE uno de los detalles más desconocidos del proyecto: el sistema utilizado para unir los distintos elementos de la torre.. «Las torres de la Sagrada Familia están con un Loctite», explicó la ingeniera al referirse al adhesivo empleado durante la construcción. Eso sí, matizó que no se trata del producto convencional que la mayoría conoce. «No es el típico Loctite que todos conocemos. En el proyecto de la Sagrada Familia hubo más de 20 personas de Henkel para trabajar y para aportar la solución», señaló.. Un adhesivo epoxy bicomponente. Según detalló, la compañía desarrolló una tecnología específica basada en un adhesivo epoxy bicomponente, conocido como Loctite EA 9497, capaz de resolver uno de los grandes desafíos de la construcción: unir de forma segura materiales tan diferentes como la piedra y el acero.. El proyecto ha requerido cifras de enorme magnitud. Para levantar la Torre de Jesús se utilizaron 826 paneles de piedra, más de 2.100 elementos pétreos y alrededor de 24 toneladas de este adhesivo especializado, lo que supone unos 30 kilos por cada panel instalado.. Cantera destacó que el reto no era únicamente estructural, sino también histórico. «Cuando Gaudí diseñó las torres, no tenía muy claro cómo llegarían a poderse construir, pero confiaba en que futuras generaciones llegasen a poder diseñar algo y hacerlo», recordó. Una visión que, más de un siglo después del inicio de las obras, ha terminado haciéndose realidad gracias a los avances tecnológicos.. «Tenemos adhesivos capaces de trabajar debajo del mar». La ingeniera también aprovechó para poner en valor el desarrollo alcanzado por este tipo de materiales. «Ahora tenemos adhesivos capaces de trabajar debajo del mar, en cableado o incluso en acuarios», explicó, subrayando la versatilidad de unas soluciones que hoy permiten afrontar proyectos arquitectónicos de enorme complejidad.. Respecto a las críticas por la larga duración de las obras de la Sagrada Familia, Cantera restó importancia a los plazos y recordó que este tipo de construcciones históricas siempre se han desarrollado durante décadas. Además, apuntó a otro factor determinante en el avance de los trabajos: «Se está construyendo en función de las entradas que se venden», ya que la financiación del templo depende en gran medida de los ingresos obtenidos a través de las visitas de millones de turistas cada año.
Detrás de esta gigantesca obra de ingeniería se esconde una solución técnica que ha sorprendido a muchos
La visita del papa León XIV a Barcelona dejó una de las imágenes más simbólicas de su viaje a España con la inauguración de la Torre de Jesús de la Sagrada Familia, una estructura que culmina uno de los proyectos más ambiciosos del templo diseñado por Antoni Gaudí y que convierte a la basílica en el templo cristiano más alto del mundo, con 172,5 metros de altura y una cruz monumental de 17 metros coronando la construcción.. Detrás de esta gigantesca obra de ingeniería se esconde una solución técnica que ha sorprendido a muchos. Begoña Cantera, ingeniera de la empresa Henkel, desveló en una entrevista en Cadena COPE uno de los detalles más desconocidos del proyecto: el sistema utilizado para unir los distintos elementos de la torre.. «Las torres de la Sagrada Familia están con un Loctite», explicó la ingeniera al referirse al adhesivo empleado durante la construcción. Eso sí, matizó que no se trata del producto convencional que la mayoría conoce. «No es el típico Loctite que todos conocemos. En el proyecto de la Sagrada Familia hubo más de 20 personas de Henkel para trabajar y para aportar la solución», señaló.. Un adhesivo epoxy bicomponente. Según detalló, la compañía desarrolló una tecnología específica basada en un adhesivo epoxy bicomponente, conocido como Loctite EA 9497, capaz de resolver uno de los grandes desafíos de la construcción: unir de forma segura materiales tan diferentes como la piedra y el acero.. El proyecto ha requerido cifras de enorme magnitud. Para levantar la Torre de Jesús se utilizaron 826 paneles de piedra, más de 2.100 elementos pétreos y alrededor de 24 toneladas de este adhesivo especializado, lo que supone unos 30 kilos por cada panel instalado.. Cantera destacó que el reto no era únicamente estructural, sino también histórico. «Cuando Gaudí diseñó las torres, no tenía muy claro cómo llegarían a poderse construir, pero confiaba en que futuras generaciones llegasen a poder diseñar algo y hacerlo», recordó. Una visión que, más de un siglo después del inicio de las obras, ha terminado haciéndose realidad gracias a los avances tecnológicos.. «Tenemos adhesivos capaces de trabajar debajo del mar». La ingeniera también aprovechó para poner en valor el desarrollo alcanzado por este tipo de materiales. «Ahora tenemos adhesivos capaces de trabajar debajo del mar, en cableado o incluso en acuarios», explicó, subrayando la versatilidad de unas soluciones que hoy permiten afrontar proyectos arquitectónicos de enorme complejidad.. Respecto a las críticas por la larga duración de las obras de la Sagrada Familia, Cantera restó importancia a los plazos y recordó que este tipo de construcciones históricas siempre se han desarrollado durante décadas. Además, apuntó a otro factor determinante en el avance de los trabajos: «Se está construyendo en función de las entradas que se venden», ya que la financiación del templo depende en gran medida de los ingresos obtenidos a través de las visitas de millones de turistas cada año.
